
La psicoterapia como prostitución
A veces creo que hacer psicoterapia y contratar servicios de prostitución es lo mismo. Al fin y al cabo le das a un extraño un par de billetes de los gordos después de haber compartido con él un momento de intimidad absoluta. Y ahí estás, con el kleenex en la mano, no te secas el semen o los fluidos pertinentes, pero te secas las lágrimas. Y el sentimiento de alivio supongo que es similar.
Sí, así como creo que contratar los servivios de un profesional del sexo es un lujazo, contratar los servicios de un profesional de la psique es un lujo similar. Yo nunca he pagado por sexo, aunque ocasiones las ha habido. Pero sí he pagado por tener lo que de otra forma no puedo tener: un soporte emocional incondicional.
Porque mis amigos me dan mucho cariño y mucho amor, pero no puedo y no quiero pedirles que me hagan de padres. Necesito una persona a la que pedir ayuda cuando tengo miedo, y como no puedo llamar a papá o mamá, porque papá y mamá nunca existieron, sólo un profesional puede hacerse cargo de la situación. Y ellos se han formado en ayudar a las personas a reconstruir su mundo emocional, tienen experiencia y saben cómo hacerlo. Benditos terapeutas. Bendito dinero que todo lo compra.
Ricardo
Efectivamente, lo que tú describes es la forma más usual de hacer psicoterapia. Pero te equivocas vinculando la disciplina a la prostitución. Tal como lo presentas habría motivos para hacerlo, pero la psicoterapia real no es lo que tú has visto.
La descripción de la entrada corresponde a la herencia freudiana por la que el paciente está desvinculado del médico bajo una relación asimétrica. Freud no soportaba mirar a los ojos a sus pacientes porque realmente no quería implicarse en sus problemas, sólo tratarlos desde un punto de vista intelectual. De ahí que inventase el sistema absurdo del diván.
En la vertiente humanista de la psicología la relación es simétrica, de igual a igual. Es decir, el psicoanalista trata al paciente pero, al mismo tiempo, se comprende a sí mismo observándolo. Si se trata a una persona con fobia social hay que saber comprender el miedo a los demás que todos (el psicoanalista también) tenemos respecto a nuestros congéneres. Aquí el diván deja de ser válido porque médico y paciente deben mirarse a los ojos para interactuar realmente. Entonces el psicoanalista sí se implica.
He visto a muchas personas que era idiotas integrales empezar psicología y terminar la carrera en la misma condición, salvo que con un título. Tristemente esta clase de gente es lo que se suelen encontrar las personas con problemas que necesitan una ayuda eficaz. Entre otras cosas se les reconoce fácilmente porque son siervos del sistema que los ha engendrado. Su concepto de salud es tan simple como el conseguir que el individuo se reinserte en la sociedad, sin cuestionarse jamás si la sociedad puede estar enferma. Lógicamente su orden de valores es también el mismo que el fundamental que rige en el sistema, el dinero.
Saludos
kano
Vivan las teraputas!
«EL TERAPEUTA COMO PROSTITUTA»
http://www.institutgestalt.com/html2/MostrarDocumentoWeb.asp?ID=005
Dorada al Sol
Bendigo las terapias y los dineros. Y no pierdo las esperanzas en sus resultados… ¿no?
ana elena pena
María: ¡cásate con un terapeuta!
María Llopis
guau!
gracias pos los comentarios y los enlaces!
Marta Suñol
Que horror casarse con un terapeuta, jamas lo hagas, yo me casé con uno y me ha vuelto loca.
María Llopis
cómo que te casate con uno???
ana elena pena
jajajajajajaja!! cuenta, cuenta!
Marta suñol
De que te extrañas, si tu ya conoces al terapeuta, es con el que estoy casada ahora, el unico, el de siempre. Pues bien por si lo sabias el es terapeuta terapeuta, y si bien es cierto que carece de titulo academico, el considera que la carencia del mismo es una nimiedad, sus conocimientos le vienen de su autosuficiencia y buen hacer.
María Llopis
jajajajaja
Marta, Jesús tiene de terapeura lo que yo de abogada…
Es una profesión muy seria y que requiere muchos años de estudio y práctica.
Si te interesa saber qué es, te recomiendo al mío, tiene la consulta en la calle Jovellanos. Por supuesto, es un pedazo de profesional.
Un besazo,
Maria
Francisco
Que otrx se haga cargo de la escucha de lo que decimos nos ayuda a hacernos cargo de lo que decimos… y a aceptar que no estamos definidxs de forma absoluta.
marta
ya te digo..en mi vida tamien ando a temporadas enganchada a mis terapeutas…se q a veces lxs necesito y ya ni me planteo lo de «q jodido pagar por que me escuchen…» me vale y ya,
es lo que tiene ser huerfana y la mala vida…
Ah,q tu libro tamien ha sido un poco terapeutico y muy guapo,ahora q estoy a la salida del tunel…(grasies)