Maria Llopis

02 May El olvidado origen del “Día de la Madre”

¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, sin importar que su bautismo haya sido de agua o lágrimas! Digan con firmeza: ‘No permitiremos que los asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras en busca de caricias y aplausos, apestando a matanzas. No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la caridad, la compasión y la paciencia’. Nosotras, mujeres de un país, tendremos demasiada compasión hacia aquellas de otro país, como para permitir que nuestros hijos sean entrenados para herir a los suyos. Desde el seno de una tierra devastada, una voz se alza con la nuestra y dice ‘¡Desarma! ¡Desarma!’ La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es señal de posesión.

Julia Ward, Proclama del Día de las Madres, 1870

Leer al artículo que lo explica aquí.

26 Abr Parir

“En el proceso del nacimiento, la mujer sabia permite a la madre dar a luz por sí misma. Una comadrona retira los obstáculos, crea seguridad, y se quita de en medio. Después del nacimiento, la madre se siente orgullosa del proceso de nacimiento natural. ¨Lo hice yo sola¨ -dice, mientras la comadrona desaparece.”

El Tao de las Mujeres.

21 Abr Alexandra Orellana

¿Cómo podemos ayudar a Alexandra Orellana? Una petición en Change.org para empezar.. y luego?

22 de Marzo de 2016
Me llamo Alexandra Orellana, tengo una hija de ya 2 años y 9 meses, hace más de dos años que no estamos juntas. Todo empezó el 14 de diciembre 2013 cuando la lleve a su médico alópata en la clínica las condes, debido al cambio en su color de piel y otras características que me parecieron de preocupación. En la clínica, luego de examinarla, mencionaron que mi hija estaba con una anemia muy fuerte y que debía hospitalizarla. Sin embargo, el médico se negó a internarla en la clínica, por lo que fui donde su pediatra naturópata por una segunda opinión, la cual me indicó lo mismo. Me dirigí de forma inmediata al hospital de mi comuna y mi hija fue ingresada de urgencia por una anemia megaloblástica severa, en este entonces mi pequeña tenía 6 meses y medio. Debido al desconocimiento de las nuevas formas de crianza y maternidades, el hospital se alarmó al enterarse que tuve un parto en casa, que opté por un régimen de salud sin vacunas debido al mercurio que contienen y todo lo que eso implica, y también fue motivo de juicio mi régimen alimenticio vegano de hace ya 13 años, sumado al consumo ocasional de marihuana. Esto fue alarmante para ellos, me trataron de drogadicta, indicando que esto también podría haber sido el origen de la anemia, el hospital llego a inventar que me vieron fumando en el recinto a través de una cámara de seguridad con tal de quitarnos el derecho a la lactancia materna. Por todas estas razones, el hospital presentó un recurso de protección en contra mío y de su padre. Paralelamente la familia paterna levanta una demanda por el cuidado personal de mi hija. El padre hace honor a su rol histórico y renuncia voluntariamente a la tutela de nuestra hija, cediéndola a sus padres y mencionando que está de acuerdo con toda acción que ellos realizasen. Ante la posibilidad de que el origen de la anemia de mi hija fuese producto de mi dieta me hice de manera particular y voluntaria los exámenes de perfil bioquímico, ante la negación del hospital para realizármelos bajo el fundamento que era un hospital infantil. Los resultados positivos sorprendieron a todos inclusive a mí, me encontraba en perfecto
estado de salud. Estos exámenes fueron presentados en el hospital, pero aun así no los consideraron y me prohibieron la lactancia materna, además de comenzar, a partir de la ignorancia y la misoginia, a tergiversar toda acción de amor de mi parte hacia mi hija a través de la satanización de mi persona, valiéndose de todos los prejuicios y estereotipos que recaen sobre nosotras, las mujeres, en una sociedad machista y patriarcal. De esta forma, legalmente se abrieron dos causas: medida de protección, por la cual yo podía ir a ver a mi hija únicamente las mañanas de 9:00 a 12:00. Este régimen se vio modificado y se llegaron acuerdos no tan desfavorable para nosotras. Aun así la familia paterna incumplió el régimen de visitas: en esta nos dividíamos los días de visitas y se iba conmigo a mi casa. Al tiempo la abuela paterna se negó a que llevara a mi hija a casa y todo empeoro, comenzó un hostigamiento sicológico, diciéndome que Aruma ya no me reconocía así que ya no era necesario que fuera a verla. Hubieron audiencias entre medio para regular esta situación y el juez Oscar Saavedra del Tercer Juzgado de Familia medió un acuerdo bajo el que yo podía salir con Aruma los fines de semana. La abuela jamás cumplió, así que tuve que empezar a dejar constancia en carabineros, ya que el tribunal no creía que una familia bien constituida y aceptada socioeconómicamente por su modelo tradicional no cumpliera con este acuerdo, siendo que ya existían varios antecedentes de incumplimientos. Nuevamente este régimen se modificó y yo debía visitar a Aruma en casa de sus abuelos paternos, pero la violencia que recibíamos era totalmente inaceptable, no pude permitir que frente a mi hija que ya no me reconocía por los constantes incumplimientos fuera sometida a su violencia. Competía conmigo cuando ya tenía todo el terreno ganado, ya había usurpado mi lugar de madre, continuaban los hostigamientos sicoemocionales. Esta situación me obligaba a retirarme e ir a dejar constancias en carabineros. Al paralelo iniciaban la demanda por el cuidado personal en esta otra fase. Tampoco cumplieron el régimen de visitas. Si bien el tribunal jamás me ha inhabilitado como madre nunca ha sido garante de la efectividad del cumplimiento de visitas, ya que en esta ocasión en que con mi hija debíamos reunirnos los sábados en el Tercer Juzgado de Familia durante algunos meses, pero ellos solo cumplieros algunas visitas y luego no aparecieron mas e informaron que habían cambiado de residencia a Chiloé… perfecta estrategia para mantenerme alejada de mi hija, ya que
ahora el caso debía ser trasladado al lugar de residencia del/a niña/o según la ley. En esta ocasión perdí la tutela de mi hija ya que la defensa no era la apropiada, la misoginia también se viste de traje, y esta abogada dejó pasar el tiempo de apelación a pesar de mi urgencia. Por ende, sobre la relación entre mi hija y yo, ya llevamos sin tener contacto más de 2 años. Mi hija no sabe quién es su madre, y yo no sé quien es mi hija, no pude ser parte de su terapia después de la anemia, no estuve en sus primeras palabras, no la pude contener en sus primeros dolores de dientes, no la vi dar sus primeros pasos, no he podido conocerla, cultivar amor entre nosotras, compartir la vida, darle leche materna a libre demanda como se merece, no la vi en su primer día de jardín. Para mi ha sido desgarradora esta situación, en primera instancia me sentía tan culpable que acepte todo lo que se dijo de mi persona creí que había sido mala madre, me anule y permití que toda esta situación avanzara, llegue a acuerdos que me violentaban, por creer que necesitaba ayuda. Me perdí al no despertar nunca más con mi hija, como creo profundamente en las terapias naturales me he apoyado en una vida positiva y de aprendizaje para poder sobrellevar esta situación. Al paralelo de esta situación legal con los tribunales de familia la morbosa juez suplente del centro de medidas cautelares, América Rojas, abrió una investigación por posible parricidio frustrado en mi contra aludiendo que mi forma de crianza y decisiones de cuidados sobre mi hija (mi veganismo, no vacunación, parto en casa, entre otras cosas) fueron atentados contra su vida. Si bien no considero tener la fórmula para una crianza perfecta y sin errores, sí defiendo mis intenciones de intentar cuidar y criar a mi hija de una forma amorosa, respetuosa y amable para con su salud y bienestar. Jamás le haría daño intencional a mi hija. Sin embargo, se han levantado de forma misógina infinitas caricaturas de mi persona, en las que se han basado para alejarnos a Aruma y a mí. Esta tortura no ha parado, y en paralelo a la investigación por posible parricidio frustrado, la abuela paterna me acuso y denunció en la fiscalía por abuso sexual, mas una demanda por pensión alimenticia que ahora debo pagar mensualmente. Este horrible montaje ha traspasado todos los límites, la familia paterna y tribunales han ignorado completamente todo el daño que recae y repercutirá en Aruma para toda su vida. El padre, en su cómoda posición de ver a Aruma circunstancialmente cuando va en su tiempo de esparcimiento a Chiloé, ha sido testigo
totalmente inactivo en todo este terrible proceso, justamente debido a eso, a su cómoda posición de verla de vez en cuando. La familia paterna ha usurpado mi lugar de madre apartándome de ella, obstaculizando cualquier intento de acercamiento, creando diferentes historias mal intencionadas de mi persona en todo lugar, desde el hospital Roberto del Río donde trabaja un familiar de la familia paterna, en tribunales, y hasta con mi familia. Han cruzado todos los límites, han abusado de su poder constantemente, logrando invisibilizarme como madre, hostigándome y boicoteando cualquier tipo de demostración de amor a mi hija. Debo dejar en claro que antes que esto sucediera ellos fueron invisibles en la gestación de mi hija y una vez nacida tampoco se acercaron. Yo me alegro que se hayan dado cuenta que tienen otra nieta y le puedan demostrar su amor pero este amor no debe ser jamás por encima de mi figura materna. Me han separado de mi hija y a ella de mi, por pensar diferente a ellos, por ser pobre, porque vivimos en una sociedad machista en la cual las mujeres madres constantemente estamos siendo evaluadas bajo los parámetros patriarcales de si somos “buenas madres” o no. Esto es violencia hacia Aruma y hacia mi. El daño sicoemocional que le están haciendo a mi hija solo podrá repararse si vuelve donde pertenece que es aquí conmigo. Soy de aquellas mamas que trabajan toda su gestación y post-parto, de aquellas mamas que han decidido probar diferentes formas de crianza, aquellas que son hostigadas por la familia tradicional, por las instituciones de salud y otras entidades como la OPD, soy de aquellas madres que de manera consciente eligieron serlo, ya que comprendo la maternidad como una acción constante, un compromiso de vida donde mi ser tiene que ser lo más integral posible para así entregarle a mi hija una historia de vida amorosa, astuta y critica. Entregarle de aquellos valores que son una acción constante y coherente. Soy de aquellas que criamos en solitario, donde el cansancio y el estrés se manifiestan a flor de piel, donde la sonrisa de mi cachorra, la lactancia a libre demanda, te hace mil cariños. Soy primeriza e inexperta…. Quiero estar con mi hija AHORA, no mañana. He hecho todo lo que legalmente me han pedido, he sido la única que ha cumplido con todo, necesito ramificar esta situación para recuperar a mi hija, ya que empezamos con la demanda de la tuición y el juez mencionó
que mi hija como ya no me conoce se debe quedar con los abuelos. Necesito ayuda para que a mi hija no le pase algo parecido… Necesito ayuda para que mi defensa tenga más apoyo, necesito integrar ideas, accionarlo todo para que vuelva…necesito ayuda de esa que genera cambios, nutre, cuida, aterriza… Ideas nuevas. Tu que estás leyendo mi historia te pido que si vas a ramificar este escrito seas responsable y cautelosa/o, atrevida/o y amoros/o, para que se active de manera concreta cualquier ayuda. Con Aruma de verdad te necesitamos porque merecemos estar juntas.
Dejo mi contacto: arumavuelveacasa (arroba) gmail.com
Un abrazo apretado, salud y amor.
Gracias por darse esta pausa,
Alexandra Orellana cisternas

18 Abr Lo hacemos por tu bien. Cuando la medicina infantiliza a las mujeres

Laura Santiago me cita en un artículo sobre las pruebas médicas para embarazadas. Es una revista para mujeres que ha lanzado La Vanguardia. La han llamado fashion and arts y se han quedado tan a gusto.

“Si a las mujeres parece que siempre se les puede decir qué tienen que hacer, durante el embarazado es mucho peor”, critica la artista Maria Llopis, autora de Maternidades subversivas (editorial Txalaparta), quien cree que la sociedad en general y los médicos en particular tratan a las embarazadas como si fueran niños pequeños. Madre de un hijo, Llopis carga contra el protocolo de pruebas médicas que se establece durante el embarazo, y cree que se debería explicar que son opcionales y dar alternativas menos invasivas a quienes no quieran hacérselas. “A mí me presionaron mucho para que me hiciera una amniocentesis, aunque yo no quería correr el riesgo que implica”.

13 Abr LA MATERNIDAD COMO SUBVERSIÓN

Durante mucho tiempo, para algunos sectores de los feminismos, ser madre equivalía a estar oprimida por el sistema heteropatriarcal. María Llopis alza su voz y las de otras dieciocho compañeras para desmontar ese pensamiento desde diversas experiencias y reflexiones. Basándose en la entrevista como eje del relato, Maternidades subversivas nos narra la historia de caminos muy heterogéneos que tienen un punto en común: la defensa de la maternidad como espacio político y de lucha para el feminismo, y su potencial para desmontar el sistema capitalista y patriarcal. La fotografía, el postporno, la ecología, la crianza queer o la partería tradicional son algunos de los ejes que las mujeres aquí reunidas trabajan para alumbrar el camino libre de la maternidad.

Leed la reseña al completo aquí.

11 Abr Llopis said…

Llopis argues that this is because we are completely disempowered from our own bodies – putting all the power and trust in the medical system, “outside our bodies” which is ironic since the baby is coming from inside.

Un artículo de Sarah Hurtes sobre el parto orgásmico >>>

06 Abr Vuit lectures feministes!

Hi ha mares subversives, però… pot subvertir-se la maternitat exercint el rol de mare? A ‘Maternidades subversivas’ (Txalaparta, 2015), l’artista María Llopis entrevista dinou persones que qüestionen la maternitat des de diferents perspectives. Al llarg d’aquesta sèrie de converses disteses, l’autora posa les seves cartes sobre la taula. El llibre repassa els parts desmedicalitzats i parts orgàsmics, la maternitat com un estadi més de la sexualitat, els avortaments autogestionats, les tetes compartides i anticapitalistes, les maternitats remunerades, mares de la terra i de l’art del porno, les mapaternitats ‘trans’, la maternitat trans-hack-feminista, la criança ‘queer’ i compartida, el matriarcat… L’autora ofereix un recorregut per diverses vivències, pràctiques i discursos que polititzen i sexualitzen la maternitat, que la desvinculen de la biologia i la resignifiquen, omplint el mateix concepte amb opcions imprevistes pel patriarcat i, fins i tot, fent-lo explotar.

Vuit lectures feministes que no podràs ignorar aquest 8 de març >>>

31 Mar Nuevas formas de organización familiar

Aquí os dejo un extracto de la entrevista realizada en eldiario.es a Kate Bolick, que acaba de publicar Solterona. Plantea un tema que es la punta del iceberg de la abolición del formato de pareja heterosexual monógama, que no tiene ningún sentido, ni para vivir, ni para criar. Es una tema que aparece una y otra vez en las presentaciones de Maternidades subversivas, en relación con el surgimiento de nuevas formas de organizarnos en la crianza colectiva.

La autora analiza los últimos fenómenos de la sociedad tardocapitalista, desde las citas online hasta la cultura de los ligues de una noche en las universidades estadounidenses -un fenómeno que comienza a popularizarse en los años noventa-, pasando por el más que comprobado (según Bolick) reloj biológico de los hombres a partir de los 40 años. Todas estas situaciones se basan en una premisa, la del “baile de sillas”, según el cual hay que emparejarse y tener descendencia. Y cuando esto no ocurre, no hay alternativa.

Pero Bolick analiza también desde su propio caso personal, que el lector toma como algo paradigmático: ¿por qué una chica se construye, desde la infancia, como un ser que tiene que ser deseado por encima de todo? ¿Qué sucede cuando las relaciones no funcionan y por toda respuesta se obtiene un “no te preocupes, todavía te quedan seis años”? La vida se argumenta como una cuenta atrás, independientemente de tus logros profesionales y personales.