Sobre la capacidad de la pornografía para constituir un dominio de lo erótico autónomo.
Revisitando un artículo de Jordi Claramonte, del 2007: Del Cosmopolitan a Annie Sprinkle.
Jordi es el autor de Lo que puede un cuerpo.
¿Consiste la única escapatoria al Cosmopolitan el conjurar las oscuras fuerzas sadianas que vinculan sexo y muerte? ¿Qué lugar reserva la post-pornografía para la ironía y la crítica política insertadas en las prácticas pornográficas mismas? Desde este ensayo queremos apostar por la capacidad de la pornografía para constituir un dominio de lo erótico autónomo, un dominio que escape tanto a las reducciones corporativas de las experiencias en «marcas» y productos homologados, como a su consideración en tanto «entertainment» o bricolage…
Para ello tendremos quizá que revisar los valores de performatividad, o las dialécticas más bien entre representacionalidad y performatividad que tan claramente se juegan en el campo de la pornografía.
Diana
Maravilloso el libro de Jordi, lo tuve desde marzo en el baño para leerlo mientras cagaba. lo terminé la semana pasada y creo que ahora cago menos, jejejeje
Besos
Diana
Elisa
¿Sabías que el Jordi es de Castellón, no? La semana pasada nos tomamos unas cañas y hablamos de su próximo ensayo, siempre desde las autonomías y los modos de hacer…esta vez la ética del western.
Un beso.
Elisa
admin
Pues no, no lo sabía…
Maravilloso libro el de Jordi!