LIFE IS LIVE: BODY LANGUAGE – WHAT IS QUEER ABOUT QUEER POP, organizado por Tim Stúttgen y Christoph Gurk.
This intervention wants to focus on how the authentic body is built as ideology in the post porn scene and what are the netporntainment subsumption strategies. The confrontational perspective will cross pivotal moments of netpornstudies development and the contemporary on-line viral marketing assimilation. The presentation is an excerpt of a bigger work entitled «Emoporn» rethinking porn as sublime experience and the making of human science as epistemology of emotions.
Estas últimas semanas he estado de tour. De aquí para allá, de festival en festival. Ayer tuve el gusto de estar en el Encuentro Interestelar de Bloggers que organizaba Luna Miguel en la Laboral, en Gijón. Era la primera vez que yo formaba parte de un encuentro que no tenía en su cartel la palabra sexualidad, género, feminismo, pornografía o postpornografía. Y me hacía mucha ilusión. Hice una intervención rápida, caótica y un tanto absurda, en parte debida a mi estado furibundo y agotado, ya que se retrasaron los turnos de palabra debido a los lógicos y previsibles alargamientos de algunos ponentes. Estoy empezando a tener serios problemas con este tema. No sé si es casualidad, pero me pasa con una relativa fecuencia que el ponente que va antes que yo, alarga su ponencia en 45 minutos, con lo que apenas me deja tiempo a mí, o me obliga a tener al público muerto de sueño o de hambre. Yo suelo acortar mis charlas cuando la situación lo requiere, pero estoy harta. Y estoy harta de que los moderadores/organizadores no acoten a los primeros ponentes, porque eso deja a los que vamos en último lugar en una situación difícil. No estoy hablando específicamente del encuentro de ayer, sino de una actitud general en la organización de eventos.
Los egos a la palestra.
Pero no era este el tema que quería traer yo a este blog. El tema que quería traer es el de las políticas feministas. Yo, de tanto trabajar con quien trabajo, me creo que todo el monte es orégano, y cuando salgo de mi cercado me doy cuenta de que vivimos en una sociedad ultra machista. En todos los festivales se folla mogollón, se hacen locuras y se descantilla. La diferencia de un encuentro de bloggers o festival X con un festival feminista o queer no es que se folle ni más ni menos, la diferencia es que todo es secreto.
Y cada uno tiene derecho a guardar sus secretos y a follarse a quien quiera o pueda, pero me jode que seamos siempre nosotras las tías las que nos llevemos la peor parte. Me explico. A mí me parece muy bien que una pareja sea monógama. Me parece muy bien que la gente tenga hijos y viva en heteronormalidad. Pero a los tíos les encanta «echar una canita al aire», follar con mujeres guapísimas y por supuesto más jovenes, y luego pedir por favor por favor que no le digas nada a nadie, que no se entere fulanito ni menganita ni sotanita.…
Mesa redonda en Valencia el pasado 3 de noviembre en el marco del congreso Cimuat sobre Mujer, Arte y Tecnología. Lectura performática de la ponencia y conexión en directo con chat roulette. En la segunda foto con las fantásticas Donestech. Gracias Nuria y Dani por las fotos.
Aquí va el texto de la ponencia, aunque os aseguro que sin los pajilleros del chat roulette de fondo (sin ofender, yo me incluyo) no es tan divertido. La podeís leer en el post que teneís a continuación.…
Son las 3 de la mañana. Acabo de llegar a casa. Estoy borracha y cansada, pero no tengo ganas de dormir. Esta noche no he ligado y me apetece sexo. Me meto con mi ordenador en la cama y me lo pongo entre las piernas. Tecleo en la barra del navegador chatroulette.com (una web para chatear en la que se tiene sexo on line con desconocidos) y me aparece una ventana advirtiéndome de que mi imagen puede ser grabada. Acepto.
A mí me da igual que me graben y que utilicen mi imagen para lo que sea. Porque considero que mi dignidad va más allá de la imagen de mi cuerpo desnudo y abierto de piernas en la red. Es más, considero que esa es mi dignidad. Trabajo en torno a la sexualidad, la postpornografía y los nuevos feminismos, así que mi cuerpo es mi campo de batalla. Aunque en la sociedad en la que vivimos el hecho de mostrarme es considerado una humillación. Un hombre no tendrá muchos problemas, a no ser de que muestre prácticas tales como homosexualidad, transexualidad, fetiches y otras prácticas fuera de la heteronormatividad.
Pero los viejos tabues en torno a la sexualidad de la mujer persisten y somos consideradas unas guarras si nos negamos a mantener nuestras piernas cerradas en el espacio público.
Nosotras reivindicamos esa guarrería. Putas, guarras y orgullosas. Y cuando digo nosotras me refiero al movimiento postporno. Me refiero a Diana Pornoterrorista, a las Post Op, a la Quimera Rosa, a Helen la Zorra Suprema, a Itziar Ziga, a Klau Kinky y a tantas otras. Y también a todos esos hombres fuera y dentro del movimiento que se muestran penetrados por dildos imposibles, que reniegan de una masculinidad hecha de roles de género normativos. Hombres que deciden plantear una nueva masculinidad donde se alían feminidades y feminismos.
En otras sociedades, lejanas y remotas, la exhibición de la vulva era una muestra de fuerza y de honor. Ana Suromai se llama. Mujeres que exponen sus genitales y con ello aplacan la ira de monstruos y dragones, mujeres que enseñan sus coños abiertos al mar para que este no se enfurezca y les traiga a sus maridos marineros de vuelta. «La mar es posa bona cuan veu el con d´una dona», reza un antiguo dicho catalán. Qué lejos nos quedan ahora esos dichos, esas esculturas, esos dibujos y esas estatuas de mujeres mostrándose.
En la sociedad en la que vivo, las mujeres exponen sus vulvas en primerísimos primeros planos en la pornografía o en la silla de la clínica ginecológica.
Ante la desesperación hago una llamada de urgencia a todos ustedes, querido público. Tengo un disco duro llenito de un material estupendo grabado en mayo de este año en Barcelona. Se trata de un porno documental sobre una mujer que decide, en un momento de su vida y por motivos que no viene al caso, vivir su sexualidad y sus afectos a través de internet. Lo consigue y triunfa, es una historia de éxito y de superación personal y como no, una lucha por vivir nuestra sexualidad de la forma que creamos más conveniente.
Pues bien, necesito un equipo (o alguien capaz de instalar en mi máquina el software necesario) y una montadora o montador. No tengo ni un mísero euro que poner sobre la mesa, pero ofrezco un intercambio de saberes, conocimientos, fluidos o lo que crean más conveniente, todo sería cuestión de hablarlo. Puedo ofrecer también una preciosa casa en Benicàssim donde pasar una temporada de vacaciones.
Yo calculo que se trata de unos 10 días de trabajo de edición, tal vez menos en jornada intensiva. Una única condición: Barcelona, el lugar de trabajo debiera ser Barcelona, aunque bien mirado un idílico paraje cercano tampoco estaría mal.
A la espera. Como diría La Petite, soy toda ancho de banda.…
Dimes y diretes de la derecha cachonda y la izquierda enervada ante un PP rijoso.
Orgullosamente salidos unos y con paralís erectil (disfuncionales), los otros.
Discursos, nunca cuerpos. Peleas de corrección política. Tongo seguro.
No se dan ni reciben de verdad. Ni siquiera se rozan.
Encontronazos amañados de bocas encendidas por la fría lengua del Poder.
Puesta en escena. Escenas de placer fingido.
Sexo y política mercenarios. Pornopolítica.
El programa de estos días es hardcore: mamadas y pederastia. Todos los medios «serios» exhiben el doble programa. Hot Lips and Asian Teens. Porn stars: un alcalde vallisoletano del PP y Sánchez Dragó. Más que porno, pornopolítica.
Literal, etimológicamente; la política de los cobran.
El sexo oral de quienes lo hacen a sueldo, en las camas redondas de los peepshows en que se han convertido los medios.
Contra toda esta morralla, seguir leyendo para pensar un postporno anticapitalista…
En la Universidad de Sevilla se cuece para el próximo fin de semana un seminario sobre el tema que más nos interesa ahora mismo: el transfeminismo. Para ir ilustrándose y poniéndose a tono, lean el manifiesto para una insurrección transfeminsita publicado en pornoterrorismo. El primer encuentro sobre le temita tuvo lugar en Barcelona hace ya unos meses y en vista del éxito, la cosa sigue.
Vengo de las Jornadas de Desobediencia Sexual de Castellón, organizadas desde Barcelona en un intento de descentralizar los eventos. Me quedo con la charla “Patologización trans y presentación de STOP2012” presentada por Alira Araneta y Acera del Frente: STOP2012 es una campaña por la despatologización de las identidades trans (transexuales y transgéneros).
Los objetivos principales de la campaña son la retirada del trastorno de identidad de género de los catálogos de enfermedades (el DSM de la American Psychiatric Association, cuya versión revisada aparecerá en el 2013, y el CIE de la Organización Mundial de la Salud, que saldrá en el 2014) y la lucha por los derechos sanitarios de las personas trans.
Alianzas, necesitamos alianzas. Y el transfeminismo es la alianza que necesitamos. …
No parece errado afirmar que la mayoría de los miembros de esta sociedad que no están activamente locos son, en el mejor de los casos, lunáticos reformados o potenciales. Pero, ¿acaso se presume que alguien deberá actuar sobre la base de este dato, o incluso deberá convivir auténticamente con él? Si tantas personas hacen equilibrios sobre el filo del asesinato, de la deshumanización, de la deformidad sexual y de la desesperación, y si nosotros debiéramos actuar guiándonos por ello, habría que aplicar una censura mucho más drástica que la que imaginarón jamás los indignados enemigos de la pornografía. Porque de ser así, no sólo la pornografía sino todas las formas del arte y del conocimiento serio -en otras palabras, todas las formas de la verdad- son sospechosas y peligrosas.
La imaginación pornográfica (dentro de Estilos Radicales) de Susan Sontag…
En el corto Uniformadadas la realizadora Irene Zoe Alameda aborda el tema de la construcción de género. Una niña, un encuentro y el género como elemento en construcción permanente. Vértices por los que transita este corto protagonizado por las niñas Lowena McDonell y Lucía Caraballo que reflexiona sobre lo que es ser mujer en una época en la que la televisión tiene más influencia que la escuela o la familia. «¿De mayor qué quieres ser?» pregunta una profesora a la protagonista. «Un hombre», contesta.