Mi madre intentó suicidarse tres veces. La primera vez yo tenía dos años, lo sé porque tengo una papel del hospital donde pone que acababan de hacerle un lavado de estómago en el año 1977. De las otras me acuerdo levemente: las ausencias por la noche mientras estaba en el hospital, los silencios en casa, los murmullos en el colegio.
Pienso mucho en el suicidio últimamente. Me pregunto si es porque mi hijo tiene ahora la edad que yo tenía cuando sucedió alguno de ellos. Parece ser que cada acontecimiento importante que hemos vivido en nuestra infancia se refleja en la crianza de nuestros hijos. Me acerco a la edad en que ella murió, con 47 años. Me preguntó qué sentiré entonces.
Despertarse el día de la madre y pensar en la muerte. Se acaba el día y ya no pienso en ella. Me he bañado en el mar al atardecer y ha sido precioso. Toda la soledad y el abandono que llevo dentro se han diluido en el agua. La belleza de la naturaleza puede con todo. Descansa mamá. Recuerdo tu sonrisa.…
A mí lo del confinamiento me da mucha ansiedad. Que me diga alguien que no puedo salir de mi casa me da taquicardia y ganas de matarme. Por no hablar de que los niños no puedan salir. Pero hasta hoy pensaba que era porque yo soy así de moñis, así de rebelde, así de pesada, así de punk, así de gilipollas. Pero hoy me he entendido un poco más, y quiero compartirlo porque seguro que ahí fuera -o más bien ahí dentro- hay muchas otras personas en mi misma situación.
Empiezo por el principio: todo ha sido porque chateaba con una colega sobre nuestra común ansiedad. Yo le he dicho que en otra vida debo haber estado encerrada en una cárcel muchos años, porque la rabia que siento ahora mismo no es normal. Y ella me ha respondido que no hace falta que me vaya a otras vidas, que en esta ya hemos estado encerradas en cárceles. Y me ha caído la ficha: Ambas compartimos una infancia marcada por el abuso sexual. Ambas compartimos el habernos sentido atrapadas en pesadillas de las que no podíamos huir.
Porque los niños no pueden huir. De hecho uno de los recuerdos más vívidos que tengo de mi infancia, y que se me repite una y otra vez, es mi imagen corriendo escaleras abajo del piso de mi abuela, de la casa de mi madre, de la casa de veraneo… huyendo presa del pánico, aterrorizada. Es curioso porque no recuerdo volver nunca. Pero está claro que volvía, a dónde iba a ir yo.
Así que ahora entiendo mucho mejor el pánico que sentí cuando comenzó este infierno del confinamiento, y también entiendo mi empatía hacia los niños y niñas que no pueden salir de sus casas estos días, ni aunque los horrores que allí vivan les hagan necesitar salir escaleras abajo como hacía yo. Imagino que si no me hubieran dejado salir por la puerta, lo hubiera hecho por la ventana, porque hay niveles de horror que simplemente no se pueden soportar.
Y no os vayáis a pensar que el abuso sexual es algo que sucede de forma ocasional, os sorprendería ver lo frecuente que es. Ahí lo dejo. España ahora mismo es el único país donde no se puede salir a dar un paseo al aire libre (con una obvia limitación de tiempo y de distancia) y donde los niños están obligados a permanecer encerrados.…
Islandia se ha puesto a hacer tests a diestra y siniestra y todo el mundo parece sorprenderse con el hecho de que, oh, más de la mitad de positivos son asintomáticos. ¿Os estais haciendo los tontos? ¿Estoy atrapada dentro del cuento ese del emperador que va desnudo? Vamos a ver. Desde muy pequeña vi como el tema este de las enfermedades infecciosas va mucho más allá de entrar en contacto con el patógeno, por ponernos técnicos. Si yo estoy en una orgía con un número indeterminado de personas -por poner un ejemplo de actividad social en la que hay un abundante intercambio de fluidos- y una de ellas tiene una gripe -por poner otro ejemplo de enfermedad infecciosa común-, todos sabemos que algunos enfermarán con la gripe y otros no. Y yo no he visto a nadie todavía llamar a Misterios Paranormales o a algún programa de esos de la radio que echan de madrugada para comentarlo.
Los virus se mueven entre nosotros a su antojo y enfermar o no depende de otros factores, como el sistema inmunitario, llamenme loca. Si hasta con el VIH he visto a personas que eran asintomáticas, por poner un ejemplo de una enfermedad que ha causado pánico en el mundo de las enfermedades infecciosas.
Yo no voy a entrar en el tema de por qué unas personas tienen el sistema inmunológico fuerte y otras no, si es que realmente se trata de eso, porque si no acabaremos llamando al programa ese de la radio de madrugada. Que si las radiaciones y las ondas y las frecuencias, que está demostrado que determinadas radiaciones nos frien el cerebro, no hace falta ser un hippie comeflores para entender que tanto 5G no puede ser muy sano. Que si la actitud postiva, el ejercicio físico al aire libre, la buena alimentación, la luz del sol para la vitamina D… uy, que parece que me he puesto a enumerar la lista de actividades que está prohibido hacer en España, Italia y Grecia desde hace un par de semanas. Y nombro estos países porque son los que tengo cerca, pero ya sabemos que este tipo de restricciones salvajes se están implementando también en China y en algunos países de América Latina.
Quedémosnos en Europa, que la fiesta aquí es ya es bastante gorda. En los países del norte de Europa se está confinando a la población, sí, pero se permite salir a dar un paseo, realizar actividad deportiva al aire libre y no solo sacar a los perros a pasear, también se permite sacar a los niños a dar un breve paseo para que les de la luz del sol y puedan respirar.…
6 de junio Performance en Oxytocin / Mothering the World, London. (Se postpone)
14 de mayo 12h Charla en la Escuela de Arte y Diseño de Castellón. (Se postpone)
30-31 de mayo Taller en Festival UTERUS en Madrid. (Se postpone)
Sábado 28 de marzo Inauguración de la exposición Un hombre aparece muerto en la sala Sebastià Mirelles, Fundació Caixa Vinaroz a las 19h. (Se postpone)
Jueves 27 de febrero Visita guiada a la exposición Un hombre aparece muerto. Sala San Miguel de la Fundació Caixa Castellón.
Viernes 31 de Enero 2020 Inauguración de la exposición Un hombre aparece muerto en la Sacristía de la Sala San Miguel de la Fundació Caixa Castellón a las 20h.…
Viernes 31 de Enero 2020 Inauguración de la exposición Un hombre aparece muerto en la Sacristía de la Sala San Miguel de la Fundació Caixa Castellón a las 20h.…
Un honor formar parte de este documental en el que salgo hablando de sexualidad sexualidad sexualidad… y luciendo muffintops.
Metrópolis ofrece un recorrido por la exposición Coreografías del género, que forma parte de un extenso programa de actividades llevado a cabo desde julio por el CCCB (Centre de Cultura Contemporània de Barcelona) para celebrar la vitalidad y la pertinencia de los feminismos hoy en día. Comisariada por Marta Segarra, la muestra refleja, a través de las obras de 16 artistas, algunas figuras y movimientos de la danza de los géneros, así como la creciente vinculación del movimiento feminista a otras luchas contra las desigualdades y a la defensa del medio ambiente.