¿Cómo podemos ayudar a Alexandra Orellana? Una petición en Change.org para empezar.. y luego?
22 de Marzo de 2016
Me llamo Alexandra Orellana, tengo una hija de ya 2 años y 9 meses, hace más de dos años que no estamos juntas. Todo empezó el 14 de diciembre 2013 cuando la lleve a su médico alópata en la clínica las condes, debido al cambio en su color de piel y otras características que me parecieron de preocupación. En la clínica, luego de examinarla, mencionaron que mi hija estaba con una anemia muy fuerte y que debía hospitalizarla. Sin embargo, el médico se negó a internarla en la clínica, por lo que fui donde su pediatra naturópata por una segunda opinión, la cual me indicó lo mismo. Me dirigí de forma inmediata al hospital de mi comuna y mi hija fue ingresada de urgencia por una anemia megaloblástica severa, en este entonces mi pequeña tenía 6 meses y medio. Debido al desconocimiento de las nuevas formas de crianza y maternidades, el hospital se alarmó al enterarse que tuve un parto en casa, que opté por un régimen de salud sin vacunas debido al mercurio que contienen y todo lo que eso implica, y también fue motivo de juicio mi régimen alimenticio vegano de hace ya 13 años, sumado al consumo ocasional de marihuana. Esto fue alarmante para ellos, me trataron de drogadicta, indicando que esto también podría haber sido el origen de la anemia, el hospital llego a inventar que me vieron fumando en el recinto a través de una cámara de seguridad con tal de quitarnos el derecho a la lactancia materna. Por todas estas razones, el hospital presentó un recurso de protección en contra mío y de su padre. Paralelamente la familia paterna levanta una demanda por el cuidado personal de mi hija. El padre hace honor a su rol histórico y renuncia voluntariamente a la tutela de nuestra hija, cediéndola a sus padres y mencionando que está de acuerdo con toda acción que ellos realizasen. Ante la posibilidad de que el origen de la anemia de mi hija fuese producto de mi dieta me hice de manera particular y voluntaria los exámenes de perfil bioquímico, ante la negación del hospital para realizármelos bajo el fundamento que era un hospital infantil. Los resultados positivos sorprendieron a todos inclusive a mí, me encontraba en perfecto
estado de salud. Estos exámenes fueron presentados en el hospital, pero aun así no los consideraron y me prohibieron la lactancia materna, además de comenzar, a partir de la ignorancia y la misoginia, a tergiversar toda acción de amor de mi parte hacia mi hija a través de la satanización de mi persona, valiéndose de todos los prejuicios y estereotipos que recaen sobre nosotras, las mujeres, en una sociedad machista y patriarcal.