Follar en los festivales

Follar en los festivales

Estas últimas semanas he estado de tour. De aquí para allá, de festival en festival. Ayer tuve el gusto de estar en el Encuentro Interestelar de Bloggers que organizaba Luna Miguel en la Laboral, en Gijón. Era la primera vez que yo formaba parte de un encuentro que no tenía en su cartel la palabra sexualidad, género, feminismo, pornografía o postpornografía. Y me hacía mucha ilusión. Hice una intervención rápida, caótica y un tanto absurda, en parte debida a mi estado furibundo y agotado, ya que se retrasaron los turnos de palabra debido a los lógicos y previsibles alargamientos de algunos ponentes. Estoy empezando a tener serios problemas con este tema. No sé si es casualidad, pero me pasa con una relativa fecuencia que el ponente que va antes que yo, alarga su ponencia en 45 minutos, con lo que apenas me deja tiempo a mí, o me obliga a tener al público muerto de sueño o de hambre. Yo suelo acortar mis charlas cuando la situación lo requiere, pero estoy harta. Y estoy harta de que los moderadores/organizadores no acoten a los primeros ponentes, porque eso deja a los que vamos en último lugar en una situación difícil. No estoy hablando específicamente del encuentro de ayer, sino de una actitud general en la organización de eventos.
Los egos a la palestra.

Pero no era este el tema que quería traer yo a este blog. El tema que quería traer es el de las políticas feministas. Yo, de tanto trabajar con quien trabajo, me creo que todo el monte es orégano, y cuando salgo de mi cercado me doy cuenta de que vivimos en una sociedad ultra machista. En todos los festivales se folla mogollón, se hacen locuras y se descantilla. La diferencia de un encuentro de bloggers o festival X con un festival feminista o queer no es que se folle ni más ni menos, la diferencia es que todo es secreto.
Y cada uno tiene derecho a guardar sus secretos y a follarse a quien quiera o pueda, pero me jode que seamos siempre nosotras las tías las que nos llevemos la peor parte. Me explico. A mí me parece muy bien que una pareja sea monógama. Me parece muy bien que la gente tenga hijos y viva en heteronormalidad. Pero a los tíos les encanta “echar una canita al aire”, follar con mujeres guapísimas y por supuesto más jovenes, y luego pedir por favor por favor que no le digas nada a nadie, que no se entere fulanito ni menganita ni sotanita. Me jode la hipocresía. Ir de novio fiel y follarte a todas y que todas les mantengamos el secreto.

En los otros festivales, los que sí llevan en el cartel la palabra sexualidad o pornografía o feminismo, se folla igual o más, pero por lo menos alrededor de este tema, no se admiten hipocresías que mantienen el orden patriarcal. Y que no se me malinterprete, el encuentro de Gijón ha sido estupendo, es una propuesta que se repetirá más y mejor y Luna es muy lista y lo ha hecho muy bien. Pero no es fácil escaparse de los códigos sexistas que lo llenan todo y que tan pocas ganas tenemos de enfrentar.

25 Comments
  • Las CasiCasiotone
    Posted at 16:38h, 14 noviembre

    Hola María:

    Para no repetirnos te preguntamos primero si has leido nuestro mail (te lo hemos mandado esta mañana) ya que justo en él hablamos del tema, no de follar en este caso, sino de tu intervención de ayer, la cual esperábamos entusiasmadas y nos sentimos puteadas con el tema de los tiempos, no fue nada justo que los últimos tuviéseis que acortar vuestro tiempo…

    Un saludo desde Mordor!! 😉

    Las CasiCasiotone

  • Gonzalo Amehc
    Posted at 17:46h, 14 noviembre

    y quién no ha follado con tías con novio y tampoco ha podido decir nada a fulanito ni a nadie, por-favor-por-favor, para que ellas -con una vida sexual a la última- pudiesen ir de mujeres fieles… no sé dónde está la parte patriarcal de la hipocresía y la monogamia: son bastante ecuánimes.

  • Candela
    Posted at 19:30h, 14 noviembre

    Hola María
    yo estaba trabajando en el encuentro, impaciente por ver tu ponencia, pero justo tuve que entrevistar a otras personas y me la perdí. Qué rollo.

  • Candela
    Posted at 00:11h, 15 noviembre

    Qué rollo no la ponencia, ni el encuentro, ni mucho menos mi trabajo, sino el hecho de perdérmela, claro.

  • javier
    Posted at 01:30h, 15 noviembre

    Me parece extraño tu comentario María -y lo digo con todo el respeto- porque me suena cavernícola y machista. Pensar que son nada más los tíos -como tu escribes- los de la canita al aire con la jovencita guapa es un cliché y un topicazo más grande que los que alfombran las películas setenteras de Esteso y Pajares. Afortunadamente en la vida real hombres, MUJERES, trans, perros, sepias y todo bicho viviente folla lo que quiere o le dejan y lo publica, lo cuenta o lo calla independientemente de su sexo. (me refiero a hombres, mujeres y trans…los perros, cefalópodos etc de momento no hablan y por tanto no pueden sincerarse con sus parejas). Un beso y perdona que exprese este desacuerdo

  • Cojonciano
    Posted at 10:37h, 15 noviembre

    Ardo en deseos de leer la correspondiente crónica en Corazón Underground, a ser posible menos misteriosa y más descarada. Al menos da las iniciales. Queremos saber!

  • María Llopis
    Posted at 11:05h, 15 noviembre

    Difiero con tu comentario Javier. Ofrece una visión en extremo simplista de las relaciones interpersonales en la sociedad actual. No estás teniendo en cuenta muchos factores, como el hecho de que no vivimos en una sociedad igualitaria e ideal, sino en una sociedad machista y heterocentrista, pretender que este hecho no atraviesa nuestro ser sexuado es de una inocencia difícil de creer.

    La institución de la pareja heterosexual monógama, que folla con otras personas y que nunca se lo dirá a su pareja ni lo admitirá ante el mundo, nunca se planteará nada, nunca intentará romper la hipocresía de dicha institución.

    Pero no es cierto que todo el mundo sea un hipócrita dispuesto a mentir a la persona con la que convive y a la que dice querer mucho. Yo no lo he sido nunca y espero no serlo. Mis amigos y colegas de profesión tampoco juegan a mantener una mentira por el día y andar escondiendo polvos por la noche. Que tú seas así y estés dispuesto a vivir así, y que el 90% de la sociedad funcione así, no le da ninguna validez a ese comportamiento hipócrita.

    Claro que existen mujeres patriarcales en esta sociedad. Pero también existen mujeres feministas, y hombres feministas, que son capaces de plantearse temas en torno a su masculinidad que veo que algunos de vosotros no podeís. Y yo no hablaría tan alegremente de un colectivo tan vapuleado por esta sociedad normativa como el colectivo trans, que lleva una lucha feroz contra un sistema que le agrede por todos los lados.

  • javier
    Posted at 13:21h, 15 noviembre

    Perdona María no quería molestarte ni creo que tenga derecho a iniciar aquí una polémica interminable pero sí me gustaría señalarte que me parece injusto y bastante desacertado que me contestes diciendo “que tu seas así y estés dispuesto a vivir así…” hipócritamente y con mentiras. María, no me conoces ni sabes nada de mi vida privada, ni me puedes -aunque así lo creas- dar lecciones de feminismo y de respeto. Un saludo y siento mucho este desencuentro.

  • Jon Ander Sande
    Posted at 18:03h, 15 noviembre

    Hola María,
    La queja que planteas tiene ecos de un pensamiento que considero muy potente. Pero no está bien construida, y tu argumentación hace aguas. Mira bien que digo “la tuya” y no la de ningún colectivo, no vaya a ser que parezca estar dirigiendo mi crítica a otro lugar. Por decirlo muy esquemáticamente, y al respecto de tu polémica con Javier, es muy cierto eso de que vivimos en una sociedad machista y “heterocentrista” de hecho. Y por supuesto que este “hecho” atraviesa nuestro ser sexuado, a la construcción del sujeto más bien diría yo (y este apunte es importante porque después de tu segunda respuesta no estoy muy seguro de lo que entiendes por ser sexuado). Lo que Javier pone en entredicho me parece a mí y está en cuestión aquí es más bien si el hecho alienante del machismo y el heterocentrismo determina en alguna medida la cuestión del engaño y la mentira en las relaciones sexuales. Que admitamos o no el hecho del machismo en nuestra sociedad (y es el caso que lo admitimos) no dice absolutamente nada acerca del tipo de engaño que planteas, y en este sentido suponer que admitir tal hecho (el de una sociedad machista) “lleva de suyo” el engaño y la mentira es simplemente un argumento falaz. Es responsabilidad de todos denunciarlo. Del mismo modo que ni el machismo y mucho menos el heterocentrismo implican de suyo algo así como una predisposición del género masculino al engaño. En este punto me parece a mí que fuerzas un tanto la máquina, la cuestión que Javier discute no es si existen o no mujeres patriarcales que por serlo puedan mentir a sus parejas, sino si existen mujeres que engañan, que mienten y que son hipócritas indistintamente de que estén o no sometidas al yugo del patriarcado y si eso no tendrá que ver con que la mentira y el engaño no es tanto un objeto del feminismo. Desde luego las hay. ¿Sabes entonces porqué hay algunos sujetos que (como yo) siendo hombres, heterosexuales y más o menos masculinos (porque los hay también femeninos) no aceptan sin embargo el pseudo-argumento de la relación entre masculinidad y el engaño? No es por un machismo reprimido, (yo no soy machista, de eso no me cabe la menor duda) sino, en primer lugar (y debería bastar) por una objeción lógica (que es la que te he apuntado más arriba), que incurre en una falacia argumentativa, pero también y en segundo lugar por una cuestión de dignidad: Aceptar lo que dices implicaría aceptar que en mí hay una bajeza moral superior a la de una mujer por el hecho de ser hombre. Hipótesis a todas luces disparatada y que además de no estar demostrada resulta que es absolutamente indemostrable; del mismo modo que su contraria (a pesar de que haya estado vigente tantos siglos como tú bien sabes). Hay en tu discurso si me lo permites una tecnología de poder un tanto perversa que tiene consecuencias inquietantes y yo creo que debo criticar.

    Quería hacerte una última crítica al respecto de tu intervención en el encuentro de bloggers (no te enfades!). Me pareció que sugeriste algunos temas interesantes, pero hubo algo que me chilló. Puede que te entendiera mal, estaba cansado, o que te expresaras precipitadamente, pero hubo un momento en que hiciste algunas asociaciones entre la intimidad y el puritanismo que me dejaron muy sorprendido. Respeto mucho tu lucha y tu furia María (sin paternalismos), sabemos que son a todas luces necesarias. Pero como diría Stalin hace falta de un puño y un brazo, y deben trabajar conjuntos. Entiendo yo que la lucha es contra el puritanismo y la intrusión o dominación de la intimidad, pero piensa que la intimidad es una noción política de largo alcance, así que a mí me parece que hay que tener mucho cuidado con esos ataques a la noción porque tienen consecuencias teóricas también de largo alcance muy peligrosas (y por lo mismo, prácticas, sobra decirlo). No vaya a ser que, y tal y como diría un francés muy listo, “luche uno por su esclavitud como si de su liberación se tratara”.

    Espero que no veas en mi comentario intención de desaliento alguno. Yo creo en tu trabajo.

    Me hubiera gustado discutir algunas de estas cosas después de tu comunicación, pero probablemente no era el lugar (por eso aprovecho esta ocasión) y además ya era muy tarde. A cuenta de esto aprovecho para unirme a tu protesta. Estamos muy acostumbrados a consentir excesos en los tiempo de las intervenciones que, a veces (no siempre) suponen sencillamente un abuso de poder.

    Un beso

  • Alton Benes
    Posted at 19:19h, 15 noviembre

    El sexo está sobrevalorado, pero no tanto como la “fidelidad”.

  • María Llopis
    Posted at 19:41h, 15 noviembre

    El sexo es muy divertido y la fidelidad es una opción tan respetable como cualquier otra. Existen otras opciones como las relaciones abiertas o los acuerdos para tener sexo fuera de la pareja estable. Cada cual la opción que prefiera.

  • Alton Benes
    Posted at 20:22h, 15 noviembre

    Por supuesto. Lo que quería decir es que es el/los individuo/s quien debería decidir la importancia de sus relaciones sexuales, sin pasar por el peaje social. Utópico, supongo.

  • javier
    Posted at 20:39h, 15 noviembre

    La vida es extraña la verdad…. Tú misma Maria que en la pág 158 de tu libro añoras una relación de igual a igual con un hombre hetero que investigue y luche por redefinir la masculinidad y tan sólo veinte páginas antes en la 138 te cuestionas si te seguiría interesando tu famoso X si en vez del machito dominante y macarrilla que describes “se transformara en un hombre sensible a las luchas feministas”. (a no ser que todo sea como lo de Dragó con las japonesitas pura licencia poética) A diferencia de lo que tú cuentas en tui libro, yo sería incapaz de tener ningún tipo de relación con una chica machista (las hay a miles por cierto). Tal vez por eso me parecen machistas cosas que a tí, acostumbrada a otros contextos, no te lo parecen. Incluso el taller sobre cuestionamiento de lo masculino en las últimas jornadas de Castellón en la que estuvimos me pareció repulsivamente machista en su gestualidad, en su dogmatismo y en la brutalidad de las argumentaciones. Ya lo dijo uno de los propios miembros del grupo que tal vez los propios contextos okupas y activistas son nidos de actitudes impositivas y que a veces uno pone “los cojones sobre la mesa” para defender su posición.
    En cuanto a lo del tiempo asignado a ls charlas y lo de que te cortasen el tuyo me parece la verdad intolerable y creo que si un conferenciante no tiene respeto por el otro y invade su tiempo se merece que alguien desenchufe el micro directamente sin más. Un abrazo y besos y perdona de verdad esta pseudoagarrada.

  • María Llopis
    Posted at 21:10h, 15 noviembre

    Yo también tuve dudas sobre el grupo de masculinidades de Castellón, pero al menos eran tíos haciendo el esfuerzo de repensar su masculinidad, estaban currando temas que muchos hombres ni osarían plantearse. Así que olé por ellos.

    Yo no tengo ningún inconveniente en discutir y contrastar argumentos. Todo lo contrario. Es un gusto.

  • Laia
    Posted at 21:32h, 15 noviembre

    Hola María, yo no estuve en la charla ni he seguido tu trayectoria, pero me ha sorprendido tu definición de ‘mujeres patriarcales’. Me ha parecido entender que asumes que las mujeres patriarcales son aquellas que engañan a sus parejas. A mí me parecería más lógico que le asignaras ese apelativo a las mujeres que, sabiendo que sus parejas les ponen los cuernos, achantan, bajan la cabecita y lo toleran sin decir nada. Engañar a tu pareja te puede parecer un hecho reprobable moralmente, pero de ahí a concluir que las mujeres que engañan lo hacen porque están abducidas por el patriarcado me parece bastante desafortunado. Todos los hombres que follan en festivales lo hacen con mujeres (o con lo que sea), y sería un poco absurdo afirmar que sólo los hombres tienen pareja y que por tanto son los únicos que engañan, ¿no te parece?

  • María Llopis
    Posted at 21:52h, 15 noviembre

    Que las mujeres patriarcales son las que engañan a sus parejas? Buffff, me explico fatal, pues si esta es la conclusión que has extraido después de leer el post, casi que mejor lo dejo… Yo entiendo por mujer patriarcal a aquella que se siente integrada en el patriarcado, que lo defiende y que ayuda a que siga en pié. Y de alguna forma, todas lo somos, porque si no esto ya hubiera saltado por los aires.

  • javier
    Posted at 22:27h, 15 noviembre

    María me alegra tu talante dialogante y sólo escribo por última vez para -ya que lo pides en la pag 30 de tu libro- darte algunas indicaciones sobre lo que dices desconocer y comentarte que no sólo existen ese tipo de películas que nunca has visto sino que es un subgénero. Mira por ejemplo algo del violento Max Hardcore y verás cientos. Por otra parte la propia Belladona a la que admiras ha explicado en entrevistas cómo logra evitar ese vómito que parece interesarte (ayuno desde el día anterior e insensibilización con spray de anestesia local del fondo de garganta). Un abrazo

  • Laia
    Posted at 22:28h, 15 noviembre

    Bueno, por tus comentarios he entendido que las ‘mujeres patriarcales’ son aquellas que defienden ‘la institución de la pareja heterosexual monógama, que folla con otras personas y que nunca se lo dirá a su pareja ni lo admitirá ante el mundo, nunca se planteará nada, nunca intentará romper la hipocresía de dicha institución’ (cito). A lo mejor lo he entendido mal.

    En cualquier caso, la defensa de ese estado de cosas (que no institución, porque también hay muchas parejas heterosexuales monógamas que se respetan, no se engañan ni se ponen los cuernos) no me parece algo intrínsecamente patriarcal o machista, simplemente me parece, como decía, algo moralmente reprobable, lo hagan hombres o mujeres. Por lo que dices, parece que todos los hombres sean así y que todas las mujeres sean unas santas y unas sufridas, y eso en la vida real no sucede. Ellos ponen los cuernos, y ellas ponen los cuernos.

    Por otro lado, no veo en tus argumentos ninguna referencia a las diferencias biológicas entre los sexos. Sin que eso sirva de justificación determinista en absoluto, me cuesta un poco ignorar que los seres humanos no están sólo hechos de género sino también de realidades sexuales diferentes desde un punto de vista biológico. ¿Eso no lo tienes en cuenta? ¿O es que justamente he dado con el post que no lo menciona? Me gustaría que, si te apetece, expresaras tu opinión sobre ello.

  • ptqk
    Posted at 15:56h, 16 noviembre

    Bueno vale. ¿Pero quien folló con quién?

  • Martina
    Posted at 21:40h, 16 noviembre

    Creo que ocultar la infidelidad tiene poco que ver con la perpetuación de la pareja monogámica y sí mucho con el miedo al sufrimiento y a perder a quien quieres. No es un miedo social, una hipocresía social. La infidelidad tiene muchas veces que ver con la angustia, el miedo a la muerte. Algunos estamos en pareja por amor. A otros nos encanta pervertir la institución matrimonial por el puro gozo de transgredir. En fin, creo que en “La insoportable levedad del ser” se explica perfectamente: la infidelidad como ansia de experimentación y autoconocimiento.

  • María Llopis
    Posted at 12:09h, 17 noviembre

    A ver, que me estaís liando campeones y campeonas. Dice Wikipedia y el señor Noam Chomsky

    “La hipocresía es el acto de pretender constantemente tener creencias, opiniones, virtudes, sentimientos, cualidades, o estándares que uno en realidad no tiene. La hipocresía es así un tipo de mentira.

    La hipocresía puede venir del deseo de esconder de los demás motivos reales, o sentimientos. La hipocresía no es simplemente la inconsistencia entre aquello que se defiende y aquello que se hace.

    Es decir, que una persona hipócrita, es aquella que no da a conocer sus verdaderas realidades que lleva dentro, y demuestra ser alguien que en verdad no es, sólo aparenta ser eso, tal vez por necesidad, por conveniencia, u otros motivos, según la persona hipócrita que nos estemos refiriendo.

    Para el lingüista y analista social Noam Chomsky, la hipocresía, definida como la negativa a “…aplicar en nosotros mismos los mismos valores que aplicamos en otros”, es uno de los males centrales de nuestra sociedad, que promueve injusticias como la guerra y las desigualdades sociales en un marco de autoengaño, que incluye la noción de que la hipocresía por sí misma es una parte necesaria o benéfica del comportamiento humano y la sociedad.

    En muchos idiomas, incluido el francés, un hipócrita es alguien que esconde sus intenciones y verdadera personalidad.”

    Sea por los motivos que sea.

    En respuesta a ptqk: No me interesa saber quien folló con quien. Ni lo sé, ni me importa. A mí me interesaba hablar de un tema que me afecta directamente, ya que estoy en una relación sentimental y embarazada en estos momentos. Y NO quiero caer en los tópicos de la relación heteronormativa. Así que me planteo cosas.

  • Laia
    Posted at 21:25h, 17 noviembre

    Hola María, pues entonces di que tienes novio y estás embarazada y que tienes miedo de que tu novio se vaya por allí de parranda y te deje tirada con un crío, y que por eso te alarma lo fácil y alegremente que folla la gente en festivales (y otros lugares). Que es un miedo muy normal y no tienes por qué avengonzarte. Pero tampoco te dejes llevar por tu miedo y afirmes que la infidelidad y la hipocresía masculinas son ‘heteronormativas’, porque estás generalizando a saco y no todos los heterosexuales que viven en relaciones de pareja monógamas acaban traicionando a sus parejas. Ni tampoco que la mejor alternativa a andar siendo infiel a escondidas es decírselo a tu pareja e incluso celebrarlo, porque aunque eso es una opción, la mayoría de veces acaba siendo insostenible para alguno de los dos. Si el ser humano se toma la molestia de emparejarse en relaciones monógamas, será porque tiende a eso, ¿no? ¿O es que todo esto es un constructo abstracto contranatura totalmente impuesto? Y si lo fuera, ¿entonces qué sacan los hombres de la monogamia, que según lo que dices son los que siempre se follan a la de al lado? Si la monogamia no fuera una tendencia humana generalizada, no nos tomaríamos la molestia de emparejarnos, follaríamos todos con todos y santas pascuas. Tú misma estás viviendo ahora mismo esa tendencia a sentirte atraída de una manera especial por una única persona, y que te ponga los cuernos no es algo a lo que estés condenada por el hecho de ser mujer.

  • ana elena pena
    Posted at 22:11h, 17 noviembre

    Llámame antigua, pero nunca me he enrollado con los hombres con pareja/esposa que me han hecho propuestas sexuales. No me da morbo, muy al contrario, me resulta triste formar parte de esa mediocridad. No te diré que he sido una santa, pero la verdad es que prefiero la fidelidad y la confianza, aunque sea durante un corto espacio de tiempo. Un año, dos….Cuando empiezo a pensar en tener relaciones fuera de la pareja, es porque se “me rompió el amor”. Así que borrón y cuenta nueva.

  • ana elena pena
    Posted at 22:18h, 17 noviembre

    por otro lado, es normal ese miedo si tienes pareja y estás in love, y para más inri, embarazada (mi más sincera enhorabuena) Además, por estos lares de habla tanto de libertad sexual,blablablabla….parejas abiertas, sexo en grupo, etcétera… Ahora es cuando le ves las orejas al lobo, se cambian las tornas y obviamente, te preocupa que todo eso se vuelva contra tí.
    Pero la verdad es que me sigo haciendo la picha un lío con tu discurso.No me queda claro qué piensas de la monogamia…sigo pensando que ves enemigos por todas partes ¿Ha cambiado algo en tu forma de pensar el estado en el que estás?
    besitos, nena, me acuerdo de tí

  • Cojonciano
    Posted at 08:20h, 18 noviembre

    María, a lo mejor te interesa lo que piensa Nina Hartley sobre la monogamia, la pareja, los celos…

    http://popular1.com/revista/articlesinterviews/articles-in-english/nhint-0710/

    (La entrevista es del Popular1, la revista rockera, y está en inglés).

    Nina es contemporánea de Annie Sprinkle, pero a diferencia de ésta, todavía está en activo en la industria porno, gracias, entre otras cosas, a tener la cabeza muy bien amueblada. (Y no quiero decir Annie esté loca).