
Lactancia Salvaje
La lactancia es manifestación pura de nuestros aspectos más terrenales y salvajes que responden a la memoria filogenética de nuestra especie. Para dar de mamar sólo necesitamos pasar casi todo el tiempo desnudas, sin largar a nuestra cría, inmersas en un tiempo fuera del tiempo, sin intelecto ni elaboración de pensamientos, sin necesidad de defenderse de nada ni de nadie, sino solamente sumergidas en un espacio imaginario e invisible para los demás.
Eso es dar de mamar. Es dejar aflorar nuestros rincones ancestralemente olvidados o negados, nuestros instintos animales que surgen sin imaginar que anidaban en nuestro interior. Es dejarse llevar por la sorpresa de vernos lamer a nuestros bebés, de oler la frescura de su sangre, de chorrear entre un cuerpo y otro, de convertirse en cuerpo y fluidos danzantes.
Dar de mamar es despojarse de las mentiras que nos hemos contado toda la vida sobre quienes somos o quienes deberíamos ser. Es estar desprolijas, poderosas, hambrientas, como lobas, como leonas, como tigresas, como canguras, como gatas. Muy relacionadas con las mamíferas de otras especies en su total apego hacia la cría, descuidando al resto de la comunidad, pero milimétricamente atentas a las necesidades del recién nacido (…)
Laura Gutman
Vientre Errante, a propósito de la Semana Mundial de la Lactancia Materna (1 a 7 agosto). La imagen que ilustra el post es muy bonita pero no consigo averiguar de quién es.
lactanciaporno
Solo que las hostias que recibes después de «descuidar al resto de la comunidad» son galácticas, ahí es donde más tenemos que amar lo materno,
invocar la sororidad de las hermanas, y tras la lactancia animal convertirnos
en una casi copia de La Congelada, de a poquito, sin permiso, dulcemente…