La monogamia como factor de subfertilidad, por Erika Irusta
Artículo fundamental publicado en El Camino Rubí.
Ayer el artículo de mi admirada María Llopis para eldiario.es «Desde las entrañas» me devolvió a la eterna pregunta en torno a la fertilidad. Llevo muchos años dedicándome a averiguar qué variables son las que influyen (y puede que determinen) en la concepción. Esa eterna pregunta, como sabéis, me llevó a crear este Camino pero aún se mantiene lejos, como una sombra imposible de dar alcance. (Lo cierto es que creo que nunca lograré alcanzarla y asumo que es como ha de ser).
He revisado muchos enfoques y algunos pecan de ser excesivamente metodistas y otros excesivamente esotéricos. Ambos extremos coinciden en el enfoque patriarcal y monógamo y es aquí, justo aquí, donde la luz y la sombra comienzan a desvelarse. Gracias al libro que ya he recomendado cientos de veces En el principio era el sexo. Los orígenes de la sexualidad moderna, de Christopher Ryan y Cacilda Jethá pude dar con una visión que rompía el enfoque de «papá y mamá» como pareja estable en el espacio y el tiempo. Revisando lo que ya sabemos (si no lo sabemos, está bien poder saberlo ahora) la monogamia es una construcción cultural no biológica (este libro tiene muchos datos a valorar sobre esta realidad maquillada) mientras que la concepción es una acción fisiológica marcada, eso sí, por la cultura. (En el eterno debate de qué fue antes cultura o biología muchas feministas hemos tenido que cambiar el enfoque dualista hegemónico.) Así pues, ocurre un gran desfase que es el de esperar que algo fisiológico suceda a las órdenes de un patrón cultural que funciona contra lo dispuesto biológicamente. Con lo que ante la eterna duda de si nosotrxs, como pareja amantísima, somos fértiles o no, está la respuesta ya contestada por la ciencia de que por separado seguramente sí (sois fértiles) pero juntos no. Esto abre espacios para la revisión cultural en relación a un tema tan delicado como la concepción y las relaciones monógamas.
Leer el artículo al completo aquí. Me gusta porque llegamos a las mismas conclusiones desde lugares distintos.…
