Ir al contenido principal

Guía fácil para el aborto espontáneo (y salvaje)

1.- Definición de términos. ¿Qué es un aborto espontáneo?

Un aborto espontáneo o aborto natural es la pérdida de un embrión por causas no provocadas intencionadamente. Se distingue pues de un aborto inducido. El término se puede aplicar solo cuando la pérdida se produce antes de la semana 20 del embarazo, a partir de ese momento se denominará parto prematuro.

2.- Antes de abortar.

Las causas de los abortos espontáneos son un misterio para la medicina occidental y no hay nada que un médico pueda hacer para impedirlos. Si intentan recetarte progesterona, recházala. No hay pruebas de eficacidad y solo conseguirán ponerte de un humor depresivo y suicida.

Si te prohiben tener relaciones sexuales, desconfía. Se suele desaconsejar el sexo cuando hay amenaza de aborto (como pérdidas de sangre) pero no existe evidencia científica de que el sexo provoque el aborto. Lo que sí puede suceder es que empieces a abortar después de tener relaciones sexuales. Pero las relaciones no son la causa, simplemente estimulan un proceso que YA a empezado en tu interior. Es como cuando te viene la regla después de follar. No te viene la regla porque folles, te viene porque no te has quedado embarazada. Que no te confundan. Algunos ginecólogos tienen vocación de curas.

3.- No vayas a un centro médico.

Si te has hecho una ecografía y ya no hay latido (es decir el embrión ha muerto) vas a sufrir un aborto. Es solo cuestión de tiempo. Tienes que tener paciencia porque la cosa se puede demorar semanas. Prepara tu cuerpo y despídete. Cada caso es distinto. Cuando comience te darás cuenta, empezarás a sangrar y a sufrir calambres. No vayas a un centro médico porque hay muchas posibilidades de que te hagan una intervención muy agresiva y en absoluto necesaria.

Abortar es doloroso y difícil. Es mucho más cómodo hacerlo en la intimidad de tu casa o en un lugar familiar que en un hospital rodeado de extraños. Tú sola puedes hacerlo, solo necesitas la ayuda de un buen amigo. A ser posible, amigos.

Yo personalmente recomiendo la playa (nudista y desértica, para evitar indeseado público) o la montaña. Vas a sentir la necesidad de ponerte en cuclillas y de empujar. Hazlo. Obviamente hacer esto en el salón de tu casa no es muy práctico, ya que vas a dejar el mobiliario hecho un cristo con la sangre. De ahí que sea infinitamente más práctico hacerlo en la naturaleza, donde el agua del mar y la tierra van a ayudarte a limpiar y a absorber el flujo. Pero claro, la temperatura tiene que acompañar. Si hace frío no va a ser muy buena idea, porque el frío hace que los calambres se intensifiquen y sean más dolorosos.
Pero si es verano, hace calorcito y tienes una playa o el monte cerca, no lo dudes. Pídele a tus amigos o a tu pareja que te suban al coche y que te lleven a la naturaleza. Lo único que necesitas es algún medicamento para el dolor.

Si a pesar de mis recomendaciones por un aborto natural y salvaje has decidido que la naturaleza no es lo tuyo y prefieres quedarte en casa, mi recomendación (y la de muchos manuales) es quedarte sentada en el WC cómodamente. Vas a sangrar tanto que no tiene sentido andar poniéndote compresas, vistiéndote y desvistiéndote. Y lo vas a dejar todo perdido de sangre.

Uno de los principales inconvenientes de esta opción es que te va a resultar difícil inspeccionar los tejidos expulsados. Y este paso es muy importante, ya que además de todo el tejido de sangre, vas a expulsar lo que se llama el saco gestacional, que será más o menos grande dependiendo del tiempo de gestación. Tienes que expulsarlo, así que asegúrate de que sale. Cuando lo tengas puedes enterrarlo en la tierra, arrojarlo al mar o realizar cualquier tipo de ritual de despedida.

Continuar leyendo

Formas de morir

La muerte de nuestros familiares, de nuestros amigos, de nuestros vecinos, de los fetos que gestamos en nuestros úteros.

Hay muchas formas de morir. Yo ya sé como quiero hacerlo. Quiero morir en mi cama, en mi casa. Quiero morir después de haberme despedido de mi gente y después de haber arreglado mis asuntos. Quiero morir tranquila, mientras duermo, no quiero morir de un ataque al corazón o un cáncer. Tampoco quiero morir en un accidente de forma rápida y traumática.

Quiero morir bien, a gusto, de gusto.…

tracey_emin_new

Tracey Emin: Love is What You Want

Hasta el 29 de agosto en la Hayward Gallery, que está en el Southbank Center de Londres. Pedazo de retrospectiva de la obra de Tracey Emin. Mañana estoy ahí después de la visita Sexual Health Center y el desayuno en Soho. La rutina de los lunes.

Since the early 1990s, Emin (b.1963) has used her own life as the starting point for her art, exposing the most harrowing and intimate details of her personal history. Sometimes confrontational or sexually provocative, her work resonates with the ‘personal political’ legacy of feminist art while at the same time speaking to relationships in general. Disarmingly frank and yet often profoundly private, much of Emin’s art – as this show makes clear – is also animated by her playful and ironic wit.

Sexecology


Find more videos like this on dance-tech.net

Me encantan. Annie Sprinkle y Beth Stephens quieren cambiar la forma en la que nos relacionamos con la madre tierra. En vez de madre, quiren que sea amante. A lo mejor así la cuidamos un poquito más. Son tan optimistas, tan felices y tan hermosas.

El proyecto se llama sexecology.org y hoy su servidor está caído o algo malo, porque no puedo entrar. Pero lo posteo igual, porque hoy necesito algo así en el blog. Agua, verde, riachuelos.

EcoSexual Manifesto Exhibition Opening Saturday June 17, 2011

Psicopatología del delirio

No me acostumbro al dolor,
ni al palpito angustioso del circular de mi sangre
o al entrecortado boqueo que desnutre mis pulmones.

No me acostumbro al dolor,
ni al opresor rigor mortis de mi cadáver aún con vida.

Mi reino esta inerme y vencido, envenenado,
como todo mi ser
que se retuerce indefenso ante el cruel ataque
de una absurda realidad,
un sueño de humo, fatuo,
un ojo ciego,
un sufrimiento largo y lento, en vano.

Me entierro en vida y amargas pesadillas me impiden morir,
me abofetea la rabia, se alimenta de mi misma,
me hiere de humillación, me mira soberbia
y me escupe a la cara una culpa que me pertenece,
inhumada por mi propio miedo.

Me sé vencida.

Patricia Heras, Poeta Difunta.…