Maternidades subversivas

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11 Mar The future is Crowd Funding

Se trata de producir un proyecto entre multitudes, cada uno un poquito, sin recurrir a los sistemas tradicionales de financiación. Crowd Funding. Esto es el futuro. Y a los de Arroç Movie les quedan 4 días para cerrar la paraeta y casi casi lo tienen. Así que dale y conviértete en co-productor. Yo ya le di. Y me da ganas de empezar el proyecto de maternidades alternativas con esta plataforma.

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19 Feb Louise Bourgeois and Tracey Emin: Do Not Abandon Me II (aborto)

Estas imágenes son el fruto de una colaboración entre Louise Bourgeois y Tracey Emin. Se exponen en la galería Hauser & Wirth London en Old Bond Street. Y hay que darse prisa porque están solo hasta el 12 de marzo. Yo voy el martes a primera hora de la mañana, después de desayunar en el Soho y rapidito a casa a por la maleta, que por la tarde vuelo a España.

¿Se puede hablar mejor del aborto?

partofeliz

15 Feb “Es incoherente con el progreso feminista que en el crucial trance de parir entregue mi cuerpo a un médico que me haga de todo sin darme voz ni voto.”

La Contra, hoy >>>

¿Tiene datos?
La episiotomía –un tajo en el perineo– es necesaria sólo en un 10%-30% de los casos.., ¡pero se practica en un 73% de parturientas!

¿Por qué tanto?
Por inercia, pese a la evidencia científica:no tiene efecto protector contra el desgarro. ¡Y qué desagradable y molesto es para la mujer! A algunas les arruina la vida sexual por meses… Y no digamos la cesárea…

¿También se aplica en exceso?
Sí: la cesárea está indicada sólo en un 15% de los partos, pero en Catalunya se aplica en un 23% de las clínicas públicas… ¡y en un 40% de las clínicas privadas!

Le pregunto lo mismo: ¿por qué razón?
Por la falsa creencia de que garantiza mayor seguridad perinatal. ¡Al contrario!: la madre queda postrada días, puede sufrir estrés postraumático, su bebé no recibe la inmunidad microbiana que proporciona pasar por la vagina… Los nacidos de cesárea padecen –ya hay estadísticas– más alergias y asmas…

Pero paliamos dolores en la madre.
Un parto duele.., ¡pero no es nada que una mujer no pueda sobrellevar! La medicina es bienvenida para complementar el parto fisiológico.., ¡pero no lo es si lo suprime!

¿Cómo es el buen parto fisiológico?
No con la parturienta estirada, de espaldas, inmovilizada, monitorizada… Así sus contracciones se ralentizan… por lo que le ponen gotero de oxitocina sintética… que genera bruscas contracciones… que hacen sufrir al feto… y que llevan a la mujer a rogar epidural… que adormece al bebé al nacer, con lo que le costará mucho más mamar…

¡Acaba de recitar la batería de atentados contra el parto fisiológico!
Sí, le he descrito el parto tecnológico: el que yo viví en mis dos primeros hijos, incluido el uso de fórceps, rotura con un palo de la bolsa amniótica… ¡Todo innecesario!

Pues describa ya el parto fisiológico.
Le llamamos también “parto respetado”: la mujer busca la postura más cómoda para pujar y parir: de pie, de rodillas, en cuclillas, apoyada en silla de partos, a cuatro patas…

Ah.
No está inmovilizada, puede moverse libremente, puede darse una ducha o baño calientes… Eso estimula contracciones normales, dilata bien… y puja, y el marido acompaña y corta el cordón cuando deja de latir.

¿Sin oxitocina ni epidural?
En España hay epidural en el 90% de los partos… cuando es de verdad necesaria sólo en el 55%. Las hormonas naturales son analgésicas. Y tampoco necesito médico: bastan comadronas bien formadas que den ánimo emocional, calor humano, masajes…

No sabía que el cordón umbilical late.
Sigue bombeando oxígeno durante un rato, ayuda a respirar al bebé: espera antes de cortarlo. Y nada de limpiar la grasita que cubre la piel del bebé, llamada vernix caseosa.

¿No? ¿Qué beneficio reporta eso?
Protege la piel del bebé de dermatitis y alergias. Se la dejaré a mi hija, hasta que su piel la absorba. Y pediré que me la pongan enseguida sobre el abdomen: su contacto me hará subir la leche antes. Y al cabo de una hora y media, su olfato la habrá guiado hasta mi pezón, se agarrará y mamará fácilmente. Y le daré pecho durante seis meses.

¿Hay algún país modélico en partos?
Ahora, Gran Bretaña y los países nórdicos, donde los partos se ajustan a las últimas evidencias científicas: son fisiológicos, con la tecnología médica en segundo plano.

¿Qué otros factores pueden contribuir a un parto más feliz?
Un espacio íntimo, con la compañía deseada, con una iluminación tenue, con una música suave elegida…

¿Conseguiremos esto en el sistema hospitalario español?
Confío en ello, porque el parto fisiológico, además de más feliz, es más barato: hospitalización más breve, menos instrumental… Por eso será más fácil que se extienda en nuestro sistema público que en el privado.

¿Cuál diría que es el requisito fundamental para el parto feliz?
Respetar a la mujer, darle toda la información veraz y que elija: es incoherente con el progreso feminista que en el crucial trance de parir entregue mi cuerpo a un médico que me haga de todo sin darme voz ni voto.

06 Feb The truth about romantic love

We will be able to get rid of romantic love once we are able to have babies in a laboratory, out of the womb. As romantic love is the desire to find your other half, to be back to this blissful state of perfect happiness that it is being inside of your mother and also together once born. Unfortunately men separate mothers and babies as soon as possible, sometimes as soon as the very first minute, creating a long life trauma that will only be partially and wrongly overcome by romantic love.

These are my thoughts after reading this final passage of the book of Michel Houllebecq The posibility of an island. It is the dialogue of Plato’s Symposium where Aristophanes expounds his theory of love:

When therefore a man, attracted to men or to women, meets the one who is his other half, the feeling of tenderness, trust and love with which they are gripped, is a miracle; they no longer want to be apart, even for an instant.

Continuo en castellano, my mother language. Me preguntaban ayer sobre el amor en una entrevista. No dudé en contestar que no sabía qué era el amor, que no creía en el amor entre las personas y que la única forma de amor real que había visto era la de las madres y sus criaturas. Desafortunadamente en la sociedad en la que vivo se atenta contra ese vínculo desde antes incluso del nacimiento. Y luego nos pasamos toda la vida hechos unos sumisos creyendo cada vez que sentimos deseo sexual que hemos encontrado ese afecto incondicional que nos arrebataron.

Yo estoy enamorada, continué, ante la perplejidad de mi entrevistadora, venida de Köln para la ocasión. Que pueda entender de forma racional la misería de nuestros afectos no me hace mejor que todos, al contrario, tal vez soy más vulnerable. ¿Es el amor romántico una ficción? Sin duda, pero prefiero vivir en un mundo de ficción a pelear sola y sin armas.

El libro de Houllebecq que leo es sexista y misógino en extremo. Si tuviera que elegir una palabra para sintetizarlo utilizaría la palabra “patriarcal”. Es una apología del patriarcado. Houllebecq no entiende la vida más allá del patriarcado aunque él es una víctima más, obsesionado como todos estamos por el sexo y la pasión romántica, como sustituto a la fustración creada por la ruptura del vínculo materno filial.

No importa cuantas sociedades se hayan destruído y vuelto a crear (en el libro hay una ficción de destrucción de esta sociedad) para él sólo existe la fuerza de su falo, que debe penetrar. Eso es todo lo que él siente. Pobre. Tanta reflexión sobre el amor a las mujeres, sobre el sexo y el deseo de fusión, cuando lo único que Hollebecq necesita es un poco de matriarcado, la posibilidad de una sociedad orqanizada en torno al bienestar de las criauturas y no en torno al bienestar del macho dominate.
Existen esas sociedades, ¿recuerdan?

Me quedan un par de páginas para acabar el libro.

sexoembarazo

01 Feb Sexo y embarazo, otra vez

Aunque correcto, el artículo que se ha publicado hoy en la prensa española trata el tema de forma superficial. No sólo no es desaconsejable el sexo durante el embarazo, sino que es durante esta etapa cuando se puede experimentar una vida sexual en extremo gozosa. Muchas mujeres que no habían disfrutado jamás de un orgasmo lo hiceron durante su embarazo. La mayoría de las mujeres que han estado embarazadas manifiestan que su deseo sexual era extremo, que su cuerpo respondía mejor y más rapidamente a los estímulos sexuales.
El embarazo es un mega estadio sexual de los cuerpos. Negarlo es negar la evidencia.

El artículo al menos habla de la conveniencia de las relaciones sexuales para provocar el parto, pero silencia los partos orgásmicos, experiencia más común de lo que parece. Cuanto más hablo del tema, más mujeres me encuentro que lo han experimentado. Ese es el auténtico tabú. + info sobre partos orgásmicos aquí y aquí.

28 Ene La prensa del día

Me compro El País en el Sainsbury. Es la primera vez que leo un periódico español off line desde que salimos de Barcelona en diciembre. Hay un artículo sobre criaturas secuestradas en los hospitales en los años 60, 70 y 80. Leo los testimonios de esas mujeres que relatan como los médicos las durmieron después de parir para decirles luego que el bebé había muerto. Me da mucha rabia esa confianza ciega de las mujeres en los médicos y en los centros hospitalarios.

¡Y en la iglesia! ¡Que se lo cuenten a mi madre!

Aunque suele ser el primero. Muchas mujeres paren de malas maneras en el hospital y sus siguientes partos los tienen en casa o en centros alternativos. Uno y no más, Santo Tomás. En Inglaterra hay una línea de teléfono de ayuda a mujeres que han sufrido partos traumáticos. Por el nefasto trato hospitalario recibido y por la falta de entendimiento de su círculo familar y afectivo.
Se llama Birth Crisis Network.

Uno de los padres “adoptivos” le dijo a su hijo en su lecho de muerte que le había comprado a un cura por 150.000 pesetas. Mi abuela ha revelado alguna joya también alguna vez. Ante la pregunta de por qué cuentas esto ahora abuela, ella respondía: porque no me lo puedo llevar a la tumba. Las mentiras. Como pesan.

Otro artículo de la prensa del día, esta vez del Daily Mail, portada: Dont´t wait too long. Por lo visto a partir de los 35 años tienes muchas más posibilidades de tener problemas con la maternidad: infertilidad, abortos, cesáreas, enfermedades, etc, etc. Don´t wait too long. Me viene a la cabeza la madre de una amiga que nos decía que no tuvieramos hijos, que esperásemos, que viviésemos.

Yo le decía a Lazlo ayer en la cafetería de la Tate Modern: Estar embarazada no es estar enferma. Es estar en un viaje hormonal comparable al de una droga psicodélica dura.

11 Ene I’m a fountain of blood In the shape of a girl

Ya manda ovarios. Que se te adelante tu primera regla después de un aborto espontáneo tiene su aquel. Me resulta más rápido contar los días que no he sangrado durante el último mes que los que sí lo he hecho. Y sigo. Y voy por el segundo. I´m a fountain of blood in the shape of a woman. Este tema de Bjork me viene a la cabeza una y otra vez mientras sangro. Y señores, yo sangro mucho. Soy una experta. Se me va la vida por la vagina. No sé como me llega la suficiente sangre a la cabeza para escribir este post.

sangreynieve

23 Dic Primavera

Me quedé embarazada en verano, en la playa, a la luz del día. Recuerdo las olas, el sol en la cara, la sal. Recuerdo a los gays mirando, en plan voyeur, porque era una playa nudista y también punto de encuentro gay para relaciones sexuales casuales. Cruising, vaya. Recuerdo que era el principio del verano, la promesa del calor, de las vacaciones, del mar.

Dani llevaba una anillo muy bonito, que se compró en un lugar perdido en el centro de África. Mientras nadábamos, se le cayó. Pero buceó en el agua y lo encontró. El mar le dijo que le devolvía su anillo, pero que a cambio le tenía que dar un hijo. Dani no me dijo nada. Pero media hora más tarde estábamos en la orilla jugando con las olas y me quedé embarazada.

Lo supe enseguida, porque cuando me eché sobre la arena sentí que mi útero se retorcía de placer, era como si tuviera una serpiente dentro de mí. Esa noche leímos en el libro Historia de la Vagina, de Catherine Blackledge, que Aecio de Amida, el médico del emperador bizantino Justiniano, decía que el temblor del útero durante el coito era un signo inequívoco de embarazo.

Me pasé las siguientes semanas durmiendo como un ángel, haciendo el amor como una diosa y viendo como mi cuerpo se transformaba en una máquina de placer y sensualidad. Descubrí lo maravilloso que puede ser estar embarazada. Nunca me encontré mal, ni sentí naúseas. Con una excepción. Cuando por la mañana le hacía a Dani una felación y me tragaba su semen, me entraban ganas de vomitar. Así que dejé de hacerlo y el mundo siguió siendo maravilloso.

Pero el paraíso no duró mucho. Empecé a tener pérdidas de sangre y cometí el terrible error de consultar a un ginecólogo. Este se encargó de llenarme de culpa y de progesterona, que hacía que me sintiera irritable, nerviosa y depresiva. También me prohibió las relaciones sexuales.

He tenido ahora la oportunidad de contrastar las voces de distintos médicos, y por lo visto recetar progesterona tiene poco sentido, a parte de volverte loca. Tampoco tiene mucho sentido prohibir el sexo. La conclusión final es que no importa lo mucho que trabajes, hagas el amor o saltes montañas, un aborto no es culpa tuya.

Y aunque un aborto pueda suceder justo después de hacer el amor, eso no quiere decir que esta sea su causa. Además, cuando abortas de forma espontánea, el embrión suele llevar entre una y cuatro semanas muerto dentro de ti.

Me volví a quedar embarazada en otoño, pero esta vez en una bañera, y de noche. Este embarazo tampoco fue buscado. Digamos que el agua nos confunde y que la naturaleza está bien dispuesta para la concepción. Bien dispuesta para la concepción pero poco dispuesta para gestar a esas criaturas, que se deslizan fuera de mi cuerpo sin que yo pueda hacer nada por evitarlo. Este segundo embarazo ha sido más duro y menos placentero, he trabajado mucho, he discutido mucho, me he cambiado de ciudad y he pasado frío.

Y esta vez he abortado en un hotel del centro de Londres. En invierno. Ha sido mi segundo aborto y ha sido doloroso y difícil. En las ciudades a veces las cosas son más difíciles.

Mi primer aborto fue en Benicàssim. Yo ya sabía que el embrión había muerto, así que le pedí a Dani que me llevara a la playa nudista más bonita y más cercana. Costó encontrar un espacio tranquilo, en pleno mes de agosto, pero lo conseguimos. Y allí me puse en cuclillas y empujé. Lo pusimos en una concha y se lo devolvimos al mar. Nadamos y reímos bajo el sol, en el agua azul y fresca de agosto. Entonces Dani se dio cuenta de que ya no tenía el anillo en su dedo. El mar se lo había quedado.

17 Dic Abortar en Londres

Se lo recomiendo a cualquiera.

Hace un par de días empecé a sentir una ligera molestia en el abdomen y a sangrar levemente, e intuí que estaba por comenzar el aborto. De alguna forma lo sabes. Hay un momento en el que alguien pone su mano en tu barriga y tú no notas nada. Y de alguna forma, inexplicable hasta para ti misma, lo sabes. Así que aquí estaba yo, en un hotel del centro de Londres, llamando a recepción a las 4 de la mañana para que me subieran papel higiénico retorciéndome de dolor. Nada que ver con mi idílico aborto de este verano: en una playa nudista, rodeada de mis amigos, en cuclillas delante del mar, como un animal salvaje.

Cuando pasaron 48 horas y el trabajo había llegado a su término, me dirigí a un centro médico para comprobar que todo estaba bien, como es ya la costumbre en la casa. ¡Qué tratamiento exquisito! ¡Qué respeto hacia mi cuerpo y hacia mi criterio! ¡Qué profesionalidad bien entendida! Todas mis alabanzas hacia el sistema ginecológico británico.

O tal vez simplemente tuve suerte. Aunque después de mis numerosas experiencias en España, creo que tal privilegio como la suerte no existe cuando hablamos de respeto hacia la persona por parte de la práctica ginecológica. Yo les explico. Al principio me sorprendió que la ginecóloga me pidiera permiso para meterme el estetoscopio y así poder hacerme la ecografía. Me explicó que no era obligatorio y que había otras formas de hacerlo.

Le pregunté por protocolos de actuación en caso de aborto espontáneo y me explicó que en cada caso se intentaba proceder de la forma que se ajustará más a los deseos de la mujer.

A raiz del mareo producido por la enorme pérdida de sangre, creí que estaba soñando. Me explicó que hay mujeres que lo hacen muy bien solas, como yo. Que otras prefieren ser hospitalizadas y que se les realice una intervención con anestesia local o general. Que cada mujer tenía unas necesidades. Y que ellos estaban ahí para ayudar.

Así que eso es lo que hicieron. Me sacaron sangre para ver como estaba de hierro, porque había perdido mucha. Me ayudaron a sacar los últimos coágulos de una forma muy sencilla, con una enfermera estupenda, negra y guapísima que me gritaba que empujara mientras me guiñaba un ojo y me presionaba suavemente sobre el útero.

Abortar en esta ciudad es estupendo.

Por lo demás, odio Londres.

P.S. El hospital donde me trataron es el st Mary´s hospital, y creo que es el mismo donde Candy Candy estudió enfermería. En el cómic, por supuesto, no en la serie televisiva que era un horror lacrimógeno y edulcorado. Yo me lo compraba cada semana, y un buen día, dejó de publicarse. Por lo visto la editorial quebró. No recuerdo congoja más profunda ni dolor más desesperado en mi infancia. Ese cómic era todo para mí. Muchos años más tarde conseguí on line y en inglés, el cómic al completo. Y allí leí que Candy se había hecho enfermera en el St Mary´s Hospital. Pero eso es otra historia.