Vídeo
1´33´´
Castellón
2006
Ella casi nunca se queda desnuda, porque tal como se quita una prenda, se pone otra. Se viste y se desviste muy despacio, con mucha atención. Me encantan sus sujetadores de color carne, de los que cuelgan siempre llaves, para no perderlas. Dice que sus bragas están siempre limpias, que desde hace unos años están siempre intactas cada noche. Esto le hace pensar bastante, se pregunta si se le habrá secado el útero porque ya no produce jugos, ni aromas.
Me gusta mi abuela por la noche porque ya no tiene tanta energía para protestar y quejarse, le apetece hablar y contarme historias de cuando la guerra civil y vivía con su familia en la calle Sanaguja. Mientras ella habla, yo le miro, y la toco. Ella grita y se ríe. Hace unos años pensé que tenía que ser triste ser abuela y dormir sóla y que nadie te tocara, así que empecé a meterle mano para que sintiera otra vez el contacto de la carne. Qué poca verguenza, me dice ella, pero se ríe mucho. Aunque a veces se enfada porque dice que le hago daño.

Imagen del vídeo El striptease de mi abuela
Ver vídeo: