Sobre la construcción de un punto de vista transfeminista
No puede ser una visión universal y homogénea sino una conexión de voces, una articulación de alianzas que beba de distintas fuentes: el postfeminismo, el postcolonialismo, las teorías postidentitarias, la postpornografía (y post no quiere decir que están de vuelta, porque eso querría decir que no han ido demasiado lejos; sino que surgen de y van hacia un lugar aún no definido). Un punto de vista que se nutra de los conocimientos tallados a partir de experiencias. Moldeado por algo que nos cuesta mucho pensar: una ética que nos guíe y nos recuerde que hemos abandonado las identidades fijas y, con ellas, todo el tinglado montado sobre la familia nuclear, los lazos de sangre, la herencia y la descendencia, y sobre un tipo de amor, el romántico, que tan mal se lleva con nuestra ansias de libertad sexual. No se puede ser puta y santa, madre y libre, pareja y amiga, sin caer en las contradicciones de un lenguaje y unas prácticas que no cohabitan. Coexisten, pero no copulan. Y a veces se dan de hostias.
Un punto de vista transfeminista tiene que surgir de la creación y la circulación, del trabajo colectivo, distribuido y ligado. No podemos intentar poseerlo, apropiarnos de este punto de vista. No es de nadie pero tiene que ser creado por todas.
Leer el texto al completo aquí.
Por Helen La floresta en Diario Infame de La Zorra Suprema.
Alberto Pérez Pérez-Duque
Cuánta poesía en el texto entero. Y qué poca concreción. Es lo que pasa con la poesía, cuando se lleva a la teoría social.
Sin entrar a valorar más a fondo, me fijo en ‘no se puede ser madre y libre, pareja y amiga’.
¿No? ¿De verdad? ¿Así de categórico? ¿Si has parido, eres una esclava? Un poco determinista, ¿No, Helen?
ideadestroyingmuros
Helen es todo lo que dice y mucho mas. Cuando escuché este texto desde su voz con dificultad podía tratener las lágrimas justo porque escribe con sus vísceras lo que vive en primera persona. No es retorica es vida.
Grande Helen me apunto a los talleres de Violencia Rivas ya.
Mery
helen
alberto, la poesía no sé si es concreción, pero el cuerpo sí. y yo he concretado: la maternidad, la amistad, la poesía, y otros avatares.
la poesía está llena de metáforas, y las metáforas abren significados.
en el texto quiero decir que como están planteadas las cosas en esta sociedad, ser madre y libre es una lucha corporal a sangre y fuego, cotidiana y cansina. yo la llevo a cabo, y me dejo la piel en ello. sobre todo, porque quien más me lo agradece es mi propio hijo. un sol. ¿cómo lo haces tú para concretar?
(y no es rintintín, es necesidad de concreción)
helen
Alberto Pérez Pérez-Duque
Por ‘poca concreción’ me refiero a que el texto es, en muchos de sus párrafos, válido para casi cualquier tendencia social.
¿Quién afirma que su idea del mundo no se basa en la cooperación, la libre expresión, el diálogo y las experiencias del resto de personas, el rechazo a la violencia, sea cual sea su origen o fuente, etc.? Los únicos puntos de divergencia son el rechazo al núcleo familiar tradicional y al amor monógamo, si no he entendido mal.
Mi perfil es muy alejado del perfil transqueer habitual, y sin embargo casi todos estos párrafos encajan en mi vida (familia y monogamia incluidas). Lo cual me hace sospechar que, o yo soy muy raro, o en realidad el texto es bonito, pero vago.
Aunque el texto está escrito en femenino plural, dirigiéndose exclusivamente a mujeres, así que imagino que no soy el receptor principal y por tanto lo veo distorsionado.