La Zorra Suprema y servidora cerrando la Trobada Transfeminista en Valencia el pasado sábado con una charla informal sobre postporno. En mecedora y silla de rafia, nos hacemos mayores. El mes que viene presentaremos juntas en la Muestra Marrana una sesión sobre maternidades subversivas. Ganas.
De momento yo estoy instalada en la habitación 334 del hospital de Castellón. Con mi padre. Me escapo para acudir a encuentros transfeminsitas y para conectarme a internet. Es una vida extraña.
María Llopis
El trabajo de María Llopis se mueve en diferentes medios y soportes, como la fotografía, el vídeo y el live art performance. Desarrolla una visión alternativa propia de la identidad sexual y de género siempre partiendo de un fuerte posicionamiento político feminista.
Llopis está en la actualidad escribiendo un libro titulado Maternidades Subversivas y que tratará los temas de parto orgásmico, pornografía feminista y maternidad, maternidad transexual y trangénero, y partenogénesis, entre otros.
Comentarios (6)
BB
¿No eras hija del cura del pueblo, que ya estaba muerto, y cuya tumba visitaste?
Perdona, no quiero importunar, es que mi memoria funciona así -de mal.
Carmen
Ha sido un encuentro memorable. Gracias en nombre de Balangueres.
BB
¿No eras hija del cura del pueblo, que ya estaba muerto, y cuya tumba visitaste?
Perdona, no quiero importunar, es que mi memoria funciona así -de mal.
Carmen
Ha sido un encuentro memorable. Gracias en nombre de Balangueres.
María Llopis
sí, mi padre biológico era cura y murió hace años, está enterrado en Castellón y a parte de una breve visita a la iglesia, nunca le conocí
mi padre número 2 es mi padre adoptivo, se caso con mi madre cuando yo tenía 3 años y me dió el apellido, no he conocido más padre que a él
aunque tampoco me haya criado con él, no tiene a nadie en el mundo más que a su hijo (biólogico, mi hermano) y a mí
Dorada
Vida extraña pero jugosa.
Martina
La vida es extraña y a veces hace carambolas impensables, y maravillosas.
Estás muy guapa, María. Un saludo.
María Llopis
Gracias.
Viva el jugillo.