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24 Dic La Bestia

Vídeo
00:02:16
Valencia
2005

Vídeo seleccionado para la exposición Genealogías Feministas en el Arte Español, 1960-2010 en el MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León en 2012-13. La muestra estará comisariada por Patricia Mayayo y Juan Vicente Aliaga.
“Una mujer que pasea plácidamente por su jardín se quita súbitamente la bata y se queda desnuda, adoptando una actitud animal como si se hubiera apoderado de ella la bestia interior que lleva dentro. Jadea, gruñe, hace gestos amenazantes, escupe e incluso trepa a un árbol. De repente, parece despertar de su estado de inconsciencia, se ruboriza por verse en tal situación y vuelve a adoptar una actitud civilizada, comedida y correcta. Tanto el comportamiento recatado como el bestial están escenificados por la artista: artificial versus natural, civilizado versus animal, disciplinado versus espontáneo. Nos podemos llegar a plantear cómo de igualmente construidas y estereotipadas están las actitudes disciplinadas y las subversivas.”
Haizea Barcenilla + Saioa Olmo
Contraseñas: Nuevas representaciones sobre la femineidad
Centro Cultural Montehermoso Kulturunea, Vitoria-Gasteiz 2011

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This vídeo will be part of Genealogías Feministas en el Arte Español, 1960-2010 in MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, 2012-13. Curated by Patricia Mayayo and Juan Vicente Aliaga.
“A woman who wanders placidly through her garden suddenly takes off her gown and stands naked, adopting an animal-like stance, as if the beast inside her has taken hold. She pants, grunts, makes menacing gestures, spits and even climbs a tree. Suddenly, she seems to awaken from her state of unconsciousness, blushes at her position, and returns to her civilised, restrained and correct state. Both modest and animalistic behaviour are staged by the artist: artificial as opposed to natural, civilised as opposed to animal, disciplined as opposed to spontaneous. We could even question the degree to which disciplined and subversive attitudes are just as constructed and stereotyped.”
Text by Haizea Barcenilla + Saioa Olmo for the exhibition PASSWORDS: New Representations on Femininity.
Centro Cultural Montehermoso Kulturunea, Vitoria-Gasteiz. 2010-11



24 Dic El embarazo como el mega estadio sexual de los cuerpos

Texto (777 palabras)
Barcelona
2010

La práctica ginecológica actual trata a la mujer como un mero recipiente que aloja el feto en gestación. La mujer es infantilizada y se le niega el derecho a vivir su embarazo de forma plena, es decir, se le niega el estadio sexual en el que se encuentra. El embarazo es una fase crucial en la sexualidad femenina, y como tal debe ser tratado. Una amplia mayoría de las mujeres que han estado embarazadas afirman que su deseo sexual durante esta época se potenció hasta niveles que nunca antes habían experimentado.
Existen mujeres que han tenido orgasmos durante el parto y mujeres que se corren mientras dan de mamar. El embarazo, el parto y la crianza son estadios sexuales. Negarlos supone una pérdida de nuestro potencial sexual. La ginecología actual y la sociedad en la que vivimos niega de forma rotunda la sexualidad de la mujer, reduce esta al coito con fin reproductivo, ya que cuando queda embarazada, se considera que su sexualidad ya no es importante ni pertinente.
Las relaciones sexuales son prohibidas por los ginecólogos de forma sistemática en el embarazo al menor contratiempo, obviándose que la mayoría de las mujeres sienten unos fuertes deseos de mantener relaciones sexuales durante este estadio. Al mismo tiempo, no existen pruebas científicas que demuestren que sea negativo para la gestación mantener relaciones sexuales. Sólo la penetración genital profunda puede afectar al cuello del útero y consecuentemente causar problemas, pero tampoco está probado que una penetración dentro de los límites de la lógica, sin dolor ni violencia, pueda ser problemático.
Prácticas sexuales como el fisting, en el que se introduce el puño en la vagina o ano, serían de gran ayuda para potenciar la dilatación del canal vaginal y tener así un parto más fácil y rápido. Los ginecólogos deberían recomendar estas prácticas en vez de reprimir la sexualidad de la mujer. Es el orden patriarcal ginecológico el que se interpone entre las mujeres y sus orgasmos.
La activista canadiense Nicole Pino imparte talleres sobre partos orgásmicos en los que explica (a través de su propia experiencia) como con las condiciones adecuadas es posible tener no ya un orgasmo al dar a luz, si no un mega orgasmo, el orgasmo de tu vida. Como nos dice Casilda Rodrigáñez en sus libros La Represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente, El Asalto al Hades y La Sexualidad y el funcionamiento de la dominación, un parto puede compararse a un polvo. Un polvo con miedo, con ignorancia sobre tu cuerpo, con pautas impuestas a través de la violencia patriarcal, puede ser una violación y puede consecuentemente ser una experiencia en extremo dolorosa y desagradable. Sin embargo un polvo como tú quieres y con quien tú quieres, puede ser una experiencia de placer extremo. Ambas son polvos, pero no tienen nada que ver, uno es el placer y otro es el dolor. Con los partos estaríamos hablando de lo mismo. Hay dos tipos de partos, los dolorosos y los placenteros. Todo depende de las circunstancias.
Desvinculamos el embarazo, el parto y la crianza de nuestra sexualidad, como si estas fueran meras funciones mecánicas que nuestros cuerpos realizan como quien hace la digestión, ajenas al placer sexual.
La teórica Catherine Blackledge en su libro Historia de la Vagina nos habla de como el orgasmo tiene una función específica en la sexualidad de la mujer además de proporcionar placer: facilitar la fecundación. Mediante las contracciones que se producen en el útero, en la vagina y en el ano, el esperma es sacudido y absorbido para que pueda entrar a través de la cérvix en el útero y fecundar el óvulo.
También nos habla de Aecio de Amida, el médico del emperador bizantino Justiniano, quien señalaba que el temblor del útero durante el coito era un signo inequívoco de embarazo. Cuando me quedé embarazada, lo supe al instante. Sentí un temblor en el útero que me causaba un pacer intenso y desconocido hasta el momento. Y no necesitaba haber leído a Blackledge para saber que algo estaba pasando ahí dentro. La ginecología actual obvia que la mujer pueda saber el momento en el que se ha quedado embarazada.
Todos nuestros problemas en torno a nuestros orgasmos, nuestros partos, en suma en torno a nuestro placer y nuestros cuerpos, vienen de la ignorancia a la que somos condenadas en relación a nuestro potencial sexual. Es una violación sistemática de nuestros cuerpos legitimada por el orden hetero patriarcal.

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Pregnancy as a mega sexual state of bodies

Paper (750 words)
Barcelona
2010
Today’s gynaecological practice treats the pregnant woman as the mere recipient of a foetus during gestation. It infantilises the woman and denies her the right to fully experience her pregnancy. In other words, it denies the sexual state in which she finds herself. Pregnancy is a crucial stage of female sexuality, and that is how it should be treated. Many women who have been pregnant claim that their sexual desire was boosted to unprecedented levels for them.
Some women have had orgasms during childbirth, and some women come while they breastfeed. Pregnancy, childbirth and nursing are sexual states. To deny them is to diminish of our sexual potential. Today’s gynaecology and the society that we live in emphatically deny women’s sexuality and reduce it to intercourse for reproductive purposes. Once they are pregnant, women’s sexuality is no longer considered either important or appropriate.
Gynaecologists systematically forbid women to have sex during pregnancy as soon as the slightest complication arises, totally ignoring the fact that most women feel a strong urge to engage in sexual relations during this stage. But there is no scientific proof that sexual intercourse during pregnancy is harmful. Only deep genital penetration may affect the neck of the uterus and cause problems, but there is no proof that penetration within the bounds of logic for a pregnant woman, without pain or violence, can lead to problems.
Sexual practices such as fisting, in which a fist is inserted into the vagina or anus, could actually be of great help by favouring dilation of the vaginal canal and thus a quicker and easier labour. Gynaecologists should recommend these practices rather than repressing women’s sexuality. The patriarchal gynaecological order is what stands between women and their orgasms.
Canadian activist Nicole Pino imparts workshops on orgasmic birth, in which she uses her own experience to explain that – given the appropriate conditions – it is not only possible to have an orgasm as you give birth, but to have a super mega orgasm. The orgasm of your dreams. As Casilda Rodrigáñez tells us in her books La Represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente (The Repression of Motherly Desire and the Genesis of the State of Unconscious Submission), El Asalto al Hades (Attack on Hades) and La Sexualidad y el funcionamiento de la dominación (Sexuality and the Dynamics of Domination), giving birth can be compared to a fuck. If you fuck with fear, with ignorance about your body, and with rules imposed through patriarchal violence, it can be rape, and it can be an extremely painful and unpleasant experience. But if you fuck the way you want, with who you want, it can be extremely pleasurable. In both cases it is a fuck, but the two are totally different. One is pleasure, the other is pain. The same goes for childbirth. There are two kinds of labour – painful, and pleasurable. It all depends on the circumstances.
We dissociate pregnancy, childbirth and nursing from our sexuality, as if they were mere functions that our bodies carry out mechanically, without any relation to sexual pleasure, like digestion.
In her book on cultural and historical aspects of the vagina, The Story of V, Catherine Blackledge talks about the specific role of orgasms in women’s sexuality: aside from providing pleasure, they favour conception. The contractions in the uterus, the vagina and the anus cause the sperm to be shaken and absorbed so that it can enter the uterus through the cervix and fertilise the egg.
She also writes about Aëtius of Amida, physician to the Byzantine emperor Justinian I, who claimed that the twitching of the uterus during intercourse was a sure sign of pregnancy. The very moment I got pregnant, I knew. I felt a quiver in my uterus that triggered an intense and totally new pleasure. I didn’t need to have read Blackledge to know that something was going on in there. Today’s gynaecology does not accept that a woman can know the instant she has gotten pregnant.
All our problems in relation to our orgasms, our labour – in short, in relation to our pleasure and our bodies –, stem from the ignorance that has been forced on us in relation to our sexual potential. It is a systematic violation of our bodies, legitimised by the hetero-patriarchal order.

24 Dic Girlswholikeporno

Archivo >>>

girlswholikeporno.com (2004-2012) fue un blog sobre feminismo pro-sex, disidencias sexuales y maternidades subversivas.
Entre el 2004 y el 2007 Girlswholikeporno fue un grupo de trabajo multidisciplinar en torno a la pornografía y el feminismo formado por Águeda Bañón y María Llopis. El archivo del blog y de los proyectos realizados en colectivo puede consultarse aquí.

Live audiovisual performance at Sónar Festival, Barcelona 2004.

girlswholikeporno.com (2004-2012) was a blog about feminism pro-sex, sexual dissidences y subversive maternities.
Between 2004 and 2007 it was 2 women multidisciplinary project about porn and feminism co founded by Águeda Bañón and María Llopis. You can have access to the archive here.

Video and performance document from the exhibition Lo Vamos A Hablar by the Barcelona collective Girls Who Like Porno. A project for World AIDS Day 2005 organized by Peter Cramer and Jack Waters with Carlo Quispe and associates at CCCB in Barcelona, Spain.

Dijous 1 de desembre DIA INTERNACIONAL DE LA SIDA, CCCB Barcelona 2006
cc María Llopis
thank you velis nolis&wpshower


loveonthebeach por Maria_Llopis


la_runner por Maria_Llopis

mariasexhibeweb

24 Dic La tecnología es el nuevo fetiche

Conferencia Congreso Cimuat sobre mujeres y tecnología, Universidad de Valencia 2010

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Son las 3 de la mañana. Acabo de llegar a casa. Estoy borracha y cansada, pero no tengo ganas de dormir. Esta noche no he ligado y me apetece sexo. Me meto con mi ordenador en la cama y me lo pongo entre las piernas. Tecleo en la barra del navegador chatroulette.com (una web para chatear en la que se tiene sexo on line con desconocidos) y me aparece una ventana advirtiéndome de que mi imagen puede ser grabada. Acepto.
A mí me da igual que me graben y que utilicen mi imagen para lo que sea. Porque considero que mi dignidad va más allá de la imagen de mi cuerpo desnudo y abierto de piernas en la red. Es más, considero que esa es mi dignidad. Trabajo en torno a la sexualidad, la postpornografía y los nuevos feminismos, así que mi cuerpo es mi campo de batalla. Aunque en la sociedad en la que vivimos el hecho de mostrarme es considerado una humillación. Un hombre no tendrá muchos problemas, a no ser de que muestre prácticas tales como homosexualidad, transexualidad, fetiches y otras prácticas fuera de la heteronormatividad.
Pero los viejos tabues en torno a la sexualidad de la mujer persisten y somos consideradas unas guarras si nos negamos a mantener nuestras piernas cerradas en el espacio público.
Nosotras reivindicamos esa guarrería. Putas, guarras y orgullosas. Y cuando digo nosotras me refiero al movimiento postporno. Me refiero a Diana Pornoterrorista, a las Post Op, a la Quimera Rosa, a Helen la Zorra Suprema, a Itziar Ziga, a Klau Kinky y a tantas otras. Y también a todos esos hombres fuera y dentro del movimiento que se muestran penetrados por dildos imposibles, que reniegan de una masculinidad hecha de roles de género normativos. Hombres que deciden plantear una nueva masculinidad donde se alían feminidades y feminismos.
En otras sociedades, lejanas y remotas, la exhibición de la vulva era una muestra de fuerza y de honor. Ana Suromai se llama. Mujeres que exponen sus genitales y con ello aplacan la ira de monstruos y dragones, mujeres que enseñan sus coños abiertos al mar para que este no se enfurezca y les traiga a sus maridos marineros de vuelta. “La mar es posa bona cuan veu el con d´una dona”, reza un antiguo dicho catalán. Qué lejos nos quedan ahora esos dichos, esas esculturas, esos dibujos y esas estatuas de mujeres mostrándose.
En la sociedad en la que vivo, las mujeres exponen sus vulvas en primerísimos primeros planos en la pornografía o en la silla de la clínica ginecológica.

Llena de orgullo contemplo mi coño abierto en la pantalla de mi mac. Tengo la máquina entre las piernas, sujeta firmemente, de modo que la web cam graba mis genitales. En chat roulette puedes chatear con cámara con desconocidos. Vas apretando la tecla de next hasta que te encuentras con alguien que te seduce y con quien te apetece pasar un rato. Es azaroso con quien te vas a encontrar, sólo puedes darle al siguiente y rara vez repites partenaire. Sobre todo te encuentras con pollas en erección, y sí, hay pocas chicas. Con lo divertido que es. Y muy práctico. Llegas a casa tarde y cansada y sin haber ligado y tienes ahí a tu disposición a un montón de carne sólo para ti.
Voy a por faena. Empiezo a pasar ventanas y me encuentro con un grupo de chicos. Me quedo. Hi. Hi. Me encantan los grupos, son muy divertidos. Jugamos. Haz esto, haz lo otro. De repente me preguntan si soy un hombre y la pregunta me desconcierta porque la obviedad de mi desnudo integral se muestra clara y concisa. Insisten. Me preguntan si me he operado. Si me he puesto tetas, si me he quitado la polla y me he construído un coño. La sangre fluye ahora en dirección opuesta. De mis genitales a mi cabeza. Me pongo a pensar y dejo de pajearme. ¿Por qué estos chavales me están preguntando esto? Creo que lo sé. Hoy estoy obvia, sin preliminares, directa, quiero sexo y punto. No estoy tímida ni discreta ni pasiva. Es el comportamiento que la sociedad asocia a la masculinidad, así que estos machitos heteros no pueden asumir que una persona con un coño entre las piernas pueda salirse del rol de género femenino clásico y navegar con un rol activo. Tiene que ser un hombre.
A veces me dicen que soy muy masculina, pero quien me dice algo así sólo está mostrando sus prejuicios con respecto a lo que debe ser un hombre en contrapartida a una mujer. La feminidad versus masculinidad. Como si el género no fuera algo que fluye y que navega y que cambia y que nunca se mantiene estático. Qué cansancio ser siempre agresiva dominante. Estoy segura de que todos esos machos heteros no lo aguantan tampoco y que se mueren de ganas de jugar con su feminidad. Si todos hiciéramos un poquito más lo que nos viene en gana y un poquito menos lo que creemos que tenemos que hacer.
Hago click en el botón de next y busco un nuevo partenaire en el chat roulette. Chicos, ahí os quedaís. Ni me despido de los chavales que están convencidos de mi transexualidad. Next. Next. Next. Me encuentro a un chaval que parece interesado en lo mismo que yo, una paja a dos para aliviar la tensión de la noche. Nos ponemos, chateamos un poco y comenzamos a masturbarnos. El teclado está pegajoso. Esto es lo que tiene el cyber sexo, que es imposible no dejar el ordenador hecho un asco, porque estás con las manos en la masa, pero la interacciones a través de tu hardware y no vas a estar limpiándote las manos ante la urgencia del deseo. A veces tengo la sensación de que me follo a mi mac, sosteniéndolo entre mis piernas que tiemblan por el orgasmo inminente, con el teclado impregnado de mi flujo. Y la verdad es que me erotiza. Mi mac, siempre ahí para mí, todo mío, una puerta abierta a un mundo infinito de deseos a través de internet. Mi herramienta de trabajo, mi herramienta de ocio, mi herramienta de placer. La tecnología convertida en fetiche.
Me masturbo contemplando como se la menea el individuo que tengo en pantalla. Me excita el real time, el hecho de que esto esté sucediendo en algún lugar del mundo ahora, ni idea donde, lo importante es que hay dos personas que quieren sexo ahora, y a las que les pone que otra persona también lo quiera en este preciso momento. Y nos da igual quien sea el otro, ni qué es el otro, lo único que importa es que nos pone vernos, ver la carne del otro, ver el deseo del otro. A penas hemos empezado, pero veo como el semen se derrama. Qué rápido, pienso. Me vuelco sobre el teclado para preguntarle por su rápido orgasmo pero sin más contemplaciones el chaval me pasa, es decir, ha apretado la tecla de next se ha desconectado, es decir, me ha dejado plantada y a medias.
Me enfado.
Igualito que en la realidad no virtual, el típico o la típica que se corre y se levanta y ni se preocupa de por donde andas tú. Falta de modales y falta de educación que tiene la gente. A veces las cosas son lo mismo en todas partes, da igual que estés echando un polvo en el baño, en tu cama o en chat roulette. Yo, cuando me corro y veo que la otra persona todavía no ha llegado, me quedo abierta de piernas un rato, para que el otro pueda acabar. Tengo modales. Chat roulette es una cama más en la que meternos a follar, y el sexo es sexo en todos lados.
Acabo mi accidentada paja con el primero que me encuentro y coloco la web cam apuntando a la pared. Dudo de si debería seguir. Son las 4 de la mañana pero sigo sin tener sueño. Me cuesta salir del chat roulette. Estoy enganchada, lo reconozco. Me conecto cada día, por la mañana, por la noche y durante el día en cada hueco que tengo. Tengo ganas de conectarme ahora mismo mientras escribo este texto. Ayer llegué tarde a la cita con mi editora porque faltaban 20 minutos para tener que salir de casa y aproveché para conectarme, y claro, me encontré con un tío encantador de Lisboa, y tuve que desnudarme con él y pajearme y correrme y volverme a vestir y lavarme la cara y quitarme la expresión de idiota que se me queda después de tener un orgasmo y salir a la calle y entrar en el mundo real. Porque estos mundos son otros mundos, aunque esas persona existen y se pajean y se corren como yo, de alguna forma pertenecen a mi fantasía, no existen más que en mi deseo y cuando mi deseo es saciado y mis normas de cortesía aplicadas, apago la pantalla de mi ordenador y estoy yo sola. Sola.
Me da miedo este sexo higiénico y seguro que supone tener sexo on line. No hay riesgos, no me puedo quedar embarazada, no puedo coger una enfermedad de transmisión sexual, no me pueden comer la cabeza. Porque cuando yo quiero, desconecto la pantalla y se acabó, estoy en el silencio de mi cuarto, en la soledad de mi mundo, en la otra realidad, la de este lado del teclado.
Sigo. Sigo y me encuentro con un señor mayor que me cae simpático, así que me quedo. El señor quiere un primer plano de mi coño y yo se lo doy, soy muy complaciente en el chat roulette, tengo alma de sumisa. Pero de repente la imagen se mueve, la web cam del señor está desplazándose y me pregunto donde va. “Look, I am touching your pussy”. Y veo como su dedo acaricia la imagen de mi coño abierto en la pantalla de su ordenador, porque le ha dado la vuelta a la web cam y enfoca su propia pantalla. Menuda superposición de capas de realidad, pienso. Y me rio.
Next.
El siguiente lleva puesta una máscara de una calavera. Me pone follarme de forma simbólica a la muerte. “Nice mask”, le digo. “Show me your pussy”, me contesta. Me corro alegremente y me voy a dormir, porque son las 5 de la mañana y estoy satisfecha.
Barcelona, 6 de julio de 2010.
Sobre la ponenecia >>>

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Revising gender roles and stereotypes through art and technology

Lecture
Cimuat Women and Thecnology Lecture. University of Valencia, 2010

It’s 3am. I just got home. I’m drunk and tired, but I’m not sleepy. I didn’t pick anyone up tonight and I feel like sex. I get into bed with my computer and rest it between my legs. In the browser, I type chatroulette.com (a chat website that allows you to have online sex with strangers) and a pop-up window warns be that my image could be recorded. I accept.
I don’t care about getting filmed and they can use my image for whatever they want. Because I think that my dignity does not just come down to the image of my body, legs spread open, on the net. Actually, I think that that is my dignity. I work in the field of sexuality, post-pornography and new feminisms, so my body is my battleground. Even if our society sees the act of showing myself as a humiliation. A man won’t have problems unless he shows practices such as homosexuality, transexuality, fetishes or other non-heteronormative practices.
But the old taboos around women’s sexuality persist, and we’re considered sluts if we refuse to keep our legs together in public space.
We defend that sluttiness. Whores, sluts and proud. And when I say “we” I mean the postporn movement. I mean Diana Pornoterrorista, Post Op, Quimera Rosa, Helen la Zorra Suprema, Itziar Ziga, Klau Kinky and many, many more. And I also mean all the men in and out of the movement who show themselves being penetrated by impossible dildos, who renounce a masculinity made up of normative gender roles. Men who choose to adopt a new masculinity in which femininities and feminism become allies.
In faraway, remote societies, a woman displaying her vulva was a show of power and honour. It is called Ana Suromai. Women who expose their genitals to placate the wrath of monsters and dragons, women who show their open cunts to the sea so that it won’t become furious and bring their seafaring husbands safely home. “La mar es posa bona cuan veu el con d´una dona”… “the sea calms down when it sees the cunt of a woman,” an old Catalan saying goes. They seem so distant now, these sayings, these sculptures, these drawings and these statues of women showing themselves. In the society in which I live, women expose extreme close-ups of their vulvas in pornography and on gynaecologist’s couches.
Proudly, I look at my open cunt on the screen of my mac. I’m holding the machine between my legs, firmly, so the web cam films my genitals. On chat roulette you can chat with strangers with a camera. You keep clicking on “next” until you come across somebody who seduces you and who you feel like lingering with. Your encounters are random, your only option is to click on next, and you rarely get the same partner twice. Mostly you find erect penises, and yes, there are few girls. A pity, because it’s great fun. And practical too. You get home late, tired, alone, and you have a world of flesh at your disposal.
I go to work. I click from screen to screen and come across a group of guys. I stay. Hi, hi. I love groups, they’re fun. We play. Do this, try that. Suddenly they ask me whether I’m a man. I find the question disconcerting, the my full-body nakedness is clear and concise. They insist. They ask me if I’ve had an operation. If I got tits put in, got my penis removed and had a cunt reconstruction. My blood starts flowing in the opposite direction. From my genitals to my head. I start thinking and stop masturbating. Why are these guys asking me this? I think I know. Today I’m in an obvious mood, no preliminaries, direct, I want sex and that’s it. I’m not timid or discreet or passive. That’s the kind of behaviour that society links to masculinity, so these little hetero punks can’t accept that a person with a cunt between her legs can step outside of the classic female gender and be online with an active role. It must be a man.
People sometimes tell me that I’m very masculine, but those who say it are only showing their prejudices in terms of what a man should be as compared to a woman. Femininity versus masculinity. As though gender did not flow, drift and change, never remaining static. How tiring it must be to always be dominant aggressive. I’m sure that all those hetero machos can’t stand being trapped in it either, that they’re dying to play with their femininity. If only we all did a bit more of what we felt like, and a bit less of what we think we have to do.
I click on Next and look for a new partner on chat roulette. It’s over, boys. I don’t even say goodbye to the guys who are convinced of my transexuality. Next. Next. Next. I find a guy who seems to be looking for the same thing as me, a two-way wank to release the tension of the night. We turn each other on, chat a bit and start masturbating. The keyboard is sticky. That’s the thing about cyber sex, you inevitably end up messing up your keyboard. Your hands are working away, but interaction takes place through your hardware and you’re hardly going to be wiping your hands in the urgency of desire. Sometimes I feel like I’m fucking my mac, holding it between my legs that are trembling from the imminent orgasm, with the keyboard impregnated by my wetness. And the truth is, I find it erotic. My mac, always there for me, all mine, a door open to an infinite world of desires through the Internet. My work tool, my leisure tool, my pleasure tool. Technology transformed into fetish.
I masturbate as I watch the person on my screen wank. I’m turned on by the real time aspect, by the fact that this is happening somewhere on the planet right now, I don’t have a clue where, the important thing is that two people want sex now, and both are turned on by the fact that the other person also wants it right now. And we don’t care who or what the other is, all that matters is the fact that it turns us on to see each other, to see the flesh of the other, the desire of the other. We’ve barely started, but I see the semen spill. That was quick, I say to myself. I go back to the keyboard to ask him about his quick orgasm, but the guy simply passes me by, that is, he clicks on “next” and cuts the connection, that is, he has left me on my own and half-done.
I get angry.
It’s exactly the same as in non-virtual reality, the typical guy or girl who comes, then gets up and doesn’t care what point you’re at. Some people are rude and have no manners. Sometimes, things are the same everywhere, whether you’re fucking in the bathroom, in your bed on on chat roulette. As for me, if I come and I see that the other person hasn’t got there yet, I keep my legs open a while, so they can finish. I’ve got manners. Chat roulette is another bed we can get into and fuck, and sex is sex no matter where you are.
I finish off my interrupted wank with the first person I find and point the web cam at the wall. I probably shouldn’t go on. It’s 4am but I’m still not sleepy. It’s hard to leave chat roulette. I admit I’m hooked. I connect every day, in the morning, at night and during the day any chance I get. I feel like connecting right now as I write this text. Yesterday I was late to an appointment with my publisher because I had 20 minutes to kill before setting out, and I took the opportunity to log in. And of course, I came across a charming guy from Lisbon and I had to strip naked with him and wank and come and get dressed again and wash my face and get rid of the dumb expression I get after I orgasm and go out on the street and into the real world. Because these worlds are other worlds, and even though these people exist and wank and come like I do, in some sense they belong to my fantasy, they only exist within my desire and once my desire has been satiated and I have gone through the polite rituals I think are appropriate, I turn off my computer and I am alone. Alone.
I find it frightening, this hygienic, safe sex that online sex entails. There are no risks, I can’t get pregnant, I can’t catch an STD, there are no mindfucks. I turn the screen off whenever I want, and that’s it, I’m in the silence of my bedroom, in the solitude of my world, in the other reality, the one this side of the keyboard.
I go on. I go on and I find an older man who I like the look of, so I stay. The man wants a close-up of my cunt and I give it to him, I’m very obliging on chat roulette, I’m a submissive at heart. But suddenly the image shifts, the man´s webcam is moving and I wonder where he is going. “Look, I am touching your pussy”. And I watch his finger stroking the image of my open cunt on his computer screen, because he has turned his web cam around and is aiming it at his own screen. What an overlap of layers of reality, I think to myself. And I laugh.
Next.
The next one is wearing a skull mask. It turns me on to symbolically fuck death. “Nice mask”, I say. “Show me your pussy”, he answers. I come breezily and go to sleep, because it’s 5am and I’m satisfied.

fotosVIDEOUX1web

24 Dic Real Life (RL)

RL (Real Life)

Vídeo PAL
14´30´´
Barcelona
2011
RL (Real Life) formó parte de la exposición La internacional cuir, comisariada por Beatriz Preciado en el Museo Nacional Reina Sofia, Madrid 2011.

magen del vídeo RL (Real Life)
Título: RL (Real Life)
Formato: Vídeo PAL
Duración: 14´30´´
Lugar de realización: Barcelona
Año: 2011
Idioma: Castellano con subtítulos en inglés
Dirección: María Llopis
Ayudante de dirección: Lola Clavo
Edición y postproducción: Dani Villalba, Viuda de Gutiérrez
Asistente de edición: Teresa Sáez
Foto fija: Ismael Llopis
Biohacking y esquizoanálisis: Javier Toret
Música: Pauk, Discontinu Records
Traducción: Nu Rodríguez

Sinópsis:
Real Life es el término utilizado para denominar la vida física fuera del metaverso(1) de Second Life. La protagonista del documental es una hikikomori(2) moderna que crea una realidad alternativa a través de internet en la que que poder vivir, trabajar, amar y tener una vida sexual plena y satisfactoria.
Su cuerpo es ahora un avatar con el que disfruta de una sexualidad queer, lesbiana y transgresora en lo que podríamos llamar prácticas radicales de metasexo o cybersexo.
En el plano físico o real life, la vida de la protagonista se desarrolla en el estudio de de software libre y technoactivismo de Riereta, en el Raval de Barcelona, donde cuenta con la ayuda del biohacking(3), dispositivo para reprogramar cuerpos fragilizados en la red, y del esquizoanálisis(4), teoría alternativa al psicoanálisis que describe nuestros cuerpos como máquinas deseantes.
(1) El término metaverso viene de la novela Snow Crash publicada en 1992 por Neal Stephenson, y se usa frecuentemente para describir la visión del trabajo en espacios 3D totalmente inmersivos. Los metaversos son entornos donde los humanos interactúan social y económicamente como iconos a través de un soporte lógico en un ciberespacio que se actúa como una metáfora del mundo real, pero sin las limitaciones físicas.
(2) Los hikikomori son adolescentes y adultos jóvenes que se ven abrumados por la sociedad japonesa y se sienten incapaces de cumplir los roles sociales que se esperan de ellos, reaccionando con un aislamiento social. Los hikikomori a menudo rehúsan abandonar la casa de sus padres y puede que se encierren en una habitación durante meses o incluso años. La mayoría de ellos son varones, y muchos son también primogénitos. Este tipo de problemas se centran (aunque bien, no son exclusivos) en las clases media-alta y alta, donde el joven posee cuarto propio, lo cual es considerado un lujo en Japón. La palabra japonesa hikikomori significa confinamiento en español.
(3) Biohaking: dispositivos para reprogramar los cuerpos fragilizados y precarizados en la sociedad red. El biohacking es una practica experimental que mezcla y depura una investigación-practica entre técnicas corporales, análisis institucional, esquizoanálisis, estudios de las patologías metropolitanas y la envolvente digital. Hackea los nudos existenciales corpomentales que impiden la planos de consistencia del deseo. Investiga sobre las patologías y potencias propias de la vida en la sociedad red y del devenir cyborg de los cuerpos.
(4) Esquizoanálisis es una teoría alternativa del psicoanálisis y a la vez contrapuesta a este. Lo ataca en dos puntos principales que conciernen tanto a su teoría como a su práctica: su culto a Edipo y su reducción de la libido a catexis familiaristas, incluso bajo las formas encubiertas y generalizadas del estructuralismo o del simbolismo. Esta escuela señala dos escollos principales con los que tropieza el psicoanálisis: es incapaz de llegar a las máquinas deseantes de cualquiera porque se mantiene en las figuras o estructuras edípicas; y es incapaz de llegar a las catexis sociales de la libido porque se queda en las catexis familiaristas.
El término fue introducido por Gilles Deleuze y Félix Guattari y es desarrollado principalmente en su libro Capitalismo y esquizofrenia. (Definición de Wikipedia)

Imagen del vídeo RL (Real Life)

Rodaje de RL (Real Life) en el estudio de tecno activismo Riereta. Barcelona, 2010
Fotografías de Ismael Llopis.

Oruga: ¿Quién… eres… tú?
Alicia: Ya… ya… ya no lo sé, señor. He cambiado tantas veces que ya no lo sé.
Oruga: Tampoco yo lo sé, explícate.
Alicia: Es que no podría explicarme, señor, porque yo ya no soy yo.
Oruga: ¿Te has enredado?
Alicia: No puedo explicarme con más claridad, porque tampoco lo entiendo yo.
Alicia en el País de las Maravillas. Lewis Carroll.

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RL (Real Life)

Vídeo
PAL
14´30´´
Barcelona
2011
RL (Real Life) was part of the exhibition La internacional cuir curated by Beatriz Preciado
at Reina Sofia National Museum. Madrid 2011.

Still image from RL (Real Life)
Title: RL (Real Life)
Format: Video PAL

Lenght: 14´30´

Location: Barcelona
Year: 2011
Directed by: María Llopis

Assistant director: Lola Clavo

Editing and post-production: Dani Villalba
, Viuda de Gutiérrez
Editing assistant: Teresa Sáez


Still photography: Ismael Llopis

Biohacking and psychoanalysis: Javier Toret
Music: Pauk, Discontinu Records
Language: Spanish with english subtitles.
Translation: Nu Rodríguez
Sinopsis:
Real Life is the term used to describe the physical life outside the metaverse (1) of Second Life. The protagonist of the documentary is a hikikomori (2) who creates an alternative reality through the internet where she can live, work, love and have a full and satisfying sex life.
Her body is now an avatar, enjoying a queer, lesbian and transgressive sexuality in cybersex.
In real life, the life of the protagonist is developed in the free software and technoactivism cultural center of Riereta, in Raval, Barcelona, with the help of biohacking (3) and schizoanalysis (4).
(1) Hikikomori is a Japanese term to refer to the phenomenon of reclusive people who have chosen to withdraw from social life, often seeking extreme degrees of isolation and confinement because of various personal and social factors in their lives. The term hikikomori refers to both the sociological phenomenon in general as well as to people belonging to this societal group. In Western terminology this group may include individuals suffering from social phobia or social anxiety problems. This could also be due to agoraphobia, avoidant personality disorder or painful or extreme shyness.
(2) The Metaverse is our collective online shared space, created by the convergence of virtually enhanced physical reality and physically persistent virtual space,[1] including the sum of all virtual worlds, augmented reality, and the internet. The word metaverse is a portmanteau of the prefix “meta” (meaning “beyond”) and “universe”.
The term was coined in Neal Stephenson’s 1992 science fiction novel Snow Crash, where humans, as avatars, interact with each other and software agents, in a three-dimensional space that uses the metaphor of the real world. Stephenson coined the term to describe a virtual reality-based successor to the Internet. Concepts similar to the Metaverse have appeared under a variety of names in the cyberpunk genre of fiction as far back as 1981 (in the novella True Names).
(3) Biohaking: devices to reprogram the body weakened and precarious in the network society. The experimental biohacking is a practice that combines and refines a research-practice between body techniques, institutional analysis, schizoanalysis, pathology studies and digital surround metropolitan. Hack corpomentales existential knots which prevent the planes of consistency of desire. Find out about the pathologies and life inherent powers in the network society and becoming cyborg bodies.
(4) Schizoanalysis was first introduced in 1972 by philosopher Gilles Deleuze and psychoanalyst Félix Guattari in their book Anti-Oedipus. Its formulation was continued in their follow-up work, A Thousand Plateaus. Schizoanalysis acquires many different definitions during the course of its development in their collaborative work and individually in the work of Guattari.
Schizoanalysis was developed over a long period of time as a response to the perceived shortcomings in the basic premises of analytic practice. Guattari was directly confronted with such problems in the work of Sigmund Freud — namely, the use of the Oedipus Complex as a starting point for the analysis, and the authoritarian role of the psychoanalyst in relationship to the patient. Guattari was interested in a practice that could derive from given systems of enunciation and preexisting subjective structures new “assemblages [agencements] of enunciation” capable of forging new coordinates of analysis and to bring into existence unforeseen propositions and representations.

Making-of, Riereta ´s techno activism center, Barcelona 2010
Photos by Ismael Llopis.
Caterpillar: Who… are… YOU?

Alice: I… I hardly know, sir, just at present. A least I know who I WAS when I got up this morning, but I think I must have been changed several times since then.

Caterpillar: What do you mean by that? Explain yourself!

Alice: I can’t explain myself, I’m afraid Sir, because I’m not myself, you see.

Caterpillar: I don’t see.

Alice: I’m afraid I can’t put it more clearly, for I can’t understand it myself to begin with.
Alice in Wonderland, Lewis Carroll.

24 Dic Meating in the internet

Performance
60 min aprox
Berlín
2011
Una performance on line de María Llopis, Ariel Efraim Ashbel y Jürgen Brüning para la sexta edición del Porn Film Festival Berlin.
La performance, que tuvo lugar en el cine Moviemento, es una oportunidad para acceder a los lugares de cruising on line, donde se produce y se consume porno de forma simultánea. Ya no existen distinciones entre comprar y vender, entre privado y público, entre la estrella porno y el espectador.

Fotografías de Alberto Pérez Pérez-Duque.

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Performance
60 min aprox
Berlin
2011
An on line performance hosted by María Llopis, Ariel Efraim Ashbel and Jürgen Brüning at the Porn Film Festival Berlin 2011.
The performance, hosted in the PornFilmFestival Cinema Moviemento, is an open window into the on line cruising spots, where users simultaneously produce and consume porn. There is no distinction anymore between buying and selling, between private and public space, between porn star and porn spectator.

Photos by Alberto Pérez Pérez-Duque

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24 Dic Guía fácil para el aborto espontáneo (y salvaje)

Este texto (1.558 palabras) está publicado en el libro Maternidades Subversivas, editorial Txalaparta 2015, y se presentó en La Muestra Marrana, Barcelona 2014.

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Londres 2011

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1.- Definición de términos. ¿Qué es un aborto espontáneo?
Un aborto espontáneo o aborto natural es la pérdida de un embrión por causas no provocadas intencionadamente. Se distingue pues de un aborto inducido. El término se puede aplicar solo cuando la pérdida se produce antes de la semana 20 del embarazo, a partir de ese momento se denominará parto prematuro.
2.- Antes de abortar.
Las causas de los abortos espontáneos son un misterio para la medicina occidental y no hay nada que un médico pueda hacer para impedirlos. Si intentan recetarte progesterona, recházala. No hay pruebas de eficacidad y solo conseguirán ponerte de un humor depresivo y suicida.
Si te prohiben tener relaciones sexuales, desconfía. Se suele desaconsejar el sexo cuando hay amenaza de aborto (como pérdidas de sangre) pero no existe evidencia científica de que el sexo provoque el aborto. Lo que sí puede suceder es que empieces a abortar después de tener relaciones sexuales. Pero las relaciones no son la causa, simplemente estimulan un proceso que YA a empezado en tu interior. Es como cuando te viene la regla después de follar. No te viene la regla porque folles, te viene porque no te has quedado embarazada. Que no te confundan. Algunos ginecólogos tienen vocación de curas.
3.- No vayas a un centro médico.
Si te has hecho una ecografía y ya no hay latido (es decir el embrión ha muerto) vas a sufrir un aborto. Es solo cuestión de tiempo. Tienes que tener paciencia porque la cosa se puede demorar semanas. Prepara tu cuerpo y despídete. Cada caso es distinto. Cuando comience te darás cuenta, empezarás a sangrar y a sufrir calambres. No vayas a un centro médico porque hay muchas posibilidades de que te hagan una intervención muy agresiva y en absoluto necesaria.
Abortar es doloroso y difícil. Es mucho más cómodo hacerlo en la intimidad de tu casa o en un lugar familiar que en un hospital rodeado de extraños. Tú sola puedes hacerlo, solo necesitas la ayuda de un buen amigo. A ser posible, amigos.
Yo personalmente recomiendo la playa (nudista y desértica, para evitar indeseado público) o la montaña. Vas a sentir la necesidad de ponerte en cuclillas y de empujar. Hazlo. Obviamente hacer esto en el salón de tu casa no es muy práctico, ya que vas a dejar el mobiliario hecho un cristo con la sangre. De ahí que sea infinitamente más práctico hacerlo en la naturaleza, donde el agua del mar y la tierra van a ayudarte a limpiar y a absorber el flujo. Pero claro, la temperatura tiene que acompañar. Si hace frío no va a ser muy buena idea, porque el frío hace que los calambres se intensifiquen y sean más dolorosos.
Pero si es verano, hace calorcito y tienes una playa o el monte cerca, no lo dudes. Pídele a tus amigos o a tu pareja que te suban al coche y que te lleven a la naturaleza. Lo único que necesitas es algún medicamento para el dolor.
Si a pesar de mis recomendaciones por un aborto natural y salvaje has decidido que la naturaleza no es lo tuyo y prefieres quedarte en casa, mi recomendación (y la de muchos manuales) es quedarte sentada en el WC cómodamente. Vas a sangrar tanto que no tiene sentido andar poniéndote compresas, vistiéndote y desvistiéndote. Y lo vas a dejar todo perdido de sangre.
Uno de los principales inconvenientes de esta opción es que te va a resultar difícil inspeccionar los tejidos expulsados. Y este paso es muy importante, ya que además de todo el tejido de sangre, vas a expulsar lo que se llama el saco gestacional, que será más o menos grande dependiendo del tiempo de gestación. Tienes que expulsarlo, así que asegúrate de que sale. Cuando lo tengas puedes enterrarlo en la tierra, arrojarlo al mar o realizar cualquier tipo de ritual de despedida.
4.- Ecografía final para asegurarse de que todo ha ido salvajemente bien.
Una vez el aborto ha finalizado, debes acudir a un ginecólogo para que te haga una ecografía. Así estás segura de que el aborto se ha completado de forma satisfactoria y de que no queda tejido en el útero. Espera un poco, porque el proceso puede durar hasta diez días. Es una vista ginecológica rutinaria. Genera una ligera frustración en el ginecólogo, ya que con este tipo de visitas se toma plena consciencia de que lo que nos interesa es el cacharro para hacer la ecografía. Fíjate bien en ellas, las ecografías son relativamente fáciles de leer. En este caso el útero debe aparecer liso y hermoso, con una línea fina que es la zona donde estaba implantado el saco gestacional.
5.- No te quedes sola.
Asegúrate de tener ayuda durante una semana como mínimo. Alguien que te cocine, que te prepare bebidas calientes, que vaya a por medicamentos para el dolor, que te coja la mano cuando sientas calambres y que te apoye psicológicamente. Si te quedas sola vas a sufrir muchísimo. Piensa que no vas a poder ni andar a causa de los fuertes dolores.
Cancela citas de trabajo y personales en la medida de lo posible. Durante las siguientes semanas vas a encontrarte muy mal. No emprendas cambios de país, de trabajo o de residencia. Vas sentirte muy cansada y triste. Póntelo fácil. Y no te quedes sola. Las semanas después de abortar son como un bajón de pastilla eterno. Crees volverte loca. Si te quedas sola, lo harás. Si te mantienes rodeada de cariño y de amigos, no.
6.- No te culpes.
La ciencia médica occidental desconoce las causas que motivan los abortos espontáneos. Sólo se barajan hipótesis: anormalidades cromosómicas y misterios varios. Así que no te culpes.
La conclusión de uno de los libros más respetados sobre la materia, escrito por la directora del centro de aborto recurrente del hospital St Mary´s de Londres, es que hay más posibilidades de que el embarazo siga adelante si la mujer se siente querida y cuidada. Años y años de investigación y estudio en la materia por parte los mejores profesionales del mundo para llegar a esta conclusión: Lo que necesita una mujer embarazada para poder llevar a cabo su embarazo es tender loving care (cuidado, cariño y amor). Así de simple.
El libro en cuestión se llama Miscarriage: what every woman needs to know, de Lesley Regan y no encuentro traducción del inglés al castellano. Es un libro muy recomendable.
Las cifras de abortos espontáneos son altísimas. De hecho es la complicación más común del embarazo. Por lo visto uno de cada cinco embarazos termina en aborto espontáneo. Incluso más. Sin embargo es un tema muy poco hablado y de alguna forma esta sociedad lo considera tabú. La costumbre de no hacer público un embarazo hasta el cuarto mes se debe precisamente a las altas posibilidades de abortar en los tres primeros meses. Solo cuando tú haces público tu aborto, empiezan las mujeres a hablar de ello. Madres que nunca confesaron a sus hijos haber sufrido abortos previos, vecinas, colegas, tías, primas desvelan sus abortos cuando tú haces público el tuyo. Habla.
7.- Fíate de tu instinto.
Es lo único que tenemos, nuestro instinto. La ciencia médica intentará convencerte de que tú no sabes nada, de que es imposible sentir la muerte del embrión en tu útero, o el momento en el que te quedas embarazada. Ni caso. Si te escuchas un poquito, puedes ser consciente de todo. Lo más difícil será no hacerle caso a las barbaridades que te van a decir los ginecólogos, amantes, amigos y vecinos. Todo el mundo va a decirte muchas cosas, y lo que es peor, se te va a juzgar y condenar por no seguir las reglas del juego patriarcal.
Hace mucho tiempo, en tiempos de brujas y matriarcado, las mujeres sabían mucho más sobre sus cuerpos y sus vidas. Sabían escucharse a sí mismas y eran respetadas en las decisiones que concernían a sus cuerpos y a sus criaturas. Hoy en día una mujer que no quiere acatar las órdenes de un sistema médico incongruente es atacada e insultada. Esperen si no a los comentarios de este post.
En el hospital de St Mary´s, en Londres, en la unidad de abortos recurrentes, pregunté que cuál era el protocolo a seguir ante un aborto espontáneo. La ginecóloga me contesto que en cada caso se procedía según el deseo de la mujer. Que cada mujer tenía unas necesidades distintas. Me sorprendió de sobre manera la lógica de esta respuesta. Les aseguro que esta no es la actitud general del sistema médico en España. Creo que el hospital de St Mary´s es un buen hospital.
Sigue tu instinto y exige que los médicos, amigos y familiares respeten tus necesidades. Esta guía pretende facilitar un proceso relativamente sencillo, para así librarnos de prácticas médicas innecesarias, dolorosas y de probada ineficacia. Como dijo la ginecóloga del St Mary´s, que cada mujer aborte como quiera.

An easy (and wild) guide to miscarriage

Paper (1.500 words)
Barcelona
2011
1.- Definition of terms. What is a spontaneous abortion?
A spontaneous abortion or miscarriage refers to the loss of an embryo when it is not intentionally provoked. As such, it differs from an induced abortion. The term only applies where the loss happens before week 20 of a pregnancy, when it becomes known as premature birth.
2.- Before aborting.
The causes of miscarriages remain a mystery to Western medical science, and doctors cannot do anything to prevent them. If a doctor tries to prescribe progesterone to you, say no. There is no evidence that it works, and it will just put you in a depressive, suicidal mood.
If anybody tells you not to have sexual relations, don’t believe them. It is common to advise against sex when there is a risk of miscarriage (such as spotting), but there is no scientific proof that sex induces spontaneous abortion. You may find that you start to miscarry after having intercourse. But the sex isn’t the cause, it simply stimulates a process that has ALREADY started inside of you. It’s like when you get your periods after fucking. You don’t get your period because you fuck, but because you did not get pregnant. Don’t let them confuse you. Some gynaecologists love to play priests.
3.- Don’t go to a medical centre.
If you have an ultrasound and there is no heartbeat (that is, the embryo has died), you are going to miscarry. It is only a matter of time. You need to be patient, because it can take weeks. Prepare your body and say goodbye. Every case is different. You’ll know when it starts, you’ll start bleeding and having cramps. Don’t go to a medical centre because you will probably end up undergoing a highly aggressive and totally unnecessary intervention.
Miscarrying is painful and difficult. It is much more comfortable to do it in the privacy of your home, or a familiar place, than in a hospital surrounded by strangers. You can do it yourself, you just need the help of a good friend. Several friends, if possible.
I personally recommend going to a beach (nudist and deserted, to avoid an unwanted audience) or the mountains. You will feel the need to squat down and push. Do it. It’s obviously not very practical to do this in your living room, as the furniture will end up covered in blood. That’s why it’s much more practical to do it in nature, where the seawater and the soil will help you to clean and absorb the flow. But only if the weather allows, of course. If it’s cold, it won’t be a good idea, because the cold will make the cramps stronger and more painful.
But if it’s summer and it’s warm and you have a beach or mountain nearby, don’t think twice. Ask your friends or your partner to put you in the car and take you into nature. All you will need is some painkillers.
If in spite of my recommendations for a natural, wild, miscarriage you have decided that nature is not for you, and you choose to stay home, my advice (and that of many manuals) is to sit comfortably on the WC. You will bleed so much that there’s no point endlessly changing pads and getting dressed and undressed. Everything will end up bloody.
One of the main drawbacks of this option is that it will be difficult for you to inspect the tissue that you expel. And this is a very important step, because apart from all the blood tissue, you will also expel what is known as the “gestational sac”. Its size will depend on your stage of gestation. It is important to expel it, so make sure that it comes out. When you have it, you can bury it in the ground, throw it into the sea or carry out whatever farewell ritual you like.
4.- Final ultrasound to check that everything has gone wildly right.
Once you have finished miscarrying, go to a gynaecologist to have an ultrasound so that you can be sure that the abortion has finished properly and that no tissue remains in the uterus. Wait a while before you go, because the process may take up to ten days. It is a routine visit the gynaecologist. These kinds of visits make gynaecologists somewhat frustrated, because it is all too obvious that we are only interested is the gadget for the ultrasound. Look at the scan carefully, ultrasounds are relatively easy to read. In this case, the uterus should look smooth and beautiful, with a fine line that indicates where the gestational sac was implanted.
5.- Don’t stay on your own.
Make sure you line up some help for at least a week. Somebody to cook for you, to make you got drinks, go and buy you painkillers, hold your hand when you have cramps, and, above all, to support you psychologically. If you stay on your own, you will have a very hard time. Remember that the pain will make it difficult for you to even walk.
Cancel work and personal appointments as far as possible. For the next few weeks, you won’t feel well at all. Don’t start a new job or move to a different country or another house. You will feel very tired and sad. Make it easy for yourself. Don’t stay on your own. The weeks after you miscarry are like an eternal downer after taking party pills. You think you’re going crazy. If you’re by yourself, you might. If you surround yourself with friends and affection, you won’t.
6.- Don’t blame yourself.
Western medical science does not know what causes miscarriages. They have only been able to come up with some hypothesis linked to chromosomal abnormalities and mysteries of various kinds. So don’t blame yourself.
One of the most highly respected books on the subject, written by the director of the Recurrent Miscarriage Clinic at St Mary’s Hospital in London, concludes that a pregnancy is more likely to continue if the woman feels loved and cared for. The world’s best specialists have spent years and years on research and studies, in order to come to this conclusion: the thing a woman needs in order to go ahead with a pregnancy is tender loving care. As simple as that.
The book in question ins called Miscarriage: What Every Woman Needs to Know, by Lesley Regan. I highly recommend it.
The statistics on spontaneous abortions are very high. In fact, miscarriage is the most common complication in pregnancy. Apparently, one in every five pregnancies ends in miscarriage. Perhaps even more. Nevertheless, it is a subject that is rarely talked about, and in a sense our society considers it taboo. The tradition of not announcing a pregnancy until the fourth month is due to the high possibility of miscarrying in the first three months. But when you make your own miscarriage public, other women start to talk about it. Mothers who had never admitted to their children that they had suffered miscarriages, neighbours, aunties, cousins, admit their spontaneous abortions when you mention yours. Talk.
7.- Trust your instinct.
Our instinct is all we have. Medical science will try to convince you that you don’t know anything, that it is impossible to feel the death of an embryo in your uterus, or to know the moment you get pregnant. Ignore them. If you listen to your own body, you can be aware of everything. The hardest thing will be ignoring the outrageous things that gynaecologists, lovers, friends and neighbours say to you. You’ll find everybody wants to have a say, and worst of all, many of them will judge and condemn you for refusing to follow the patriarchal game rules.
Long, long ago, in the time of witches and matriarchy, women knew much more about their bodies and their lives. They knew how to listen to themselves and society respected their decisions in relation to their bodies and children. Nowadays, any woman who doesn’t want to obey the orders of an inconsistent medical system is attacked and insulted. Wait till you see the comments in response to this post.
I asked the Recurrent Miscarriages Clinic at St Mary’s Hospital in London what protocol should be followed in the case of miscarriage. The gynaecologist answered that it depended on the woman’s wishes. That each woman had different needs. I was incredibly surprised by the logic of this response. I assure you that this is not generally the attitude of the health system in Spain. I think that St Mary’s is a good hospital.
Follow your instincts and insist that your doctors, friends and relatives respect your needs. This guide aims to assist in a relatively simple process, so that we can break free from unnecessary, painful medical practices that have been proved ineffective. As the gynaecologist at St Mary’s said, let each woman miscarry however she wishes.

María Llopis´ lecture. Muestra Marrana, Barcelona 2011.