Mi mac no tiene la culpa de nada
Otra vez. La muerte, de repente, te trae la vida. Yo siempre que me encuentro con ella pienso en lo que por lo visto dijo Virginia Woolf, que hay que matar a un personaje de la novela, para que se valore más la vida del resto de personajes.
Después de la muerte de mi padre me siento llena de amor, y se me ha pasado toda la tontería de repente. No más divagaciones. Ahora sé dónde quiero estar y qué quiero hacer. No más dudas. Es como cuando llueve en Londres y luego sale el sol y el aire está limpio y todo está más nítido. Se ve todo tan claramente.
Solo me jode olvidar. Ahora tengo días en los que no me acuerdo de él. Y me da rabia. Yo quiero acordarme de él cada día.
Pero siento que él está conmigo todavía, que se está quedando un poco de tiempo extra para cuidarme, para asegurarse de que hago bien las cosas y para que no esté sola.
PS
Mierda. Las lágrimas sobre el pad del ordenador lo inutilizan.
Lo seco con un pañuelo, que mi mac no tiene la culpa de nada.
Mara
:/ ánimo