He soñado con una violación. Yo no conseguía abrir la puerta de mi casa, que era una casa extraña. En realidad no sé donde estaba. Cuando finalmente abría, no podía cerrar bien la puerta por dentro, y alguien entraba dando un golpe seco con el hombro. Se echaba sobre mí cual lobo feroz. Yo gritaba y gritaba pero cada vez tenía menos fuerzas.
Me he despertado enmedio de la noche y me ha costado volver a la realidad de mi cama blanca. Ahora no sé qué quiere decir el sueño.
Y me da miedo.
La fotografía es de Ryan Mcginley, India (Coyote), 2010.
Gracias Mijo. Otra Caperucita para la colección.
María Llopis
El trabajo de María Llopis se mueve en diferentes medios y soportes, como la fotografía, el vídeo y el live art performance. Desarrolla una visión alternativa propia de la identidad sexual y de género siempre partiendo de un fuerte posicionamiento político feminista.
Llopis está en la actualidad escribiendo un libro titulado Maternidades Subversivas y que tratará los temas de parto orgásmico, pornografía feminista y maternidad, maternidad transexual y trangénero, y partenogénesis, entre otros.
cómo me gusta la foto. no sé por qué pero se me ha clavado. Por cierto, respecto a tu entrada anterior a mi también me pasa. la regla se me adelanta siempre que tengo algo importante que sea público, alguna charla, algún taller…Además, es curioso que no me pase cuando no es público: ejemplo, una entrevista de trabajo. He pensado que puede ser por el estrés, pero en el caso de la entrevista tenía más estrés que en un taller y no me pasó. Supongo que tenemos que aprender a escuchar mejor a nuestros cuerpos
Layla
cómo me gusta la foto. no sé por qué pero se me ha clavado. Por cierto, respecto a tu entrada anterior a mi también me pasa. la regla se me adelanta siempre que tengo algo importante que sea público, alguna charla, algún taller…Además, es curioso que no me pase cuando no es público: ejemplo, una entrevista de trabajo. He pensado que puede ser por el estrés, pero en el caso de la entrevista tenía más estrés que en un taller y no me pasó. Supongo que tenemos que aprender a escuchar mejor a nuestros cuerpos