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Mi garboso padre cura y su tumba

Sí, estaís ante la lápida de mi difunto bio-padre, del cementerio a vuestras pantallas, porque yo la he visitado por primera vez esta soleada mañana de noviembre. A mí lo del garbo me ha dejado muerta, para un señor sacerdote que tuvo el tremendo garbo de follarse a mi madre, huérfana adolescente esquizofrénica, hasta dejarla preñada. Huérfana del que había sido su mejor amigo en vida, sí, el padre de mi madre (muerto de un ataque al corazón delante de mi madre cuando ésta tenía tan sólo 12 primaveras) y el cura, eran best friends.

Pero la cuestión no es ésta. La cuestión es que nadie ha pagado por el sepulcro y, o un familiar suelta los eurillos, o el sacedorte garboso se va a la fosa común y se queda sin lápida de mármol negro. Y claro, yo soy la única familiar, hija bastarda del cura, así que la funcionaria del cementerio ha estado intentando convencerme de mi deber sanguíneo. Yo tenía clarísimo que no, que antes me pillo un par de modelazos en Paseo de Gracia con la pasta que cuesta la bromita, pero después de leer la poesía sobre su garbo y su ceguera, me lo estoy pensando. Todo sea por el arte.
Se aceptan sugerencias.

P.S. La rosa se la he traído yo, rencores aparte, una para él y otra para mi mamá, que le va muy bien el color rosa.


María Llopis

El trabajo de María Llopis se mueve en diferentes medios y soportes, como la fotografía, el vídeo y el live art performance. Desarrolla una visión alternativa propia de la identidad sexual y de género siempre partiendo de un fuerte posicionamiento político feminista. Llopis está en la actualidad escribiendo un libro titulado Maternidades Subversivas y que tratará los temas de parto orgásmico, pornografía feminista y maternidad, maternidad transexual y trangénero, y partenogénesis, entre otros.

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