Ir al contenido principal

Las semanas después de abortar

Era como si todo fuera un escenario de cartón piedra delante de mí. Londres me parecía irreal, y no entendía por qué la gente estaba donde estaba. Llegaba a la estación de metro y pensaba: ¿por qué está esta gente aquí ahora? No entendía el por qué de tanta prisa pero tampoco entendía el por qué de sentarse en un bar y tomarse un café. Nada tenía sentido, nada. Llegaba a una fiesta y le preguntaba a la gente por qué estaba en Londres. Pero no la típica pregunta de que qué has venido a hacer aquí. No. Esa no. La gente se reía a veces de mí. A veces cuando deliro tengo gracia. Otras no. Otras puedo volverte loco.

Yo sólo quería irme a mi casa. Sea donde sea ese lugar. Llevo toda la vida queriendo llegar y cada vez se me hace más difícil. Es como si se alejara en vez de acercarse. Esté donde esté, siempre tengo que irme. Envidio a las personas que viven en un lugar toda su vida, que tienen animales domésticos, que duermen cada noche en una misma cama en un mismo lugar. Y que en verano se van de vacaciones. Yo no. Yo voy de un lado a otro anhelando algo que no sé si existe, porque este constante huir está dentro de mí.


María Llopis

El trabajo de María Llopis se mueve en diferentes medios y soportes, como la fotografía, el vídeo y el live art performance. Desarrolla una visión alternativa propia de la identidad sexual y de género siempre partiendo de un fuerte posicionamiento político feminista. Llopis está en la actualidad escribiendo un libro titulado Maternidades Subversivas y que tratará los temas de parto orgásmico, pornografía feminista y maternidad, maternidad transexual y trangénero, y partenogénesis, entre otros.

Comentarios (10)

Los comentarios están cerrados.