Sobre el conocimiento empírico

Sobre el conocimiento empírico

La correlación entre la falta amor corporal en la infancia y la violencia fue mostrada por J.W.Prescott en 1975 (7); así como la correlación entre el grado de libertad sexual en las mujeres (que está asociada al amor primario) y el grado de violencia. Este estudio se realizó en 49 pueblos no industrializados, obteniendo Prescott una correlación del 98 %; una posterior revisión del estudio de Prescott mostró que se había equivocado y que la correlación era del 100 %. Esto quiere decir que hay un cero por ciento de posibilidades de que un ser humano libidinalmente saciado desde el nacimiento sea una persona violenta. Esta correlación posteriormente se ha comprobado en términos neurológicos: por un lado, se ha comprobado que la formación del sistema neurológico desde las 14/16 semanas de gestación no está genéticamente pautada y depende de la relación libidinal con el entorno; y por otro, que la adaptación de este sistema en formación, puede o bien desarrollar la capacidad para empatizar o bien la capacidad para la indiferencia y para la crueldad, según el tipo de interacción de la criatura con su entorno. Así es como neurológicamente se ha probado también que un entorno de congelación libidinal desarrolla criaturas predispuestas para la violencia. En 1985 un grupo de científicos bajo el patrocinio de la UNESCO (8) firmaron una declaración en este sentido, afirmando que es falso que la violencia esté genéticamente determinada y que la predisposición para la guerra forme parte de la naturaleza humana. Así pues el discurso del tánatos innato está científicamente desmentido y quien lo sostiene miente a sabiendas.

Casilda Rodrigáñez sobre el origen de la violencia. Leer artículo al completo >>>

4 Comments
  • Alberto Pérez Pérez-Duque
    Posted at 00:33h, 31 mayo

    ¿hasta 1975 nadie demostró que la falta de amor provoca violencia?
    .
    El ensayo es laaargo pero interesante. Aunque he detectado algunos agujeritos, y eso me hace pensar que alguien más leído que yo podría detectar brechas importantes.
    Siempre pasa.

  • Kali
    Posted at 07:19h, 31 mayo

    Muchas gracias por compartir este excelente artículo.

    A pesar de que el movimiento pro crianza natural a veces está lleno de esencialismo femenino y eso tiene sus peligros, sus ideas en sí serían maravillosas aplicadas a un contexto colectivo, tribal, en que lxs niñxs recibieran el amor de todxs en todo momento, y lo que dice este artículo es buena prueba de que así se crearía un mundo maravilloso (lo que evidentemente al poder no le interesa). En realidad debería ser algo de sentido común que deben respetarse los instintos amorosos naturales.

    Por cierto, que aunque aún no te había saludado, sigo hace tiempo tu blog, es muy interesante. Un abrazo!

  • Vinni
    Posted at 17:40h, 01 junio

    A pesar de que el movimiento pro crianza natural a veces está lleno de esencialismo femenino y eso tiene sus peligros, sus ideas en sí serían maravillosas aplicadas a un contexto colectivo, tribal, en que lxs niñxs recibieran el amor de todxs en todo momento, y lo que dice este artículo es buena prueba de que así se crearía un mundo maravilloso (lo que evidentemente al poder no le interesa). En realidad debería ser algo de sentido común que deben respetarse los instintos amorosos naturales.
    +1

  • Ludwig Van Blanco
    Posted at 22:20h, 08 junio

    Es un artículo que refleja una vez más lo que cada vez se está demostrando más y más gracias a las neurociencias y esos pobrecitos ratoncitos de laboratorio pues, las ratas que no reciben cariño de sus madres expresado por lametones y cercanía, sufren de extremadamente más ansiedad y, a largo plazo, de conductas violentas.

    Sin embargo creo que la autora del estudio ha confundido correlación con causalidad. Es difícil que una correlación del 100% no refleje una causalidad inmediata, pero no es imposible. Ejemplificando para aclarar términos: Si yo estudio el aumento de productos integrales en nuestros supermercados en los dos últimos años y la subida de temperaturas globales, seguramente se desprenda una correlación cercana al 100% por que ambos han aumentado en igual medida, pero no significa que la causa de que haya más pan integral en las estanterías sea la causa del cambio climático (causalidad)

    Una sonrisa a repartir 🙂