Estupenda en sus reflexiones sobre el aborto y la reproducción, así como su lucha para la dignificación de las mujeres y contra la sociedad patriarcal.
Por cierto, mi tía biológica era monja. Se llamaba Bibiana Ripollés Giner. En el periódico Mediterráneo hay un artículo sobre ella en el que hacen mención a mi bio-padre, Emilio. Tuve la ocasión de conocerla hace ahora un montón de años. Me preguntó por el VIH ya que estaba cuidando a los hijos de una mujer seropositiva en su parroquia o algo así. Yo le dije todo lo que sabía sobre el virús, que era bastante, ya que una de mis mejores amigas era seropositiva.
A cambio mi tía me pagó un billete a Japón.
Yo quería ir a Japón y ella quería hacerme un regalo.
Volverse loca, una y otra vez. No sé ni como aguanto. Los años van pasando, desde mi primera caída, pero las cosas no tiene pinta de mejorar. O sí.
Claro que he estado mejor. Pero vuelvo, me confío y vuelvo. He leído un artículo, The Unleashed Mind: Why Creative People Are Eccentric, que dice que la gente creativa es rara. Como que cuanto más creativo, más excéntrico. Yo no sé si soy creativa, lo que sí sé es que se va la cabeza. Sobrevivo por mis amigos y por mi hermano, que me salvan la vida una y otra vez.
Mi estado mental puede describirse como una pequeña noria que gira sobre sí misma cada vez a más velocidad hasta que llega un punto en el que los pequeños asientos de la noria saltan por los aires. Yo recogo a los maltrechos ocupantes y vuelvo a colocar los asientos en la noria. Una y otra vez.
Mi hermano y yo teníamos una noria así de pequeños. Era de las Barriguitas, unas pequeñas muñecas panzonas que a mí me encantaban. Nos la regalaron unas navidades. Nos divertíamos poniendo a las barriguitas en sus asientos y haciendo girar la noria. El mecanismo estaba roto y la velocidad era tal, que éstas saltaban por los aires y la noria entera se desmontaba. Me parece estar viéndola, en el suelo de la casa de mi abuela, girando.
La única persona que hasta el momento ha conseguido dejar de hacer rodar la noria es mi terapeuta. Lo que no consigo entender es que yo no esté haciendo terapia. Que no salga mañana por la mañana corriendo por la puerta de esta casa a buscarle.
La señal de alarma es siempre la misma, cuando el girar de la noria se vuelve demasiado doloroso quieres tirar la noria por la ventana y que todo pare, de una vez por todas. …
El artículo es del 2009, pero me he encontrado con él rastreando a las perras en la red y me ha parecido, de nuevo, un proyecto utópico y maravilloso. Que me he puesto nostálgica, vaya. Fantaseo con volver al trabajo sexual… on line. Pero eso es otra historia. La estupenda Gabriela Wiener escribió este artículo para Primera Línea. Otra prostitución es posible. Yeah.…
Ya le he preguntado a mi abogado sobre la posibilidad de montarle un pleito a la iglesia de Castellón por violación y responsabilidad sobre hijos ilegítimos. Me ha dicho que va a estudiar la viabilidad del proyecto y me cuenta. …