Archive

24 Dic La Bestia

Vídeo
00:02:16
Valencia
2005

Vídeo seleccionado para la exposición Genealogías Feministas en el Arte Español, 1960-2010 en el MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León en 2012-13. La muestra estará comisariada por Patricia Mayayo y Juan Vicente Aliaga.
“Una mujer que pasea plácidamente por su jardín se quita súbitamente la bata y se queda desnuda, adoptando una actitud animal como si se hubiera apoderado de ella la bestia interior que lleva dentro. Jadea, gruñe, hace gestos amenazantes, escupe e incluso trepa a un árbol. De repente, parece despertar de su estado de inconsciencia, se ruboriza por verse en tal situación y vuelve a adoptar una actitud civilizada, comedida y correcta. Tanto el comportamiento recatado como el bestial están escenificados por la artista: artificial versus natural, civilizado versus animal, disciplinado versus espontáneo. Nos podemos llegar a plantear cómo de igualmente construidas y estereotipadas están las actitudes disciplinadas y las subversivas.”
Haizea Barcenilla + Saioa Olmo
Contraseñas: Nuevas representaciones sobre la femineidad
Centro Cultural Montehermoso Kulturunea, Vitoria-Gasteiz 2011

///
This vídeo will be part of Genealogías Feministas en el Arte Español, 1960-2010 in MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, 2012-13. Curated by Patricia Mayayo and Juan Vicente Aliaga.
“A woman who wanders placidly through her garden suddenly takes off her gown and stands naked, adopting an animal-like stance, as if the beast inside her has taken hold. She pants, grunts, makes menacing gestures, spits and even climbs a tree. Suddenly, she seems to awaken from her state of unconsciousness, blushes at her position, and returns to her civilised, restrained and correct state. Both modest and animalistic behaviour are staged by the artist: artificial as opposed to natural, civilised as opposed to animal, disciplined as opposed to spontaneous. We could even question the degree to which disciplined and subversive attitudes are just as constructed and stereotyped.”
Text by Haizea Barcenilla + Saioa Olmo for the exhibition PASSWORDS: New Representations on Femininity.
Centro Cultural Montehermoso Kulturunea, Vitoria-Gasteiz. 2010-11



24 Dic El embarazo como el mega estadio sexual de los cuerpos

Texto (777 palabras)
Barcelona
2010

La práctica ginecológica actual trata a la mujer como un mero recipiente que aloja el feto en gestación. La mujer es infantilizada y se le niega el derecho a vivir su embarazo de forma plena, es decir, se le niega el estadio sexual en el que se encuentra. El embarazo es una fase crucial en la sexualidad femenina, y como tal debe ser tratado. Una amplia mayoría de las mujeres que han estado embarazadas afirman que su deseo sexual durante esta época se potenció hasta niveles que nunca antes habían experimentado.
Existen mujeres que han tenido orgasmos durante el parto y mujeres que se corren mientras dan de mamar. El embarazo, el parto y la crianza son estadios sexuales. Negarlos supone una pérdida de nuestro potencial sexual. La ginecología actual y la sociedad en la que vivimos niega de forma rotunda la sexualidad de la mujer, reduce esta al coito con fin reproductivo, ya que cuando queda embarazada, se considera que su sexualidad ya no es importante ni pertinente.
Las relaciones sexuales son prohibidas por los ginecólogos de forma sistemática en el embarazo al menor contratiempo, obviándose que la mayoría de las mujeres sienten unos fuertes deseos de mantener relaciones sexuales durante este estadio. Al mismo tiempo, no existen pruebas científicas que demuestren que sea negativo para la gestación mantener relaciones sexuales. Sólo la penetración genital profunda puede afectar al cuello del útero y consecuentemente causar problemas, pero tampoco está probado que una penetración dentro de los límites de la lógica, sin dolor ni violencia, pueda ser problemático.
Prácticas sexuales como el fisting, en el que se introduce el puño en la vagina o ano, serían de gran ayuda para potenciar la dilatación del canal vaginal y tener así un parto más fácil y rápido. Los ginecólogos deberían recomendar estas prácticas en vez de reprimir la sexualidad de la mujer. Es el orden patriarcal ginecológico el que se interpone entre las mujeres y sus orgasmos.
La activista canadiense Nicole Pino imparte talleres sobre partos orgásmicos en los que explica (a través de su propia experiencia) como con las condiciones adecuadas es posible tener no ya un orgasmo al dar a luz, si no un mega orgasmo, el orgasmo de tu vida. Como nos dice Casilda Rodrigáñez en sus libros La Represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente, El Asalto al Hades y La Sexualidad y el funcionamiento de la dominación, un parto puede compararse a un polvo. Un polvo con miedo, con ignorancia sobre tu cuerpo, con pautas impuestas a través de la violencia patriarcal, puede ser una violación y puede consecuentemente ser una experiencia en extremo dolorosa y desagradable. Sin embargo un polvo como tú quieres y con quien tú quieres, puede ser una experiencia de placer extremo. Ambas son polvos, pero no tienen nada que ver, uno es el placer y otro es el dolor. Con los partos estaríamos hablando de lo mismo. Hay dos tipos de partos, los dolorosos y los placenteros. Todo depende de las circunstancias.
Desvinculamos el embarazo, el parto y la crianza de nuestra sexualidad, como si estas fueran meras funciones mecánicas que nuestros cuerpos realizan como quien hace la digestión, ajenas al placer sexual.
La teórica Catherine Blackledge en su libro Historia de la Vagina nos habla de como el orgasmo tiene una función específica en la sexualidad de la mujer además de proporcionar placer: facilitar la fecundación. Mediante las contracciones que se producen en el útero, en la vagina y en el ano, el esperma es sacudido y absorbido para que pueda entrar a través de la cérvix en el útero y fecundar el óvulo.
También nos habla de Aecio de Amida, el médico del emperador bizantino Justiniano, quien señalaba que el temblor del útero durante el coito era un signo inequívoco de embarazo. Cuando me quedé embarazada, lo supe al instante. Sentí un temblor en el útero que me causaba un pacer intenso y desconocido hasta el momento. Y no necesitaba haber leído a Blackledge para saber que algo estaba pasando ahí dentro. La ginecología actual obvia que la mujer pueda saber el momento en el que se ha quedado embarazada.
Todos nuestros problemas en torno a nuestros orgasmos, nuestros partos, en suma en torno a nuestro placer y nuestros cuerpos, vienen de la ignorancia a la que somos condenadas en relación a nuestro potencial sexual. Es una violación sistemática de nuestros cuerpos legitimada por el orden hetero patriarcal.

///

Pregnancy as a mega sexual state of bodies

Paper (750 words)
Barcelona
2010
Today’s gynaecological practice treats the pregnant woman as the mere recipient of a foetus during gestation. It infantilises the woman and denies her the right to fully experience her pregnancy. In other words, it denies the sexual state in which she finds herself. Pregnancy is a crucial stage of female sexuality, and that is how it should be treated. Many women who have been pregnant claim that their sexual desire was boosted to unprecedented levels for them.
Some women have had orgasms during childbirth, and some women come while they breastfeed. Pregnancy, childbirth and nursing are sexual states. To deny them is to diminish of our sexual potential. Today’s gynaecology and the society that we live in emphatically deny women’s sexuality and reduce it to intercourse for reproductive purposes. Once they are pregnant, women’s sexuality is no longer considered either important or appropriate.
Gynaecologists systematically forbid women to have sex during pregnancy as soon as the slightest complication arises, totally ignoring the fact that most women feel a strong urge to engage in sexual relations during this stage. But there is no scientific proof that sexual intercourse during pregnancy is harmful. Only deep genital penetration may affect the neck of the uterus and cause problems, but there is no proof that penetration within the bounds of logic for a pregnant woman, without pain or violence, can lead to problems.
Sexual practices such as fisting, in which a fist is inserted into the vagina or anus, could actually be of great help by favouring dilation of the vaginal canal and thus a quicker and easier labour. Gynaecologists should recommend these practices rather than repressing women’s sexuality. The patriarchal gynaecological order is what stands between women and their orgasms.
Canadian activist Nicole Pino imparts workshops on orgasmic birth, in which she uses her own experience to explain that – given the appropriate conditions – it is not only possible to have an orgasm as you give birth, but to have a super mega orgasm. The orgasm of your dreams. As Casilda Rodrigáñez tells us in her books La Represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente (The Repression of Motherly Desire and the Genesis of the State of Unconscious Submission), El Asalto al Hades (Attack on Hades) and La Sexualidad y el funcionamiento de la dominación (Sexuality and the Dynamics of Domination), giving birth can be compared to a fuck. If you fuck with fear, with ignorance about your body, and with rules imposed through patriarchal violence, it can be rape, and it can be an extremely painful and unpleasant experience. But if you fuck the way you want, with who you want, it can be extremely pleasurable. In both cases it is a fuck, but the two are totally different. One is pleasure, the other is pain. The same goes for childbirth. There are two kinds of labour – painful, and pleasurable. It all depends on the circumstances.
We dissociate pregnancy, childbirth and nursing from our sexuality, as if they were mere functions that our bodies carry out mechanically, without any relation to sexual pleasure, like digestion.
In her book on cultural and historical aspects of the vagina, The Story of V, Catherine Blackledge talks about the specific role of orgasms in women’s sexuality: aside from providing pleasure, they favour conception. The contractions in the uterus, the vagina and the anus cause the sperm to be shaken and absorbed so that it can enter the uterus through the cervix and fertilise the egg.
She also writes about Aëtius of Amida, physician to the Byzantine emperor Justinian I, who claimed that the twitching of the uterus during intercourse was a sure sign of pregnancy. The very moment I got pregnant, I knew. I felt a quiver in my uterus that triggered an intense and totally new pleasure. I didn’t need to have read Blackledge to know that something was going on in there. Today’s gynaecology does not accept that a woman can know the instant she has gotten pregnant.
All our problems in relation to our orgasms, our labour – in short, in relation to our pleasure and our bodies –, stem from the ignorance that has been forced on us in relation to our sexual potential. It is a systematic violation of our bodies, legitimised by the hetero-patriarchal order.

24 Dic Girlswholikeporno

Archivo >>>

girlswholikeporno.com (2004-2012) fue un blog sobre feminismo pro-sex, disidencias sexuales y maternidades subversivas.
Entre el 2004 y el 2007 Girlswholikeporno fue un grupo de trabajo multidisciplinar en torno a la pornografía y el feminismo formado por Águeda Bañón y María Llopis. El archivo del blog y de los proyectos realizados en colectivo puede consultarse aquí.

Live audiovisual performance at Sónar Festival, Barcelona 2004.

girlswholikeporno.com (2004-2012) was a blog about feminism pro-sex, sexual dissidences y subversive maternities.
Between 2004 and 2007 it was 2 women multidisciplinary project about porn and feminism co founded by Águeda Bañón and María Llopis. You can have access to the archive here.

Video and performance document from the exhibition Lo Vamos A Hablar by the Barcelona collective Girls Who Like Porno. A project for World AIDS Day 2005 organized by Peter Cramer and Jack Waters with Carlo Quispe and associates at CCCB in Barcelona, Spain.

Dijous 1 de desembre DIA INTERNACIONAL DE LA SIDA, CCCB Barcelona 2006
cc María Llopis
thank you velis nolis&wpshower


loveonthebeach por Maria_Llopis


la_runner por Maria_Llopis

mariasexhibeweb

24 Dic La tecnología es el nuevo fetiche

Conferencia Congreso Cimuat sobre mujeres y tecnología, Universidad de Valencia 2010

.

Son las 3 de la mañana. Acabo de llegar a casa. Estoy borracha y cansada, pero no tengo ganas de dormir. Esta noche no he ligado y me apetece sexo. Me meto con mi ordenador en la cama y me lo pongo entre las piernas. Tecleo en la barra del navegador chatroulette.com (una web para chatear en la que se tiene sexo on line con desconocidos) y me aparece una ventana advirtiéndome de que mi imagen puede ser grabada. Acepto.
A mí me da igual que me graben y que utilicen mi imagen para lo que sea. Porque considero que mi dignidad va más allá de la imagen de mi cuerpo desnudo y abierto de piernas en la red. Es más, considero que esa es mi dignidad. Trabajo en torno a la sexualidad, la postpornografía y los nuevos feminismos, así que mi cuerpo es mi campo de batalla. Aunque en la sociedad en la que vivimos el hecho de mostrarme es considerado una humillación. Un hombre no tendrá muchos problemas, a no ser de que muestre prácticas tales como homosexualidad, transexualidad, fetiches y otras prácticas fuera de la heteronormatividad.
Pero los viejos tabues en torno a la sexualidad de la mujer persisten y somos consideradas unas guarras si nos negamos a mantener nuestras piernas cerradas en el espacio público.
Nosotras reivindicamos esa guarrería. Putas, guarras y orgullosas. Y cuando digo nosotras me refiero al movimiento postporno. Me refiero a Diana Pornoterrorista, a las Post Op, a la Quimera Rosa, a Helen la Zorra Suprema, a Itziar Ziga, a Klau Kinky y a tantas otras. Y también a todos esos hombres fuera y dentro del movimiento que se muestran penetrados por dildos imposibles, que reniegan de una masculinidad hecha de roles de género normativos. Hombres que deciden plantear una nueva masculinidad donde se alían feminidades y feminismos.
En otras sociedades, lejanas y remotas, la exhibición de la vulva era una muestra de fuerza y de honor. Ana Suromai se llama. Mujeres que exponen sus genitales y con ello aplacan la ira de monstruos y dragones, mujeres que enseñan sus coños abiertos al mar para que este no se enfurezca y les traiga a sus maridos marineros de vuelta. “La mar es posa bona cuan veu el con d´una dona”, reza un antiguo dicho catalán. Qué lejos nos quedan ahora esos dichos, esas esculturas, esos dibujos y esas estatuas de mujeres mostrándose.
En la sociedad en la que vivo, las mujeres exponen sus vulvas en primerísimos primeros planos en la pornografía o en la silla de la clínica ginecológica.

Llena de orgullo contemplo mi coño abierto en la pantalla de mi mac. Tengo la máquina entre las piernas, sujeta firmemente, de modo que la web cam graba mis genitales. En chat roulette puedes chatear con cámara con desconocidos. Vas apretando la tecla de next hasta que te encuentras con alguien que te seduce y con quien te apetece pasar un rato. Es azaroso con quien te vas a encontrar, sólo puedes darle al siguiente y rara vez repites partenaire. Sobre todo te encuentras con pollas en erección, y sí, hay pocas chicas. Con lo divertido que es. Y muy práctico. Llegas a casa tarde y cansada y sin haber ligado y tienes ahí a tu disposición a un montón de carne sólo para ti.
Voy a por faena. Empiezo a pasar ventanas y me encuentro con un grupo de chicos. Me quedo. Hi. Hi. Me encantan los grupos, son muy divertidos. Jugamos. Haz esto, haz lo otro. De repente me preguntan si soy un hombre y la pregunta me desconcierta porque la obviedad de mi desnudo integral se muestra clara y concisa. Insisten. Me preguntan si me he operado. Si me he puesto tetas, si me he quitado la polla y me he construído un coño. La sangre fluye ahora en dirección opuesta. De mis genitales a mi cabeza. Me pongo a pensar y dejo de pajearme. ¿Por qué estos chavales me están preguntando esto? Creo que lo sé. Hoy estoy obvia, sin preliminares, directa, quiero sexo y punto. No estoy tímida ni discreta ni pasiva. Es el comportamiento que la sociedad asocia a la masculinidad, así que estos machitos heteros no pueden asumir que una persona con un coño entre las piernas pueda salirse del rol de género femenino clásico y navegar con un rol activo. Tiene que ser un hombre.
A veces me dicen que soy muy masculina, pero quien me dice algo así sólo está mostrando sus prejuicios con respecto a lo que debe ser un hombre en contrapartida a una mujer. La feminidad versus masculinidad. Como si el género no fuera algo que fluye y que navega y que cambia y que nunca se mantiene estático. Qué cansancio ser siempre agresiva dominante. Estoy segura de que todos esos machos heteros no lo aguantan tampoco y que se mueren de ganas de jugar con su feminidad. Si todos hiciéramos un poquito más lo que nos viene en gana y un poquito menos lo que creemos que tenemos que hacer.
Hago click en el botón de next y busco un nuevo partenaire en el chat roulette. Chicos, ahí os quedaís. Ni me despido de los chavales que están convencidos de mi transexualidad. Next. Next. Next. Me encuentro a un chaval que parece interesado en lo mismo que yo, una paja a dos para aliviar la tensión de la noche. Nos ponemos, chateamos un poco y comenzamos a masturbarnos. El teclado está pegajoso. Esto es lo que tiene el cyber sexo, que es imposible no dejar el ordenador hecho un asco, porque estás con las manos en la masa, pero la interacciones a través de tu hardware y no vas a estar limpiándote las manos ante la urgencia del deseo. A veces tengo la sensación de que me follo a mi mac, sosteniéndolo entre mis piernas que tiemblan por el orgasmo inminente, con el teclado impregnado de mi flujo. Y la verdad es que me erotiza. Mi mac, siempre ahí para mí, todo mío, una puerta abierta a un mundo infinito de deseos a través de internet. Mi herramienta de trabajo, mi herramienta de ocio, mi herramienta de placer. La tecnología convertida en fetiche.
Me masturbo contemplando como se la menea el individuo que tengo en pantalla. Me excita el real time, el hecho de que esto esté sucediendo en algún lugar del mundo ahora, ni idea donde, lo importante es que hay dos personas que quieren sexo ahora, y a las que les pone que otra persona también lo quiera en este preciso momento. Y nos da igual quien sea el otro, ni qué es el otro, lo único que importa es que nos pone vernos, ver la carne del otro, ver el deseo del otro. A penas hemos empezado, pero veo como el semen se derrama. Qué rápido, pienso. Me vuelco sobre el teclado para preguntarle por su rápido orgasmo pero sin más contemplaciones el chaval me pasa, es decir, ha apretado la tecla de next se ha desconectado, es decir, me ha dejado plantada y a medias.
Me enfado.
Igualito que en la realidad no virtual, el típico o la típica que se corre y se levanta y ni se preocupa de por donde andas tú. Falta de modales y falta de educación que tiene la gente. A veces las cosas son lo mismo en todas partes, da igual que estés echando un polvo en el baño, en tu cama o en chat roulette. Yo, cuando me corro y veo que la otra persona todavía no ha llegado, me quedo abierta de piernas un rato, para que el otro pueda acabar. Tengo modales. Chat roulette es una cama más en la que meternos a follar, y el sexo es sexo en todos lados.
Acabo mi accidentada paja con el primero que me encuentro y coloco la web cam apuntando a la pared. Dudo de si debería seguir. Son las 4 de la mañana pero sigo sin tener sueño. Me cuesta salir del chat roulette. Estoy enganchada, lo reconozco. Me conecto cada día, por la mañana, por la noche y durante el día en cada hueco que tengo. Tengo ganas de conectarme ahora mismo mientras escribo este texto. Ayer llegué tarde a la cita con mi editora porque faltaban 20 minutos para tener que salir de casa y aproveché para conectarme, y claro, me encontré con un tío encantador de Lisboa, y tuve que desnudarme con él y pajearme y correrme y volverme a vestir y lavarme la cara y quitarme la expresión de idiota que se me queda después de tener un orgasmo y salir a la calle y entrar en el mundo real. Porque estos mundos son otros mundos, aunque esas persona existen y se pajean y se corren como yo, de alguna forma pertenecen a mi fantasía, no existen más que en mi deseo y cuando mi deseo es saciado y mis normas de cortesía aplicadas, apago la pantalla de mi ordenador y estoy yo sola. Sola.
Me da miedo este sexo higiénico y seguro que supone tener sexo on line. No hay riesgos, no me puedo quedar embarazada, no puedo coger una enfermedad de transmisión sexual, no me pueden comer la cabeza. Porque cuando yo quiero, desconecto la pantalla y se acabó, estoy en el silencio de mi cuarto, en la soledad de mi mundo, en la otra realidad, la de este lado del teclado.
Sigo. Sigo y me encuentro con un señor mayor que me cae simpático, así que me quedo. El señor quiere un primer plano de mi coño y yo se lo doy, soy muy complaciente en el chat roulette, tengo alma de sumisa. Pero de repente la imagen se mueve, la web cam del señor está desplazándose y me pregunto donde va. “Look, I am touching your pussy”. Y veo como su dedo acaricia la imagen de mi coño abierto en la pantalla de su ordenador, porque le ha dado la vuelta a la web cam y enfoca su propia pantalla. Menuda superposición de capas de realidad, pienso. Y me rio.
Next.
El siguiente lleva puesta una máscara de una calavera. Me pone follarme de forma simbólica a la muerte. “Nice mask”, le digo. “Show me your pussy”, me contesta. Me corro alegremente y me voy a dormir, porque son las 5 de la mañana y estoy satisfecha.
Barcelona, 6 de julio de 2010.
Sobre la ponenecia >>>

///

Revising gender roles and stereotypes through art and technology

Lecture
Cimuat Women and Thecnology Lecture. University of Valencia, 2010

It’s 3am. I just got home. I’m drunk and tired, but I’m not sleepy. I didn’t pick anyone up tonight and I feel like sex. I get into bed with my computer and rest it between my legs. In the browser, I type chatroulette.com (a chat website that allows you to have online sex with strangers) and a pop-up window warns be that my image could be recorded. I accept.
I don’t care about getting filmed and they can use my image for whatever they want. Because I think that my dignity does not just come down to the image of my body, legs spread open, on the net. Actually, I think that that is my dignity. I work in the field of sexuality, post-pornography and new feminisms, so my body is my battleground. Even if our society sees the act of showing myself as a humiliation. A man won’t have problems unless he shows practices such as homosexuality, transexuality, fetishes or other non-heteronormative practices.
But the old taboos around women’s sexuality persist, and we’re considered sluts if we refuse to keep our legs together in public space.
We defend that sluttiness. Whores, sluts and proud. And when I say “we” I mean the postporn movement. I mean Diana Pornoterrorista, Post Op, Quimera Rosa, Helen la Zorra Suprema, Itziar Ziga, Klau Kinky and many, many more. And I also mean all the men in and out of the movement who show themselves being penetrated by impossible dildos, who renounce a masculinity made up of normative gender roles. Men who choose to adopt a new masculinity in which femininities and feminism become allies.
In faraway, remote societies, a woman displaying her vulva was a show of power and honour. It is called Ana Suromai. Women who expose their genitals to placate the wrath of monsters and dragons, women who show their open cunts to the sea so that it won’t become furious and bring their seafaring husbands safely home. “La mar es posa bona cuan veu el con d´una dona”… “the sea calms down when it sees the cunt of a woman,” an old Catalan saying goes. They seem so distant now, these sayings, these sculptures, these drawings and these statues of women showing themselves. In the society in which I live, women expose extreme close-ups of their vulvas in pornography and on gynaecologist’s couches.
Proudly, I look at my open cunt on the screen of my mac. I’m holding the machine between my legs, firmly, so the web cam films my genitals. On chat roulette you can chat with strangers with a camera. You keep clicking on “next” until you come across somebody who seduces you and who you feel like lingering with. Your encounters are random, your only option is to click on next, and you rarely get the same partner twice. Mostly you find erect penises, and yes, there are few girls. A pity, because it’s great fun. And practical too. You get home late, tired, alone, and you have a world of flesh at your disposal.
I go to work. I click from screen to screen and come across a group of guys. I stay. Hi, hi. I love groups, they’re fun. We play. Do this, try that. Suddenly they ask me whether I’m a man. I find the question disconcerting, the my full-body nakedness is clear and concise. They insist. They ask me if I’ve had an operation. If I got tits put in, got my penis removed and had a cunt reconstruction. My blood starts flowing in the opposite direction. From my genitals to my head. I start thinking and stop masturbating. Why are these guys asking me this? I think I know. Today I’m in an obvious mood, no preliminaries, direct, I want sex and that’s it. I’m not timid or discreet or passive. That’s the kind of behaviour that society links to masculinity, so these little hetero punks can’t accept that a person with a cunt between her legs can step outside of the classic female gender and be online with an active role. It must be a man.
People sometimes tell me that I’m very masculine, but those who say it are only showing their prejudices in terms of what a man should be as compared to a woman. Femininity versus masculinity. As though gender did not flow, drift and change, never remaining static. How tiring it must be to always be dominant aggressive. I’m sure that all those hetero machos can’t stand being trapped in it either, that they’re dying to play with their femininity. If only we all did a bit more of what we felt like, and a bit less of what we think we have to do.
I click on Next and look for a new partner on chat roulette. It’s over, boys. I don’t even say goodbye to the guys who are convinced of my transexuality. Next. Next. Next. I find a guy who seems to be looking for the same thing as me, a two-way wank to release the tension of the night. We turn each other on, chat a bit and start masturbating. The keyboard is sticky. That’s the thing about cyber sex, you inevitably end up messing up your keyboard. Your hands are working away, but interaction takes place through your hardware and you’re hardly going to be wiping your hands in the urgency of desire. Sometimes I feel like I’m fucking my mac, holding it between my legs that are trembling from the imminent orgasm, with the keyboard impregnated by my wetness. And the truth is, I find it erotic. My mac, always there for me, all mine, a door open to an infinite world of desires through the Internet. My work tool, my leisure tool, my pleasure tool. Technology transformed into fetish.
I masturbate as I watch the person on my screen wank. I’m turned on by the real time aspect, by the fact that this is happening somewhere on the planet right now, I don’t have a clue where, the important thing is that two people want sex now, and both are turned on by the fact that the other person also wants it right now. And we don’t care who or what the other is, all that matters is the fact that it turns us on to see each other, to see the flesh of the other, the desire of the other. We’ve barely started, but I see the semen spill. That was quick, I say to myself. I go back to the keyboard to ask him about his quick orgasm, but the guy simply passes me by, that is, he clicks on “next” and cuts the connection, that is, he has left me on my own and half-done.
I get angry.
It’s exactly the same as in non-virtual reality, the typical guy or girl who comes, then gets up and doesn’t care what point you’re at. Some people are rude and have no manners. Sometimes, things are the same everywhere, whether you’re fucking in the bathroom, in your bed on on chat roulette. As for me, if I come and I see that the other person hasn’t got there yet, I keep my legs open a while, so they can finish. I’ve got manners. Chat roulette is another bed we can get into and fuck, and sex is sex no matter where you are.
I finish off my interrupted wank with the first person I find and point the web cam at the wall. I probably shouldn’t go on. It’s 4am but I’m still not sleepy. It’s hard to leave chat roulette. I admit I’m hooked. I connect every day, in the morning, at night and during the day any chance I get. I feel like connecting right now as I write this text. Yesterday I was late to an appointment with my publisher because I had 20 minutes to kill before setting out, and I took the opportunity to log in. And of course, I came across a charming guy from Lisbon and I had to strip naked with him and wank and come and get dressed again and wash my face and get rid of the dumb expression I get after I orgasm and go out on the street and into the real world. Because these worlds are other worlds, and even though these people exist and wank and come like I do, in some sense they belong to my fantasy, they only exist within my desire and once my desire has been satiated and I have gone through the polite rituals I think are appropriate, I turn off my computer and I am alone. Alone.
I find it frightening, this hygienic, safe sex that online sex entails. There are no risks, I can’t get pregnant, I can’t catch an STD, there are no mindfucks. I turn the screen off whenever I want, and that’s it, I’m in the silence of my bedroom, in the solitude of my world, in the other reality, the one this side of the keyboard.
I go on. I go on and I find an older man who I like the look of, so I stay. The man wants a close-up of my cunt and I give it to him, I’m very obliging on chat roulette, I’m a submissive at heart. But suddenly the image shifts, the man´s webcam is moving and I wonder where he is going. “Look, I am touching your pussy”. And I watch his finger stroking the image of my open cunt on his computer screen, because he has turned his web cam around and is aiming it at his own screen. What an overlap of layers of reality, I think to myself. And I laugh.
Next.
The next one is wearing a skull mask. It turns me on to symbolically fuck death. “Nice mask”, I say. “Show me your pussy”, he answers. I come breezily and go to sleep, because it’s 5am and I’m satisfied.

24 Dic Meating in the internet

Performance
60 min aprox
Berlín
2011
Una performance on line de María Llopis, Ariel Efraim Ashbel y Jürgen Brüning para la sexta edición del Porn Film Festival Berlin.
La performance, que tuvo lugar en el cine Moviemento, es una oportunidad para acceder a los lugares de cruising on line, donde se produce y se consume porno de forma simultánea. Ya no existen distinciones entre comprar y vender, entre privado y público, entre la estrella porno y el espectador.

Fotografías de Alberto Pérez Pérez-Duque.

///

Performance
60 min aprox
Berlin
2011
An on line performance hosted by María Llopis, Ariel Efraim Ashbel and Jürgen Brüning at the Porn Film Festival Berlin 2011.
The performance, hosted in the PornFilmFestival Cinema Moviemento, is an open window into the on line cruising spots, where users simultaneously produce and consume porn. There is no distinction anymore between buying and selling, between private and public space, between porn star and porn spectator.

Photos by Alberto Pérez Pérez-Duque

1__#$!@%!#__muestramarrana2011_2

24 Dic Guía fácil para el aborto espontáneo (y salvaje)

Este texto (1.558 palabras) está publicado en el libro Maternidades Subversivas, editorial Txalaparta 2015, y se presentó en La Muestra Marrana, Barcelona 2014.

.

Londres 2011

.

1.- Definición de términos. ¿Qué es un aborto espontáneo?
Un aborto espontáneo o aborto natural es la pérdida de un embrión por causas no provocadas intencionadamente. Se distingue pues de un aborto inducido. El término se puede aplicar solo cuando la pérdida se produce antes de la semana 20 del embarazo, a partir de ese momento se denominará parto prematuro.
2.- Antes de abortar.
Las causas de los abortos espontáneos son un misterio para la medicina occidental y no hay nada que un médico pueda hacer para impedirlos. Si intentan recetarte progesterona, recházala. No hay pruebas de eficacidad y solo conseguirán ponerte de un humor depresivo y suicida.
Si te prohiben tener relaciones sexuales, desconfía. Se suele desaconsejar el sexo cuando hay amenaza de aborto (como pérdidas de sangre) pero no existe evidencia científica de que el sexo provoque el aborto. Lo que sí puede suceder es que empieces a abortar después de tener relaciones sexuales. Pero las relaciones no son la causa, simplemente estimulan un proceso que YA a empezado en tu interior. Es como cuando te viene la regla después de follar. No te viene la regla porque folles, te viene porque no te has quedado embarazada. Que no te confundan. Algunos ginecólogos tienen vocación de curas.
3.- No vayas a un centro médico.
Si te has hecho una ecografía y ya no hay latido (es decir el embrión ha muerto) vas a sufrir un aborto. Es solo cuestión de tiempo. Tienes que tener paciencia porque la cosa se puede demorar semanas. Prepara tu cuerpo y despídete. Cada caso es distinto. Cuando comience te darás cuenta, empezarás a sangrar y a sufrir calambres. No vayas a un centro médico porque hay muchas posibilidades de que te hagan una intervención muy agresiva y en absoluto necesaria.
Abortar es doloroso y difícil. Es mucho más cómodo hacerlo en la intimidad de tu casa o en un lugar familiar que en un hospital rodeado de extraños. Tú sola puedes hacerlo, solo necesitas la ayuda de un buen amigo. A ser posible, amigos.
Yo personalmente recomiendo la playa (nudista y desértica, para evitar indeseado público) o la montaña. Vas a sentir la necesidad de ponerte en cuclillas y de empujar. Hazlo. Obviamente hacer esto en el salón de tu casa no es muy práctico, ya que vas a dejar el mobiliario hecho un cristo con la sangre. De ahí que sea infinitamente más práctico hacerlo en la naturaleza, donde el agua del mar y la tierra van a ayudarte a limpiar y a absorber el flujo. Pero claro, la temperatura tiene que acompañar. Si hace frío no va a ser muy buena idea, porque el frío hace que los calambres se intensifiquen y sean más dolorosos.
Pero si es verano, hace calorcito y tienes una playa o el monte cerca, no lo dudes. Pídele a tus amigos o a tu pareja que te suban al coche y que te lleven a la naturaleza. Lo único que necesitas es algún medicamento para el dolor.
Si a pesar de mis recomendaciones por un aborto natural y salvaje has decidido que la naturaleza no es lo tuyo y prefieres quedarte en casa, mi recomendación (y la de muchos manuales) es quedarte sentada en el WC cómodamente. Vas a sangrar tanto que no tiene sentido andar poniéndote compresas, vistiéndote y desvistiéndote. Y lo vas a dejar todo perdido de sangre.
Uno de los principales inconvenientes de esta opción es que te va a resultar difícil inspeccionar los tejidos expulsados. Y este paso es muy importante, ya que además de todo el tejido de sangre, vas a expulsar lo que se llama el saco gestacional, que será más o menos grande dependiendo del tiempo de gestación. Tienes que expulsarlo, así que asegúrate de que sale. Cuando lo tengas puedes enterrarlo en la tierra, arrojarlo al mar o realizar cualquier tipo de ritual de despedida.
4.- Ecografía final para asegurarse de que todo ha ido salvajemente bien.
Una vez el aborto ha finalizado, debes acudir a un ginecólogo para que te haga una ecografía. Así estás segura de que el aborto se ha completado de forma satisfactoria y de que no queda tejido en el útero. Espera un poco, porque el proceso puede durar hasta diez días. Es una vista ginecológica rutinaria. Genera una ligera frustración en el ginecólogo, ya que con este tipo de visitas se toma plena consciencia de que lo que nos interesa es el cacharro para hacer la ecografía. Fíjate bien en ellas, las ecografías son relativamente fáciles de leer. En este caso el útero debe aparecer liso y hermoso, con una línea fina que es la zona donde estaba implantado el saco gestacional.
5.- No te quedes sola.
Asegúrate de tener ayuda durante una semana como mínimo. Alguien que te cocine, que te prepare bebidas calientes, que vaya a por medicamentos para el dolor, que te coja la mano cuando sientas calambres y que te apoye psicológicamente. Si te quedas sola vas a sufrir muchísimo. Piensa que no vas a poder ni andar a causa de los fuertes dolores.
Cancela citas de trabajo y personales en la medida de lo posible. Durante las siguientes semanas vas a encontrarte muy mal. No emprendas cambios de país, de trabajo o de residencia. Vas sentirte muy cansada y triste. Póntelo fácil. Y no te quedes sola. Las semanas después de abortar son como un bajón de pastilla eterno. Crees volverte loca. Si te quedas sola, lo harás. Si te mantienes rodeada de cariño y de amigos, no.
6.- No te culpes.
La ciencia médica occidental desconoce las causas que motivan los abortos espontáneos. Sólo se barajan hipótesis: anormalidades cromosómicas y misterios varios. Así que no te culpes.
La conclusión de uno de los libros más respetados sobre la materia, escrito por la directora del centro de aborto recurrente del hospital St Mary´s de Londres, es que hay más posibilidades de que el embarazo siga adelante si la mujer se siente querida y cuidada. Años y años de investigación y estudio en la materia por parte los mejores profesionales del mundo para llegar a esta conclusión: Lo que necesita una mujer embarazada para poder llevar a cabo su embarazo es tender loving care (cuidado, cariño y amor). Así de simple.
El libro en cuestión se llama Miscarriage: what every woman needs to know, de Lesley Regan y no encuentro traducción del inglés al castellano. Es un libro muy recomendable.
Las cifras de abortos espontáneos son altísimas. De hecho es la complicación más común del embarazo. Por lo visto uno de cada cinco embarazos termina en aborto espontáneo. Incluso más. Sin embargo es un tema muy poco hablado y de alguna forma esta sociedad lo considera tabú. La costumbre de no hacer público un embarazo hasta el cuarto mes se debe precisamente a las altas posibilidades de abortar en los tres primeros meses. Solo cuando tú haces público tu aborto, empiezan las mujeres a hablar de ello. Madres que nunca confesaron a sus hijos haber sufrido abortos previos, vecinas, colegas, tías, primas desvelan sus abortos cuando tú haces público el tuyo. Habla.
7.- Fíate de tu instinto.
Es lo único que tenemos, nuestro instinto. La ciencia médica intentará convencerte de que tú no sabes nada, de que es imposible sentir la muerte del embrión en tu útero, o el momento en el que te quedas embarazada. Ni caso. Si te escuchas un poquito, puedes ser consciente de todo. Lo más difícil será no hacerle caso a las barbaridades que te van a decir los ginecólogos, amantes, amigos y vecinos. Todo el mundo va a decirte muchas cosas, y lo que es peor, se te va a juzgar y condenar por no seguir las reglas del juego patriarcal.
Hace mucho tiempo, en tiempos de brujas y matriarcado, las mujeres sabían mucho más sobre sus cuerpos y sus vidas. Sabían escucharse a sí mismas y eran respetadas en las decisiones que concernían a sus cuerpos y a sus criaturas. Hoy en día una mujer que no quiere acatar las órdenes de un sistema médico incongruente es atacada e insultada. Esperen si no a los comentarios de este post.
En el hospital de St Mary´s, en Londres, en la unidad de abortos recurrentes, pregunté que cuál era el protocolo a seguir ante un aborto espontáneo. La ginecóloga me contesto que en cada caso se procedía según el deseo de la mujer. Que cada mujer tenía unas necesidades distintas. Me sorprendió de sobre manera la lógica de esta respuesta. Les aseguro que esta no es la actitud general del sistema médico en España. Creo que el hospital de St Mary´s es un buen hospital.
Sigue tu instinto y exige que los médicos, amigos y familiares respeten tus necesidades. Esta guía pretende facilitar un proceso relativamente sencillo, para así librarnos de prácticas médicas innecesarias, dolorosas y de probada ineficacia. Como dijo la ginecóloga del St Mary´s, que cada mujer aborte como quiera.

An easy (and wild) guide to miscarriage

Paper (1.500 words)
Barcelona
2011
1.- Definition of terms. What is a spontaneous abortion?
A spontaneous abortion or miscarriage refers to the loss of an embryo when it is not intentionally provoked. As such, it differs from an induced abortion. The term only applies where the loss happens before week 20 of a pregnancy, when it becomes known as premature birth.
2.- Before aborting.
The causes of miscarriages remain a mystery to Western medical science, and doctors cannot do anything to prevent them. If a doctor tries to prescribe progesterone to you, say no. There is no evidence that it works, and it will just put you in a depressive, suicidal mood.
If anybody tells you not to have sexual relations, don’t believe them. It is common to advise against sex when there is a risk of miscarriage (such as spotting), but there is no scientific proof that sex induces spontaneous abortion. You may find that you start to miscarry after having intercourse. But the sex isn’t the cause, it simply stimulates a process that has ALREADY started inside of you. It’s like when you get your periods after fucking. You don’t get your period because you fuck, but because you did not get pregnant. Don’t let them confuse you. Some gynaecologists love to play priests.
3.- Don’t go to a medical centre.
If you have an ultrasound and there is no heartbeat (that is, the embryo has died), you are going to miscarry. It is only a matter of time. You need to be patient, because it can take weeks. Prepare your body and say goodbye. Every case is different. You’ll know when it starts, you’ll start bleeding and having cramps. Don’t go to a medical centre because you will probably end up undergoing a highly aggressive and totally unnecessary intervention.
Miscarrying is painful and difficult. It is much more comfortable to do it in the privacy of your home, or a familiar place, than in a hospital surrounded by strangers. You can do it yourself, you just need the help of a good friend. Several friends, if possible.
I personally recommend going to a beach (nudist and deserted, to avoid an unwanted audience) or the mountains. You will feel the need to squat down and push. Do it. It’s obviously not very practical to do this in your living room, as the furniture will end up covered in blood. That’s why it’s much more practical to do it in nature, where the seawater and the soil will help you to clean and absorb the flow. But only if the weather allows, of course. If it’s cold, it won’t be a good idea, because the cold will make the cramps stronger and more painful.
But if it’s summer and it’s warm and you have a beach or mountain nearby, don’t think twice. Ask your friends or your partner to put you in the car and take you into nature. All you will need is some painkillers.
If in spite of my recommendations for a natural, wild, miscarriage you have decided that nature is not for you, and you choose to stay home, my advice (and that of many manuals) is to sit comfortably on the WC. You will bleed so much that there’s no point endlessly changing pads and getting dressed and undressed. Everything will end up bloody.
One of the main drawbacks of this option is that it will be difficult for you to inspect the tissue that you expel. And this is a very important step, because apart from all the blood tissue, you will also expel what is known as the “gestational sac”. Its size will depend on your stage of gestation. It is important to expel it, so make sure that it comes out. When you have it, you can bury it in the ground, throw it into the sea or carry out whatever farewell ritual you like.
4.- Final ultrasound to check that everything has gone wildly right.
Once you have finished miscarrying, go to a gynaecologist to have an ultrasound so that you can be sure that the abortion has finished properly and that no tissue remains in the uterus. Wait a while before you go, because the process may take up to ten days. It is a routine visit the gynaecologist. These kinds of visits make gynaecologists somewhat frustrated, because it is all too obvious that we are only interested is the gadget for the ultrasound. Look at the scan carefully, ultrasounds are relatively easy to read. In this case, the uterus should look smooth and beautiful, with a fine line that indicates where the gestational sac was implanted.
5.- Don’t stay on your own.
Make sure you line up some help for at least a week. Somebody to cook for you, to make you got drinks, go and buy you painkillers, hold your hand when you have cramps, and, above all, to support you psychologically. If you stay on your own, you will have a very hard time. Remember that the pain will make it difficult for you to even walk.
Cancel work and personal appointments as far as possible. For the next few weeks, you won’t feel well at all. Don’t start a new job or move to a different country or another house. You will feel very tired and sad. Make it easy for yourself. Don’t stay on your own. The weeks after you miscarry are like an eternal downer after taking party pills. You think you’re going crazy. If you’re by yourself, you might. If you surround yourself with friends and affection, you won’t.
6.- Don’t blame yourself.
Western medical science does not know what causes miscarriages. They have only been able to come up with some hypothesis linked to chromosomal abnormalities and mysteries of various kinds. So don’t blame yourself.
One of the most highly respected books on the subject, written by the director of the Recurrent Miscarriage Clinic at St Mary’s Hospital in London, concludes that a pregnancy is more likely to continue if the woman feels loved and cared for. The world’s best specialists have spent years and years on research and studies, in order to come to this conclusion: the thing a woman needs in order to go ahead with a pregnancy is tender loving care. As simple as that.
The book in question ins called Miscarriage: What Every Woman Needs to Know, by Lesley Regan. I highly recommend it.
The statistics on spontaneous abortions are very high. In fact, miscarriage is the most common complication in pregnancy. Apparently, one in every five pregnancies ends in miscarriage. Perhaps even more. Nevertheless, it is a subject that is rarely talked about, and in a sense our society considers it taboo. The tradition of not announcing a pregnancy until the fourth month is due to the high possibility of miscarrying in the first three months. But when you make your own miscarriage public, other women start to talk about it. Mothers who had never admitted to their children that they had suffered miscarriages, neighbours, aunties, cousins, admit their spontaneous abortions when you mention yours. Talk.
7.- Trust your instinct.
Our instinct is all we have. Medical science will try to convince you that you don’t know anything, that it is impossible to feel the death of an embryo in your uterus, or to know the moment you get pregnant. Ignore them. If you listen to your own body, you can be aware of everything. The hardest thing will be ignoring the outrageous things that gynaecologists, lovers, friends and neighbours say to you. You’ll find everybody wants to have a say, and worst of all, many of them will judge and condemn you for refusing to follow the patriarchal game rules.
Long, long ago, in the time of witches and matriarchy, women knew much more about their bodies and their lives. They knew how to listen to themselves and society respected their decisions in relation to their bodies and children. Nowadays, any woman who doesn’t want to obey the orders of an inconsistent medical system is attacked and insulted. Wait till you see the comments in response to this post.
I asked the Recurrent Miscarriages Clinic at St Mary’s Hospital in London what protocol should be followed in the case of miscarriage. The gynaecologist answered that it depended on the woman’s wishes. That each woman had different needs. I was incredibly surprised by the logic of this response. I assure you that this is not generally the attitude of the health system in Spain. I think that St Mary’s is a good hospital.
Follow your instincts and insist that your doctors, friends and relatives respect your needs. This guide aims to assist in a relatively simple process, so that we can break free from unnecessary, painful medical practices that have been proved ineffective. As the gynaecologist at St Mary’s said, let each woman miscarry however she wishes.

María Llopis´ lecture. Muestra Marrana, Barcelona 2011.

1__#$!@%!#__taller1

24 Dic Domini públic

Performance
90 min aprox
Arteleku
Donosti
2008

Versión porno de la obra de teatro de Roger Bernat: Domini Públic.
En FeminismoPornoPunk, comisariado por Beatriz Preciado. Arteleku, Donosti 2008.
(También en el festival Artivistic, Montreal, 2009)

Public domain porn version, FeminismoPornoPunk,
curated by Beatriz Preciado for Arteleku, Donosti 2008
(Also played in Artivistic festival, Montreal, 2009)

21 Sep Guía para una sociedad matriarcal y ecofeminista

Este texto está publicado en el libro Maternidades Subversivas, editorial Txalaparta 2015.

.

Se escribió en Londres, 2011

.

 

“Los seres humanos serán más felices no cuando descubran la cura para le cáncer, lleguen a Marte, eliminen los prejuicios raciales o drenen el lago Erie, sino cuando encuentren la manera de volver a vivir en comunidades primitivas. Esa es mi utopía.”

Kurt Vonnegut, hijo.

Las sociedades matriarcales no son el simple recuerdo de un pasado mejor y que jamás ha de volver al que hacen referencia feminismos nostálgicos. Las sociedades matriarcales son una realidad de nuestros días, como lo demuestra la existencia de los Mosuo, una sociedad matriarcal situada en torno al lago Lugu, que se encuentra entre las provincias de Yunnan y Sichuan, en el sudoeste de China. En la actualidad cuenta con unas 56.000 personas. O los cuatro millones de Minangkabau que viven en Sumatra Occidental.

Esta guía pretende trazar una serie de reglas básicas para matriarcalizar nuestras vidas. Son tiempos estos de revolución, y el sistema patriarcal capitalista es a todas luces insostenible. Matriarcado o muerte.

1.- La unidad familiar se articula en torno a las madres.

La matriarca es elegida entre los miembros de la familia. Hijos, sobrinos, abuelos y primos viven bajo el mismo techo. Los hijos que vienen se quedan a vivir en la casa materna y son criados entre todos. Así que para tener una familia no necesitas ir a buscar a un extraño, tu familia estará siempre ahí para ti, independientemente de las relaciones amorosas que tengas en tu vida.

“Las personas no deberían casarse, porque el amor es como las estaciones, viene y va.”

Yang Erche Namu (Mujer mosuo)

En la actualidad nuestras unidades familiares son catastróficas, precisamente porque se articulan en torno al amor romántico. En este sentido, el matrimonio concertado es una opción más sincera y eficaz de organización social, si nos ponemos reformistas. El objetivo sería establecer núcleos familiares que no tuvieran como base el amor romántico o la pasión sexual.

La familia matriarcal es incompatible con el matrimonio, todos sus integrantes son consanguíneos. Y la sexualidad nunca funda un hogar. Para practicarla debe ir fuera de sus límites. Esto les da la libertad de enamorarse sin correr el peligro de que, si les va mal, pierdan amor y familia al mismo tiempo.

2.- Un cuarto propio.

Las muchachas Mosuo, a la edad de 13 o 14 años, acceden a un cuarto propio. Es una habitación que tiene acceso al interior de la vivienda común pero también tiene una segunda puerta que da al exterior. Las muchachas tienen autonomía total a la hora de decidir quien entra en esa habitación. La única regla es que sus invitados deben marcharse antes del amanecer. Pueden traer a distintos amantes cada noche, o tener siempre el mismo. No se espera ningún tipo de compromiso y los hijos que pudieran concebir serán criados en la casa de sus madres, con la ayuda de la comunidad.

Así que la primera regla para una sociedad matriarcal sería el poder disponer de un cuarto propio, como ya dijo Virginia Wolf. Pero un cuarto propio en el que las mujeres (y por lo tanto los hombres, y todo aquel que no se identifique con uno u otro sexo) puedan follar con tantas personas como quieran.

Ese cuarto propio se llama Babahuago en la cultura Mosuo y quiere decir cuarto de las flores.

3.- Ellas lo hacen mejor.

En las sociedades matriarcales, el trabajo es la responsabilidad de las mujeres. Hay una frase que se repite en las entrevistas que leo sobre los Mosuo, y es: Ellas lo hacen mejor. Las mujeres trabajan mejor, porque su interés no es la acumulación de capital sino el bienestar de las criaturas y de toda la comunidad.

4.- Paternidad múltiple.

Entre los Mosuo, se considera que los hombres tienen responsabilidades paternas no para con los niños que pudieran engendrar en sus visitas a los cuartos de las flores, sino para con los hijos de sus hermanas. La aportación paterna está desligada de la paternidad biológica. En la lengua de los Mosuo, Awu significa tanto padre como tío.

De hecho, los hijos de tus hermanas son hijos de tu misma sangre, es la única paternidad biológica certera que no supone un control de la sexualidad de la mujer. No es posible saber quien es tu hijo biológico si no hay un acuerdo previo de fidelidad.

“Cuando Paul Le Jeune, misionero jesuita del siglo XVII, semoneó a un indio montañes del Canadá sobre los peligros de la infidelidad desenfrenada que el jesuita había observado, recibió en respuesta una lección de paternidad bien entendida. Recordaba el religioso: Le dije que era deshonroso que una mujer amara a otro que no fuera su marido, y que, habiéndose extendido entre ellos este mal, él mismo no podía estar seguro de que su hijo, que estaba presente, fuera su hijo. Él me contestó: “Dices necedades. Vosotros los franceses sólo amáis a vuestros hijos; pero nosotros amamos a todos los hijos de nuestra tribu”.

En el principio era el sexo: Los orígenes de la sexualidad moderna.
Christopher Ryan y Cacilda Jethá.
Paidós. Barcelona 2012.

La base de la sociedad patriarcal es ese control de la sexualidad de la mujer, para que ellos se aseguren la paternidad y así poder dejarles en herencia sus bienes. Cuando las sociedades humanas empezaron a cultivar la tierra y a tener animales domésticos, se creó un nuevo orden social con estructuras de poder jerárquicas, propiedad privada y un cambio radical del estatus de la mujer, que pasó a estar a disposición sexual y reproductivamente del hombre.

Pero este tipo de organización social empezó 8.000 años antes de Cristo, y teniendo en cuenta que los humanos anatómicamente modernos existen desde hace no menos de 200.000 años, hace que ese tiempo se como mucho un 5% de la experiencia colectiva. No es tanto. No lo aceptemos como la única realidad posible, es un invento reciente que funciona fatal.

Allá donde la paternidad no importa mucho, los hombres tienden a despreocuparse de la fidelidad sexual de las mujeres.

5.- Rechazo a la agresividad y gobierno consensuado.

El jefe de cada aldea es un hombre elegido por la comunidad. Una de sus principales funciones es mediar entre vecinos. Así lo explica Ricardo Coler en su libro El Reino de las mujeres: “Ser agresivos, tanto fuera como dentro de la familia, los deshonra. Ese es un rasgo marcado de la sociedad matriarcal. La violencia en todas sus variantes genera rechazo. Cualquier reacción desmedida, especialmente el uso de la fuerza, es mal vista. Lo que en nuestro mundo puede verse como valentía, virilidad o un condimento en los deportes, a ellos les resulta intolerable. El término exacto es que los avergüenza. Es por eso que recurren al jefe de la aldea para que imponga su autoridad a tiempo, antes de que las disputas se compliquen.”
Los Minangkabau sostienen que no es posible el gobierno, ni de hombres ni de mujeres, ya que la toma de decisiones ha de ser consensual.
Los Mosuo sostienen que son los hombres los que deben tomar las grandes decisiones. Ricardo Coler nos lo explica también: “Las Mosuo manejan la hacienda, la vida en la propiedad y administran el dinero. Pero tomar grandes decisiones como construir algo que la familia necesita, vender un animal o emprender un viaje no es algo a lo que sean proclives. Es difícil de entender, pero las grandes decisiones no se consideran importantes.”

6.- Los hombres tienen que llevar gorra.

En la puerta que da al exterior de los cuartos de las flores hay un gancho que sirve para que el visitante de esa noche deje su gorra. Así se sabe que este cuarto está ya ocupado. Supongo que si quieres más de un visitante, basta con esconder las gorras. O si esa noche no quieres visita puedes coger una vieja gorra y colgarla en el gancho. Esto son especulaciones mías. De todas formas los encuentros se concretan durante el día.

Siempre he tenido un fetiche sexual con las gorras. Los grandes amantes y amores de mi vida han llevado gorra. Quiero pensar que es un guiño de mi inconsciente al matriarcado.

7.- El respeto a la libertad individual y el rechazo social a los celos.

La costumbre prohibe que en el hogar familiar se hable de amor o de relaciones románticas para así evitar conflictos y celos. Se espera de todo el mundo una discreción extrema. De igual forma que cada persona puede tener las relaciones que quiera, se espera que se respete la intimidad de los demás.

Manifestar celos abiertamente se considera agresivo por lo que implica de intrusión en la sagrada autonomía de otra persona, y en consecuencia, merece ser objeto de burla y escarnio.

“En la ceremonia nupcial de los canela, los novios se tumban en una estera, cada uno con los brazos bajo la cabeza del otro, y con las piernas entrelazadas. Luego da un paso al frente el hermano de la madre de cada contrayente y advierte a la novia y a su nuevo marido que permanezcan juntos hasta que esté crecido el último de sus hijos, y les recuerdan específicamente que no han de tener celos de los amantes del otro.”

Sarah Blaffer Hrdy.

8.- La relaciones Açia, traducidas como “matrimonio andante”.

La mecánica de las relaciones Açia en la cultura Mosuo se caracteriza por un respeto reverencial a la autonomía de cada individuo independientemente de su sexo. Todos tienen la libertad de tener tantas relaciones como quieran y la relación dura mientras las personas lo quieran. Pueden tenerse varias relaciones Açia al mismo tiempo ya sea por una noche o por un periodo largo. Un voto de fidelidad sería considerado improcedente, como un intento de negociación o intercambio.

9. El bienestar de las criaturas como base de la sociedad.

Las mujeres Mosuo dan a luz y se quedan con su hijo durante un año más o menos. Después vuelven al trabajo y la abuela y las tías se ocupan de los cuidados de la criatura. El bienestar de las criaturas es el eje fundamental de la organización social. Se tiende a pensar que un matriarcado vendría a ser lo contrario que el patriarcado: en vez de ser las mujeres las oprimidas, serían los hombres. Nada más lejos de la realidad, es la crianza la prioridad de la sociedades matriarcales.

10.- Ecología.

Los Mosuo veneran el lago Lugu como Diosa Madre, mientras que la montaña que se eleva sobre él, Ganmo, es respetada como Diosa del Amor. La filosofía social de los Minangkabau, en Sumatra, merece nuestra atención por el énfasis que coloca en conseguir el equilibrio con la naturaleza y resolver las diferencias entre las personas.

Casilda Rodrigáñez, en su libro La sexualidad y el funcionamiento de la dominación, nos dice:

“Las relaciones de dominación son una plaga, un veneno mortal, una peste que ha invadido la Tierra y que poco a poco va acabando con sus ecosistemas, empezando por el humano. El ser humano está destruyendo el ecosistema de toda la Tierra en la medida en que ha destruido el suyo propio. No es casualidad que las sociedades que vivían según las cualidades innatas humanas, vivían también en armonía con la madre Tierra.”

Así que represión de la sexualidad, patriarcado capitalista y la destrucción de la Tierra van de la mano.

*Cuando hablo de mujeres y hombres en esta guía quiero señalar que me refiero tanto a bio hombres y bio mujeres como a personas que transitan entre géneros y que se han apropiado de la definición de hombre y mujer libremente.

///

Guide for a DIY Queer Matriarchy

I used to think about Matriarchal societies as some utopia belonging to a remote past, which was, of course, oh-so-much-better. It was all about feminist nostalgia. So I was gladly surprised when I discovered that I was wrong, as there are many matriarchal societies living in the world right now. They are endangered, of course they are, but they are there. And it is not about power shifting from men to women. It is about different priorities.
It is about escaping the heteronormative model and building another type of society around other values, which we are going to explore in this lecture. It is about denying patriarchal heteronormative capitalism in a time when the financial and social crisis that we are living makes it more necessary than ever.
The Mosuo are a community living around lake Lugu, between the provinces of Yunnan and Sichuan, in south-east China, who are about 50.000 people. The Minangkabau are a community in west Sumatra (Indonesia) of four million people.
Modern anthropology denies the existence of matriarchal societies, as they are looking for a society is which power control is reversed and therefore men are oppressed by women. But this is not Matriarchy. Queer theory and postporn feminism is definitely going to help us understand.
1.- The family unit is built around mothers.
“People should never marry, as love is like the seasons of the year, they come and go.”Yang Erche Namu, Mosuo woman.
The matriarch is the boss, and she is chosen among the family members. Children, cousins, aunts and grandparents live together in the same household. Children that are born live in the maternal house are brought up collectively within the family. As a result you will find that the family is always present and available, regardless of the romantic relationships you may have in your life.
Nowadays our families are built upon the concept of romantic love and this is quite a new form arrangement in history. Pre arranged marriage was the norm till few years ago and in a way it seems to me like a more truthful and sincere option if you choose marriage as the main family unit in a society. Mosuo people do not have marriage. Sexuality is outside the family unit.
Therefore, they have the freedom to fall in love without fearing that, if things go wrong, they will lose their house or chidden custody. They do not have to fight for the right of gay and lesbian couples to marry. If we look closely to the institution of marriage we will se that it is the origin of all evils.
2. A room of one´s own.
When Mosuo girls are around 13 or 14 years old, they get access to a room of their own. This room has two doors, one has access to the interior of the common home and the second door to the outside. The girls have total autonomy in deciding who enters the room. The only rule is that their guests have to leave before dawn. And they also have to be discreet about the visitors. They can bring different partners every night or, on the contrary, they can share their bed with he same person every night. They are not expected to commit to a relationship and the children that they may conceive will be brought up in the communal house, with the help of their mothers, brothers, sisters and all the community.
This room is called “Babahuago” in Mosuo language and it means flower room.
Would it be possible to create a queer flower room? The flower room is the hostess, so let´s imagine that any child in the family who feels like receiving and hosting, no matter which gender or which anatomy, could have a flower room. And privacy is a rule, so you can receive whoever you want in your flower room, men, women and everything in between.
3.- Women do it better.
In matriarchal societies, work is the responsibility of women. There is a phrase that is repeated in all the books I read about the Mosuo, and it says: “Women do it better”. They do it better because their interest is more focused in caring for the well being of their children and the community, and not so much in capital accumulation. They do it better because they are mothers and they care for the well being of the children. And we are going to go deeper in the motherhood concept. Because Matriarchal societies are societies that put motherhood in a central position inside the society.
4.- Multiple paternity.
Among the Mosuo, men are considered to have no parental responsibilities towards children that they might conceive during the visits to the flower rooms. Mosuo men are responsible of the children of their sisters and their household and family. So the paternal contribution is detached from biological parenthood. In Mosuo the word “Awu” means both: father and uncle. It makes sense, as in fact, the children of your sisters are children of your own blood.
“When Paul Le Jeune, French Jesuit missionary in French Canada in XVII , talked about the dangers of depraved infidelity to an indian, he got a good lesson on parenting. The missionary told the indian that it was not all right that their women loved other men, as it often happens amongst them. He explained him that in that way, he could not be sure of being the father of his son, who was present. The Indian replied: “You say silly things. You french people only love your children, but we love all the children of our tribe.”
Sex at Dawn. Christopher Ryan and Cacilda Jethá.
This type of social organization we live in began 8.000 years before Christ, and given that anatomically modern humans have existed for at least 200,000 years, it becomes only a 5% of our collective experience. It is not that much. So, let´s not accept it as the only possible reality. This is a recent invention, we settled down in a piece of land, we invented agriculture and we domesticated animals, and therefore we started to accumulate possesions which we were not able to carry when we were nomads. We invented inheritance and men wanted to know who were their biological children in order to leave their properties to them. And the only way of knowing if this child is yours, guys, is to control women´s sexuality through marriage and monogamy. Patriarchal society is based upon the control of women sexuality through marriage, placing women at the disposal of men sexually and reproductively.
5.- Rejection of aggression and non consensual government.
The head of each Mosuo village is a man chosen by the community. As Ricardo Coler explains in his book El reino de las mujeres: “One of his main functions is to mediate between neighbors. To be aggressive, inside or outside the community is considered shameful. Violence leads to rejection. Any overreaction, especially the use of strength, is not permitted. What in our world can be seen as courage or even worse, virility, they find it intolerable. So before disputes get complicated, they turn to the village chief to impose his authority, in order to peacefully mediate.”
The Minangkabau people in west Sumatra believe that no sort of government is possible, as any decision to be taken must be consensual.
On the other hand, Mosuo people think that men have the ability to make big decisions. Coler: “Women handle the everyday life and manage the money. But the big decisions, such as a trip, selling an animal, the construction of a house or something of the sort, is not a women´s business. It is difficult to understand for our western minds but they do not consider the so called “big decisions” to be important.”
6.- Men need to wear a cap, or whoever wants to have a sexual encounter in the neighborhood.
On the outside door of the flower room there is a hook where night visitors can put their caps. This is a way of knowing when a room is already busy. I guess that If you want some extra visitors, your can always hide the caps. Or if you don not want to have a visitor, you can always use an old cap and hang it there for the night. Night encounters are arranged during the day anyway. In a queer matriarchy transgendering would as easy as taking a simple cap in order to relocate yourself socially and sexually.
7.- Respect for individual freedom and social rejection to jealousy.
It is forbidden to talk at home about love or romantic relationships in order to avoid conflicts and jealousy. Everybody is expected to be discreet. Due to the fact that everybody can have as many relationships as desired, it is requested to respect the intimacy of the other members of the community. To show jealousy openly is considered aggressive as you are intruding in the sacred autonomy of other person.
In my many years of pro sex feminist and queer struggle, I have always spoken up. In our patriarchal world, we are in need of bringing to light our non normative desires. It has been challenging for me to think of a society where you fuck freely throughout your life thanks to being discreet. In a queer matriarchy we wouldn’t need to speak up, we would only need to fuck.
8.- Walking marriages or even better, no marriage at all.
The Mosuo people do have long life relationships. Western anthropologists call them “walking marriages”, though there is no marriage at all. The partners may see each other every night, but they will never live together and the offspring will be brought up in the mother´s home. The relationship can last as long as they want and when it ends, that´s it. No house to split, no economical arrangements, no child custody nightmares, no children undergoing traumatic divorce processes.
Relationships between people who have a great age difference are not approved because they could be father and child.
9.- The well being of the offspring as the base of the society.
Mosuo women take care of their babies for about one year after giving birth. Afterwards they return to work and grandparents and aunts take care of the child. The well being of the offspring is the base of the matriarchal society. Matriarchy is not the inverse of patriarchy, but a society that aims for the well being of all the children in the community.
This is the main aspect of Matriarchy and the only one that truly defines it. So in Queer Matriarchy this would also be the main goal of the whole community: the well being of children.
The way children are brought into the world and raised is fundamental for the sustenance of patriarchy. We give birth and raise our children in patriarchy, we are raised also following patriarchal rules. We are disconnected from our true emotions. It is the devastation, not only of our true loving nature, but also of our environment. We are destroying the planet as we are destroying our emotional tissue.
Look at the way women give birth: in extreme pain (whereas a few minority of women are able to have an orgasm in labor), children are systematically separated form the mother when being born (when it is know that the baby needs to be close to the mother in order to start breast feeding), bottles substituting mother´s milk, children being forced to spend long hours sitting quietly in schools. We deny children´s sexuality and suppress its expression, teaching kids that it something to be ashamed of. Women sexuality is devasted, because it is denied since infancy, girls are not allowed to explore it with games.
10.- Ecology.
The Lugu Lake symbolizes the Mother Goddess for Mosuo people. The mountain that goes high upon it, Ganmo, is the Love Goddess. All matriarchal societies have a deep respect for nature and the desire to live harmoniously in it without any violence, either against people or nature. Sexual repression, patriarchal capitalism and destruction of Earth comes all together. Queer matriarchy is ecofeminist.
* When I talk about men and women in this guide, I mean both bio men/women and non bio men/women, as well as people whose gender identity is flexible, trans and intersex.