Después de pasar dos noches durmiendo en un frío vagón de madera, con estufa de leña y letrina en el jardín (eso sí, muy bien acompañada), nada podía seducirme más que una habitación berlinesa de 40 metros cuadrados, vistas sobre el Mariannen Platz y cama dorada. En esta cama tuve el mejor sexo que he tenido en mucho tiempo, y para sorpresa de todas y de mí misma, con una mujer. Sí, yo que estaba hecha una falócrata de cuidado, por fin me he reconducido.
María Llopis
El trabajo de María Llopis se mueve en diferentes medios y soportes, como la fotografía, el vídeo y el live art performance. Desarrolla una visión alternativa propia de la identidad sexual y de género siempre partiendo de un fuerte posicionamiento político feminista.
Llopis está en la actualidad escribiendo un libro titulado Maternidades Subversivas y que tratará los temas de parto orgásmico, pornografía feminista y maternidad, maternidad transexual y trangénero, y partenogénesis, entre otros.
Ay, los buenos polvos da un poco igual dónde te los echen, pero en esa habitación, mmm, dan ganas de follar por toda ella, encima del parquet, qué rico, apollada en el radiador, encaramada en la cortina…jajajaja
mosca cojonera
que flipe de habitación… :)
Kostas
Hola, María…!.
Acabo de descubrirte y me pareces interesante…, así como tus propuestas.
Por ahora, dobles saludos arriba y abajo…
vik
joooo, vaya habitación! yo tb quiero ir a berlin
Pornoterrorista
Ay, los buenos polvos da un poco igual dónde te los echen, pero en esa habitación, mmm, dan ganas de follar por toda ella, encima del parquet, qué rico, apollada en el radiador, encaramada en la cortina…jajajaja
Viva la raja nena!!!