Entrevista en Clone Magazine

Entrevista en Clone Magazine

Entrevista de Ernesto Novales para CLONE Magazine, ene-feb 2009.
La imagen es de Emilie Jouvet.

P.S. Entrevista:

María Llopis. La otra cara del porno.

En un momento en el que la industria del porno vive una época gloriosa gracias a Internet (¿crisis? ¿qué crisis?) están apareciendo voces asegurando que otra pornografía es posible. Cansados de Barbies de silicona y Kens mega hormonados haciendo las mismas posturitas ante la cámara peli tras peli, son muchos los que reclaman que se representen otros colectivos y otras sexualidades. ¿Que cómo lo hacen? Pues produciendo ellos mismos aquello que les gustaría ver. Sean bienvenidos a la enésima revolución sexual.

Se dice de ti que eres una de las pioneras en introducir el postporno en nuestro país pero todavía hay mucha gente que nunca ha oído esta palabra. ¿Nos puedes explicar que es eso del postporno o al menos cómo lo entiendes tú?

Es todo un movimiento que está surgiendo en los últimos años de gente que tiene ganas de hacer cosas con el tema de la sexualidad explícita, pero alejado completamente del mundo de la pornografía convencional. Tiene un componente político muy fuerte. Es un poco la herencia de las luchas feministas de los últimos años, del movimiento queer,… hereda todo este bagaje político y es un poco como la materialización en imágenes de todas estas luchas políticas: de visualización de otro tipo de cuerpos, de otro tipo de sexualidades que no están representadas en la pornografía tradicional mainstream y que piden hacerse un hueco. Además, la pornografía mainstream forma arte de un sistema que mueve mucha pasta. El postporno sale de otro sitio y no tiene ese fin lucrativo que sí tiene la pornografía tradicional.

Por lo tanto, ¿al hacer postporno se está haciendo activismo político?

Para mí sí, definitivamente sí. El postporno se construye de otra forma, tiene una lectura distinta a la de la pornografía tradicional que tiene ya una estructura que ya conocemos y que nos resulta muy fácil deconstruir. El postporno te hace currar un poco más.
Entonces, al nacer como una reacción, ¿podemos decir que es un hijo no deseado del porno convencional?
¿Bueno? ¿Por qué no? Vale. Aunque yo creo que el postporno en sí es una reacción, un enfado con el porno tradicional, pero también con todos unos valores con los que no se está de acuerdo y aunque puede ser como un hijo bastardo, en sí mismo no es simplemente una reacción a la pornografía tradicional: es quedarse corto. Yo lo veo como una consecuencia y una materialización de las luchas políticas del movimiento queer y el movimiento feminista.
En los últimos años están apareciendo en nuestro país distintas iniciativas como el Pornolab, la Go Fist Fundation o Pornoterrorismo, que desde distintos ámbitos están usando la exhibición pública del sexo con fines alternativos al porno convencional. En este momento, ¿cómo ves el postporno español? ¿crees que este fenómeno va a crecer en los próximos años?
Yo creo que va a crecer exponencialmente. Llevaba tiempo la cosa gestándose y ahora lo que pasa es que se ha puesto muy de moda y nos ha sorprendido a todos. Yo veo estupendamente el panorama. En Barcelona y en España en general se están haciendo muchas cosas.

En España, quien lleva la voz cantante es Barcelona ¿no?

La verdad es que sí.
Has estado cinco años en el proyecto Girls Who Like Porno (GWLP), ¿qué nos cuentas de esto?
GWLP surgió porque llevábamos yo y Agueda Bañon, la otra integrante, llevábamos un recorrido de trabajar con el tema de la sexualidad: de nuestra sexualidad y de la sexualidad alternativa. Surgió por pura necesidad y porque teníamos ganas de hacer juntas lo que estábamos haciendo por separado. De estos cinco años [GWLP nació en 2003 y finalizó en 2007] el balance es súper positivo. Lo dejamos porque teníamos ganas de seguir trabajando por separado, pero el deseo de hacer cosas y de seguir investigando está ahí.

¿En qué estás ahora?

Ahora mismo acabo de terminar un proyecto de Jo Sol [un director de cine] llamado Fake Orgasm y que trata el tema del género y del orgasmo. El rodaje se ha acabado hace una semana y ha estado muy interesante: es una aproximación a la relevancia del orgasmo como experiencia intercultural. En la peli han participado Lazio Pearlman, que es un transexual de mujer a hombre artista y performer y Sonia López, que es una artista catalana que trabaja también con la identidad y el género y que hace teatro.
En tu trabajo abundan los talleres en los que la gente que acude experimenta con sus cuerpos los temas que se traten [entiéndase: enchufar una cámara y producir porno]. ¿Qué es lo que quieres transmitir en este tipo de encuentros?
Los talleres para mí son experiencias preformativas con el fin de investigar en las posibilidades de la creación de postporno. Tienen una parte didáctica de visionado de material, de debate, de discusión,… pero los talleres no tendrían sentido sin la parte de la carne: sin la posibilidad de experimentar con nuestros propios cuerpos tanta teoría. Y eso es para mí lo interesante de los talleres.

¿Qué tipo de público acude a estos encuentros?

Pues sobre todo mujeres. El tema es curioso porque parece que son las mujeres las que están más interesadas en investigar sobre otros tipos de representación de su sexualidad. Y los hombres, a pesar de estar muy descontentos con la visión que se presenta de la sexualidad, les cuesta más decir: “Vale, vamos a hacer algo, vamos a subvertir todo esto”. No sé por qué.

¿Y cómo reaccionan ante vuestras propuestas? ¿Dicen sí a todo? ¿Se cohíben?

Es curioso porque normalmente la gente que viene más lanzada es la que menos cosas hace y la gente que viene muy tímida al final es la que más se suelta. Pero alguien que se apunta a un taller de postporno viene con mucha curiosidad y con muchas ganas de hacer cosas. Resultan muy divertidos los talleres: es un juego realmente.

Para los interesados, que los habrá… ¿por dónde se mueve esto del postporno?

Estamos funcionando en centros de arte, que son los que pueden poner un poco de pasta, y en casas okupas. El arte ha acogido muy bien el tema del postporno. El postporno pertenece al mundo del arte hoy en día. Sin embargo, donde ha surgido es en los centros sociales okupados que tienen una política queer, feminista y de lucha social y que tienen ganas de organizar este tipo de eventos.

1 Comment
  • Pornoterrorista
    Posted at 17:44h, 27 enero

    Nena y para leerla qué hay que hacer? Es una revista digital o no?

    bss
    Diana