Haciendo los deberes

Haciendo los deberes

Tengo que hablar esta noche en El Diferencial sobre Fetichismo y la verdad es que es un término con el que no me he sentido cómoda nunca. Tal vez porque es considerado una patología sexual. Tiro de wikipedia.

Fetichismo es la devoción hacia los objetos materiales, a los que se ha denominado fetiches. El fetichismo es una forma de creencia o práctica religiosa en la cual se considera que ciertos objetos poseen poderes mágicos o sobrenaturales y que protegen al portador o a las personas de las fuerzas naturales. Los amuletos también son considerados fetiches.

http://es.wikipedia.org/wiki/Fetichismo

Fetichismo (del latín, facticius, ‘artificial’, y del portugués feitiço, ‘magia’, ‘manía’; del francés fétiche) es una parafilia que consiste en la excitación erótica o la facilitación y el logro del orgasmo a través de un talismán u objeto fetiche, sustancia o parte del cuerpo en particular. El fetichismo sexual se considera una práctica inofensiva, salvo en el caso de que provoque malestar clínicamente significativo o problemas a la persona que lo padece o a terceros, pudiendo en este caso llegar a considerarse un trastorno patológico propiamente dicho.

Los aparatos fabricados con el objetivo de la estimulación o para el juego sexual no se consideran fetiches.

El DSM IV lo clasifica como enfermedad siempre y cuando sea una conducta recurrente durante al menos seis meses, necesaria para la excitación sexual y que afecte la vida social o laboral del sujeto. En el caso de que ésta no afecte la vida social o laboral del paciente, se considera simplemente como una manifestación de su sexualidad.

http://es.wikipedia.org/wiki/Fetichismo_sexual

3 Comments
  • Charlie
    Posted at 13:54h, 21 junio

    A veces la etimología no explica las cosas. Acabo de ver dos autorretratos tuyos y el comentario se impone: espléndido potorro, me has dejado muy tocado.

  • María Llopis
    Posted at 17:10h, 21 junio

    qué vulgar

  • Alberto Pérez Pérez-duque
    Posted at 18:13h, 23 junio

    Sólo se considera patología si afecta a la vida social (aunque yo añadiría la vida sexual) y si “provoca malestar o problemas”. Aquí entra la bendita subjetividad para decidir si este fectiche es sólo un gusto rebuscado o realmente representa una incapacidad seria para la relación humana y sexual.
    No pienso ser yo el que ponga la raya en el suelo. Seguro que ya hay miles de listos que han trazado miles de ellas por mí.