Maternidades subversivas

26 Jul Sobre las emociones

“Las emociones, en la medida en que originariamente se producen para acompañar las pulsiones de nuestros sistemas orgánicos, y para facilitar y contribuir al comportamiento más conveniente para los cuerpos; es decir, en la medida en que forman parte de la autoregulación de la vida humana, resultan inconvenientes para el sistema social represivo.”

Casilda Rodrigáñez. >>>
La sexualidad y el funcionamiento de la dominación. 2008.
(Autoeditado por al autora)

25 Jun Sobre los modos de educación en la infancia, por Beatriz Preciado

Creo que el género mismo es la violencia, que las normas de masculinidad y feminidad, tal y como las conocemos, producen violencia. Si cambiáramos los modos de educación en la infancia, quizá modificaríamos lo que llamamos violencia de género. Siempre pensamos que las niñas pueden defenderse y no agredir. Seamos honestos: en una cultura de la guerra, no equipar técnica y prácticamente a un conjunto de la sociedad para ser capaz de acceder a técnicas de agresión cuando sea necesario es discriminatorio.

Entrevista a Beatriz Preciado publicada en el País el 13 de junio de 2010 >>>

womenland

23 Jun The Fall of Womenland

The Fall of Womenland es un documental de Xiaodan He que explora las relaciones afectivas basadas en el amor libre y la satisfacción sexual en la cultura Mosuo, al suroeste de China, una de las últimas sociedades matriarcales que quedan en el mundo. (El documental ha formado parte de la Mostra de Films de Dones de Barcelona que yo me he perdido porque estaba en Paris)

Ella es La Contra de La Vanguardia de hoy. Abran el PDF y aprendan.

Gracias Velis Nolis.

29 May Sobre el conocimiento empírico

La correlación entre la falta amor corporal en la infancia y la violencia fue mostrada por J.W.Prescott en 1975 (7); así como la correlación entre el grado de libertad sexual en las mujeres (que está asociada al amor primario) y el grado de violencia. Este estudio se realizó en 49 pueblos no industrializados, obteniendo Prescott una correlación del 98 %; una posterior revisión del estudio de Prescott mostró que se había equivocado y que la correlación era del 100 %. Esto quiere decir que hay un cero por ciento de posibilidades de que un ser humano libidinalmente saciado desde el nacimiento sea una persona violenta. Esta correlación posteriormente se ha comprobado en términos neurológicos: por un lado, se ha comprobado que la formación del sistema neurológico desde las 14/16 semanas de gestación no está genéticamente pautada y depende de la relación libidinal con el entorno; y por otro, que la adaptación de este sistema en formación, puede o bien desarrollar la capacidad para empatizar o bien la capacidad para la indiferencia y para la crueldad, según el tipo de interacción de la criatura con su entorno. Así es como neurológicamente se ha probado también que un entorno de congelación libidinal desarrolla criaturas predispuestas para la violencia. En 1985 un grupo de científicos bajo el patrocinio de la UNESCO (8) firmaron una declaración en este sentido, afirmando que es falso que la violencia esté genéticamente determinada y que la predisposición para la guerra forme parte de la naturaleza humana. Así pues el discurso del tánatos innato está científicamente desmentido y quien lo sostiene miente a sabiendas.

Casilda Rodrigáñez sobre el origen de la violencia. Leer artículo al completo >>>

29 May Sobre la violencia interiorizada

El parto orgásmico y la recuperación de la maternidad implican recuperar una sexualidad femenina perdida. Aunque ahora las mujeres creamos tener más libertad sexual que antes, en realidad tenemos más libertad formal pero más represión y más violencia interiorizada (los úteros espásticos y atróficos, los dolores de parto y de regla, así como los cánceres de útero y mama serían la punta del iceberg de esta violencia). Dicha recuperación supondría un cambio de paradigma de sexualidad femenina, recuperar la noción y el conocimiento antiguo que antes se tenía de la misma. Hoy por hoy existe una desinformación y un desconocimiento generalizado de la sexualidad de la mujer.

Casilda Rodrigáñez sobre el parto orgásmico. Leer artículo al completo >>>

27 Oct Fuck the forth commandment (o a la mierda el cuarto mandamiento)

Alice Miller sostiene que nuestro ser adulto depende de forma directa de la infancia que hayamos tenido. Que los abusos a los que hemos sido sometidos como niños constituyen la esencia de nuestro ser. Y no habla tan sólo de casos extremos de abuso sexual o violencia física, sino de la forma en la que la sociedad cría a sus hijos, que incluye violencia a otro nivel. Alice sostiene que dejar llorar a un niño solo en su cuna es violencia, que darle una bofetada a un niño es violencia, que la forma en la que “por su propio bien” se castiga a los niños es en extremo violenta. Y que el niño no puede defenderse, y que asimila esa violencia como amor. Alice sostiene que la maldad no es inherente al ser humano, sino que la maldad se gesta en nosotros a través del abuso. Alice dice que el cuarto mandamiento ha hecho mucho daño, que sólo aceptando el daño que nuestros progenitores han infringido en nosotros, seremos capaces de avanzar como personas y no hundirnos en depresiones y psicosis varias.

Alice ha estudiado la infancia de algunas de las personas más crueles del mundo, como Hitler, por ejemplo, cuya infancia se vio marcada por un padre estricto en extremo que martirizó a su hijo hasta el punto de convertirlo en el ser inhumano que sería como adulto. Alice dice que es importante ser conscientes del daño que hemos recibido en nuestra infancia para así no repetir el mismo patrón con nuestros hijos y no continuar el círculo. Y de paso ahorrarnos tantos sufrimientos, adicciones, depresiones, y suma y sigue.

Para ello es fundamental mandar a la mierda al cuarto mandamiento, valga la redundancia: Honraras a tu padre y a tu madre. Ser capaz de hablar y pensar con claridad sobre la forma abusiba en la que fuimos criados (y todos los hemos sido, en mayor o menor grado, porque la sociedad en la que vivimos así lo propicia) es fundamental para poder constituirnos como adultos felices, o mínimamente felices.

Leyendo a Alice Miller y viendo la película de Orgasmic Birth, tras meses de terapia, en esta casa perdida en Canadá donde me encuentro, pienso en las cuestiones de mi vida que me preocupan y llego a tremendas conclusiones:
Desde mi nacimiento sufrí el maltrato de mi madre, una mujer psicótica. Sentí la injusticia que sufrió al quedarse embarazada de mí siendo una adolescente. Desde muy niña me dije que a mí nunca me pasaría eso. Que nunca me quedaría embarazada así. Que nunca sería como ella. Y cerré los músculos de mi útero en una eterna contracción que tendría tres grandes consecuencias en mi vida como adulta.

La primera, un dolor extremo en mi menstruación. La cosa es sencilla, si el músculo está contraído, la sangre no fluye, provocando agudos dolores. La segunda, la dificultad para tener orgasmos, la cosa es muy sencilla también, si no puedo relajar los músculos de mi útero, difícilmente podré correrme. Sólo con personas que han conseguido que me relajara y confiara lo suficiente. Pero el orgasmo sigue siendo un tema complicado en mi sexualidad. La tercera consecuencia es la más práctica: pese a llevar años y años de vida sexual activa y no siempre segura, nunca me he quedado embarazada. Claro, el cuello de mi útero es una fortaleza. Todo encaja.

Una cuarta e hipotética consecuencia sería un parto difícil. De forma instintiva nunca he querido quedarme embarazada porque sabía que el parto sería una experiencia dolorosa en extrema. Políticas reproductivas a parte. Y últimamente me estaba planteando que tal vez no fuera fértil, ya que nunca me había quedado embarazada por error. Pero hoy he unido todos los cabos, llegando a la conclusión de que todo está relacionado. Y que tengo que encontrar la manera de abrirme otra vez, no sé cómo ni de qué manera, pero la encontraré.

19 Oct Artivistic, Turn On in Montreal (VI): Orgasmic birth workshop!

El mejor taller del festival. Nicole Pino impartió el sábado a las 2 de la tarde un fantástico taller sobre accouchement orgasmique. En cristiano: como correrse pariendo. O como muchas mujeres, con las condiciones adecuadas, son capaces de tener un tremendo orgasmo cuando paren a sus criaturas. Ya hablaba de ello Casilda Rodrigáñez, pero desde la teoría. Nicole es el ejemplo en carne y hueso de un sueño orgásmico. Una mujer que es toda intuición, y que se sorprendió sintiendo un intenso placer sexual con cada contracción en el que era el parto de su segundo hijo. Se dejó llevar, y el momento del alumbramiento fue un inmenso orgasmo. Pero no un orgasmo cualquiera, cuenta, sino el mejor orgasmo que ha sentido en toda su vida.

Nicole dice que hay que preparar el parto igual que se prepara un escenario para hacer el amor.

Cuatro personas en el workshop. Me parece increíble. Y no me sirve de excusa que no quieras tener hijos. Tú has sido parido. Tu hermana tal vez lo hará. Tu mejor amiga. Y que exista la posibilidad de evitar tener una de las experiencias más dolorosas posibles y en su lugar tener una de las experiencias más placenteras posibles, y no hacer nada para poder optar a esa posibiliad, me parece incomprensible. Me parece incomprensible la falta de interés en el tema.

En el taller pudimos visionar fragmentos del documental Orgasmic Birth, lo tengo ya ripeado en mi ordenador y está a la venta aquí.

Os dejo con Nicole:

Nicole Pino on Orgasmic birth from Maria Llopis on Vimeo.

04 Oct La verdadera promesa, antes que amarte y respetarte toda la vida, es «Te juro que no me corro dentro».

J atravesó la puerta con un test de embarazo en la mano. Llevábamos algunos meses jugando con la idea, en un coitus interruptus permanente. La verdadera promesa, antes que amarte y respetarte toda la vida, es «Te juro que no me corro dentro». Y es la primera en incumplirse.
Hay una rebelión secreta, estúpida quizá, pero rebelión al fin, contra el mundo adulto, o contra cualquier cosa, en no tener nunca un condón en la mesita de noche. Siempre me ha parecido el sumo de lo excitante la manida escena en que los amantes están a punto de estallar y algo ocurre. Así, el que pudo ser un buen polvo, su sola posibilidad truncada, lo convierte en el mejor. Ningún polvo cualquiera completo puede superar a uno perfectamente incompleto. Correrse fuera es como retirarte en el pico de tu carrera, como escribir un libro de cuentos magistral y desaparecer, como suicidarte a los treinta años.

Gabriela Wiener, 9 lunas. Inminente publicación.