Adiós Steve Jobs, escribía desde su MacBook Pro
No puedo más que sentirme profundamente afectada por la muerte de Steve Jobs. Releo su archifamoso discurso en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford el 12 de junio 2005 y compruebo en wikipedia que era budista. Ese discurso es un discurso budista. O por lo menos esas son las enseñanzas que yo estoy extrayendo del budismo en estas última semanas de mi vida consagradas a su estudio. Desde la muerte de mi padre, el pasado 22 de agosto, ya no tengo vergüenza ni le doy más rodeos, estoy radicalizando mis posiciones espirituales. Si es que es posible hablar en estos términos.
El seños Jobs fue doblemente rechazado en su nacimiento. Su madre biológica le dió en adopción y en el último momento su familia de adopción le rechazó esgrimiendo que querían una niña. Rechazaron a un pequeño bebé genio. O tal vez rechazándole, le hicieron. Ya sé que las generalizaciones son odiosas, pero que alguien venga a refutarme lo siguiente: que tus padres biológicos te rechacen en cualquier modo, es muy doloroso. De alguna forma las personas que no fuimos deseadas por sus progenitores llevamos el estigma privado de que aquí no se nos quiso, que estamos de más en esta fiesta.
Si yo siento el dolor del rechazo de mi padre biológico, al que nunca conocí y que moriría sin conocerme cuando yo tenía unos veinte años, ¿como debe sentirse sufrir el rechazo de tus padres biólogicos y de tus padres adoptivos? Steve Jobs habla de ello en el discurso de graduación famoso. Y así explica los pasos que siguió en su carrera profesional. Conectando. Explicando a los jovencitos pipiolos universitarios recién graduados que todo está conectado: It started before I was born.
Cada uno de nuestros pasos se explica en nuestra biografía. Qué mejor manera de explicar una carrera dedicada a la postpornografía que habiendo sido concebida por un cura pederesta. Todo está dentro de nosotros. Ama lo que haces. Todo tendrá un sentido, pero es imposible verlo ahora. Levántate por la mañana y siente que vas a hacer lo que quieres a hacer. Y si no es así, haz otra cosa.…




