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25 Mar Llego la gorda!

Me encantan. Las Krudas Cubensi. Cuban Queer Hip Hop. Yo conocí a una de ellas, Odaymara, en La Habana hace ya 17 años. Entonces éramos unas crías, sobre todo yo, que aprendí a hacer fistings, a follar en tríos, en grupo y en multitud, a follar sin recordar nada, a beber ron hasta no saber quien eres y menos quien tienes entre las piernas. Me encanta ver a Odaymara con un trabajo tan bueno. Qué buenos recuerdos y qué buenos presentes. A ver cuando vienen a España a tocar joder.

09 Mar Algo huele a podrido en el 8 de marzo. Por Rosario Hernández Catalán

Algo en mi condición humana me provoca el sonrojo cuando le pido al gobierno, cuando le exijo al Estado. Que vienen los fachas, y entonces la cadena es más corta. Que vienen los progres, y entonces la cadena se nos alarga. Pero siempre, siempre somos perras con cadena. Perras Yorkshire, cuando en realidad debiéramos ser lobas.

Puedes leer el artículo al completo aquí. Me encanta la frase con la que acaba el artículo: “la intuición es inteligencia con exceso de velocidad”.

08 Mar Sobre las mujeres y el trabajo

Leo este artículo sobre el trabajo de las mujeres en eldiario.es y decido regalarme El Taliban y la Bruja. Porque hoy es hoy. La semana que viene en mi buzón.

Para los trabajadores varones las proletarias se convirtieron en lo que sustituyó a las tierras que perdieron con los cercamientos, su medio de reproducción más básico y un bien comunal del que cualquiera podría apropiarse y usar según su voluntad. […] En la nueva organización del trabajo todas las mujeres (excepto las que habían sido privatizadas por los hombres burgueses) se convirtieron en un bien común, pues una vez que las actividades de las mujeres fueron definidas como no-trabajo, el trabajo femenino se convirtió en un recurso natural, disponible para todos, no menos que el aire que respiramos o el agua que bebemos. Esta fue una derrota histórica para las mujeres.


Aquí estoy un poco borrosa en casa de Alicia Murillo en Sevilla el año pasado echándole un vistazo al libro en cuestión.

07 Mar ¿A qué huelen los penes?, pregunta Alicia

Se habla mucho del olor vaginal y nunca del olor del pene. Alicia parodia los anuncios de compresas y recoge las opiniones y experiencias de algunas amigas con los pitos y sus olores. ¿Por qué los anuncios de compresas y la sociedad en general hablan con tanta frecuencia del olor vaginal y nunca se habla del olor del pene?

Alicia Murillo publica en Píkara Magazine su nuevo artículo ¿A qué huelen los penes?, siempre fantástica. A mí no me dio tiempo a enviar mi contribución a la encuesta. Así que respondo ahora brevemente: a mí los penes me huelen fuerte, a bestias, me excitan hasta los que se podría decir que huelen mal, eso es el sexo y la vida. A veces las pollas huelen a limpio, a recién duchado, a fresco. También es bonito, pero no es necesario.

No entiendo toda la locura con el tema de los olores de nuestros coños, bueno, no hay quien lo entienda, claro. Menos mal que se hacen vídeos como estos. Los genitales tienen que oler a sexo, a instinto y a bestialidad. Excepto si los refriegas con jabón, y aun así, sólo nos dura un rato.

Pero mi olor favorito es el de las pollas, o los coños o lo que sea, en el mar. Después de un baño en agua salada, al sol, todo huele maravilloso.

06 Mar Sobre el 8 de marzo

En 1908, 40.000 costureras industriales de grandes factorías se declararon en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos por mejores salarios, una jornada de trabajo menos larga, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo infantil.

Durante esa huelga, 129 trabajadoras murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory, en Washington Square, Nueva York. Los dueños de la fábrica habían encerrado a las trabajadoras para forzarlas a permanecer en el trabajo y no unirse a la huelga. El 8 de marzo es día de conmemorar y no de festejar.

Más info aquí. Gracias Carmen.

03 Mar This is Veronika Arauzo


La activista transfeminista Veronika Arauzo en la primera multimanifestación anti globalización de Barcelona en el 01-06-2003.

Todas estábamos allí. Tan virginales. Tan inocentes. Tan al principio.

03 Mar “Soy tan ambiciosa que el dinero no me vale”

Os recomiendo encarecidamente este texto de Rosario Hernández Catalán. A mí me ha llenado de inspiración en esta mañana de domingo. Hace falta.

He de reconocer que en mi negativa a Harvard no sólo estaba la clase, también el género. Sé que por mi socialización, por entenderme toda la vida como mujer y no como hombre concibo el éxito de manera diferente. La carrera no lo es todo. Si en vez de Charo, fuera Jorge seguro que me hubiera lanzado a Harvard de cabeza. Pero en mí también estaban presionando, sabiamente, no sólo la carrera, sino los afectos, la familia, la Naturaleza, la amistad, la militancia. Yo vendo antes mi alma por un paisaje o por una idea liberadora que por un curro bien pagado. Si lo del curro sólo es dinero, y el dinero, psss. Soy tan ambiciosa que el dinero no me vale. Ni si quiera el prestigio. Mi ambición es mucho más profunda y radical…Puede que ahora vengan años en los que vaya viendo colmadas mis ambiciones…lo olisqueo en el horizonte….

También pensé que no podía irme a Estados Unidos porque mis padres era mayores, yo soy hija única, y no podía dejarlos sólos en España. Qué poco me equivoqué. Pero véis que pesó en mí una gama variada de valores. Y lo de cuidar, si bien no es mi fuerte, estuvo también en la balanza. Y me alegro. Porque como feminista no quiero un mundo en el que se venda todo por una carrera profesional. Carrera…. ¿quién nos persigue? Un mundo de individuos aislados lejos de su país publicando una estupidez tras otra para medrar en una Universidad plagada de poderópatas. Un par de años después escribiría un libro sobre ello, el Pero este trabajo yo para qué lo hago. Sobre esa trampa de la entrega total a la vida laboral. Tan alienante es entregarse por completo a los cuidados como entregarse al mercado.

Luchamos contra los recortes en la sanidad, y lo entiendo, pero, ¿vamos a seguir recetando, recetando y recetando más y más venenos, sin atrevernos nunca a ir a la raíz de la enfermedad?

Peleamos por la educación pública, pero, ¿es bueno tener a las criaturas ocho horas diarias sentadas en el aula? Sí, así se las va entrenando en la servidumbre voluntaria y la indefensión aprendida de los cuerpos para que el día de mañana fichen a su hora en la oficina o el centro comercial y sepan permanecer bajo vigilancia ocho o diez horitas.

Que nuestras abuelas y abuelos lucharon por defender las tierras y los bienes comunes que poco a poco, a golpe de Inquisiciones, guerras y otras ingenierías sociales, el Estado y su hijo Capitalismo se fueron apropiando hasta dejarlos desnudos de estómago y alma. Omnia sunt communia! Gritaban. “Todo es común, todo es del pueblo”: eso gritaban. No el miserable “no a los recortes” en el que estamos ahora.