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Dijo Björk

Pregunta: ¿Es posible seguir siendo punk cuando uno es millonario y famoso? Respuesta: Depende de lo que se entienda por el término. Nunca me gustó la música punk en sí misma, sino más bien la infraestructura, la autosuficiencia… Se trataba más bien de no ir de víctima por la vida. Si quieres sacar un álbum, hazlo por ti mismo y no te lamentes por las esquinas. En ese sentido me sigo sintiendo así. Nunca seré una víctima.

Estas palabras de Björk publicadas en presa reciente me hacen pensar en el cuestionario que me ha enviado María Castrejón y que estoy respondiendo estos días en Rio. Una de las cuestiones que plantea es la PRECARIEDAD.

Y yo respondo: La precariedad es un término con el que no me he identificado nunca, he vivido durante años okupando y sin dinero, buscándome la vida reciclando, intercambiando y trapicheando. Hacía lo que quería y cuando quería. Cuando quise vivir de otra manera lo hice, por elección propia. No me siento víctima del sistema porque sé que puedo entrar y salir de él cuando quiera.

EL punk y la okupación son las políticas de base de mi trabajo y de mi vida, porque no concibo otras. A veces, dentro de la escena postporno barcelonesa, se me ha echado en cara que ya no lleve cresta o que ahora me vista de una determinada forma. Como si la estética determinara tu posición política. Confundimos peluquería con políticas radicales.


María Llopis

El trabajo de María Llopis se mueve en diferentes medios y soportes, como la fotografía, el vídeo y el live art performance. Desarrolla una visión alternativa propia de la identidad sexual y de género siempre partiendo de un fuerte posicionamiento político feminista. Llopis está en la actualidad escribiendo un libro titulado Maternidades Subversivas y que tratará los temas de parto orgásmico, pornografía feminista y maternidad, maternidad transexual y trangénero, y partenogénesis, entre otros.

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