“El Hollywood de los cincuenta decía: Muere maricón. Hoy dice: Muere puta.”

“El Hollywood de los cincuenta decía: Muere maricón. Hoy dice: Muere puta.”

Ya hace muchos años que importantes autoras feministas hacen nuevos análisis sobre la sexualidad y sus profesionales. Y estos a menudo divergen, y mucho, de las autoras clásicas. Sus obras van más allá de la clásica dualidad víctima-verdugo y reconocen la dignidad de los trabajadores sexuales y de sus clientes. Algunos ejemplos encontramos en obras de Virginie Despentes, Itziar Ziga, Maria Llopis o Diana Junyent que abogan por otro mercado sexual donde las personas adultas se relacionen como deseen y sean respetados. Pero estos enfoques sobre sexualidad, hasta ahora han quedado en la marginalidad. No han encontrado reflejo en la realidad política y tampoco en artistas de gran difusión. Chester Brown, es un autor famoso y visible que se reconoce abiertamente como consumidor de servicios sexuales. Sale del armario.

Ismael Llopis, que es mi hermano, publica hoy una reseña en la revista Dylarama sobre un cómic del que me lleva hablando toda la semana: Pagando por ello de Chester Brown. Lo que le interesa a mi hermano de este cómic y lo que presupone me interesa a mí, es el planteamineto de estructuras de relación más allá de la parejita heterosexual monógama y la visibiliazación del trabajo sexual como opción libre y estupenda.

Me parece interesante el apartado final en el que habla de como en el cine y en la literatura clásicas se ha estigmatizado la homosexualidad y plantea que el nuevo estigma ha pasado a ser la prostitución: “El Hollywood de los cincuenta decía: Muere maricón. Hoy dice: Muere puta.”

3 Comments
  • matrioska
    Posted at 00:55h, 14 enero

    Chester Brown es superbien! Me encantó Ed el payaso feliz y Nunca me has gustado… sabiendo de este nuevo, me haré con el en cuanto baje a barcelona! 😀

  • Alberto Pérez Pérez-duque
    Posted at 03:02h, 14 enero

    Una bloguera a la que sigo, trabajadora sexual en muchas variantes, suele hacer llamadas a los clientes de prostitutas para que lo digan abiertamente, partiendo de que no hay que avergonzarse de ser proveedor o cliente.

    En otra clase de mercados mediolegales o ilegales como la droga hay una inversión de los papeles: el cliente es una víctima del narcotráfico. En la prostitución se asume que el proveedor es la víctima.

    Muchos de mis amigos reconocen consumir drogas. Pero ninguno admitirá ir de putas.

  • Por mi misma
    Posted at 19:22h, 21 febrero

    ¿No te parece que eres un poco ignorante respecto al tema de la prostitución?, ¿por qué hay millones de chicas jovencitas en nuestras calles y no veo solidaridad de vuestra parte sino fantasías lejanas de la realidad? ¿Qué sientes cuando vez chicas en la calle, indiferencia, pena o mujeres liberándose? Yo me tuve que prostituir siendo menor(16) y si quieres puedo entrar en detalles porque me parece que tienes una idea errada del tema. Las putas no son liberales en el sexo, las putas no son “ateas que van contra la iglesia y la moral dominante” (de hecho en un burdel te puedes encontrar mucos crucifijos al pecho), las putas no pro-legalización, ni pro-abolición en su inmensa mayoría, ¿por qué habláis sin saber?. No, ninguna chica se mete a puta sino hay dramas humanos detrás, ni salen equilibradas si ejercen un tiempo prolongado, ni es un mundo marginal sólo porque sea ilegal, las que nos metimos ahí ya veníamos de entornos duros. Lo que necesitan esas mujeres es autoestima (sobre todo eso), trabajos bien remunerados y ayuda.

    Leo esto

    “Lo que le interesa a mi hermano de este cómic y lo que presupone me interesa a mí, es el planteamineto de estructuras de relación más allá de la parejita heterosexual monógama y la visibiliazación del trabajo sexual como opción libre y estupenda”

    Este chico del Tomic es un hombre además bastante machista y capitalista, eso que tú criticas, ¿qué puedes aprender de él? ¿Qué clase de feminismo es este? ¿o que es el feminismo? ¿promover la demanda de prostitución es feminismo? Pues si se algo es que yo no soy feminista.