En Barcelona no se cena
Llevo 48 horas en esta ciudad y todavía no he conseguido cenar. A partir de las 19:30h empiezan las inauguraciones de arte, las presentaciones de libros, las jams, los recitales y demás eventos culturales de asistencia obligatoria. Económicamente es un chollo: te ahorras el gasto de la cena y te pones cieguísimo con nada, porque con el estómago vacío dos birras y dos porros, te ponen del revés.
Pero centrémonos en las noticias de la noche. Sònia Gómez presenta a un hombre como su marido/esposo. El afortunado es alemán, rubio y arquitecto. Hasta aquí puedo leer. A la espera de documentos gráficos. Natalia Ángel se muda a Paris. Por amor. El amor es así. Alex Brahim sigue con su elegantísimo y guapísimo novio, soy testigo, frente a viento y marea. Y a María Llopis la han dejado. ¿Pero cuál?, me pregunta todo el mundo. Pues el último, obviamente. Qué preguntas más raras hace la gente. Pero hoy me han dicho cosas muy bonitas. Cosa bonita nº1: «Si yo fuera hetero…!» (José Antonio Delgado) Cosa bonita nº2: «¿Pero quien se atreve a dejarte a ti?» (otra vez José Antonio Delgado, que me quiere bien) Cosa bonita nº3: «Lo tuyo es como casarse con un torero, no puedes ir sufriendo luego porque tu cónyuge se va a la plaza a torear» (Beatriz Preciado, comentando mi sobre-exposición física y emocional en la red y en donde haga falta) Cosa bonita nº4: «Así no se puede trabajar, ¡joder!» (los obreros en la calle esta mañana). Así que con el ego por las nubes y el alma en los pies, me retiro.
Bienvenidos a la rentrée barcelonesa.
P.S. Estuvimos en:
TWAIN (Totally Without An Interesting Name)
de Santiago Taccetti y Natalia Ibáñez Lario
instalación – presentación de proyecto
…TWAIN (Totally Without An Interesting Name) es un dispositivo de creación multidisciplinar que rinde homenaje al ánima de los objetos, a ciertas estéticas decadentes, al error y al azar, realzándolos como fuente de inspiración y reivindicándolos como herramientas creativas contemporáneas. Santiago Taccetti y Natalia Ibáñez Lario buscan que lo aleatorio y lo calculado se intercalen creando una narrativa estética fragmentada e intencionalmente incompleta, navegando entre la abstracción y la figuración y proponiendo una lectura abierta a la subjetividad.
Imagenes digitales y esculturas colapsables conforman su primera instalación, que será completada por los asistentes en consonancia con el espíritu de TWAIN: conjugar lo premeditado con la intuición, basándose en la necesidad de crear desde la inmediatez y de romper con la rigidez de algunas estructuras o normas.








