El coño
Alicia Murillo, sobre el coño. En Píkara Magazine. Divina. Con la aparición estelar de Erika Irusta, como tu menstruación.…
Alicia Murillo, sobre el coño. En Píkara Magazine. Divina. Con la aparición estelar de Erika Irusta, como tu menstruación.…
Otro taller online que tiene pintaza, este para mujeres cíclicas. Yo aun no tengo la regla, ni ganas que tengo, pero en cuanto me vuelva… me apunto al siguiente!
Toda la info en El Camino Rubí.
Date prisa si te interesa el tema, porque empieza YA (el 26 de mayo).
“It was a cold winter evening in Frankfurt am Main. It was snowing. I was walking through Bethmann Strasse, on my way to the library. Suddenly, a sharp stabbing pain pierced my womb. I fell on the ground to my knees. I started my period, as every month. But this month there was something new: pain.
I took the U-bahn back home as I could. I was living at the time in a caravan camp in the city suburbs. In Germany there was a point in which property occupancy became impossible in the eighties, so the German radical left began to occupy land where to live in trucks, caravans and wooden wagons. In an eviction it is much easier to move carrying your home on your back. Today there are lots of so called Wagenplatz. I lived in Borsigllee, one of the biggest in Europe without running water, electricity or bathroom. I was 23 years old.
But what I wanted to talk about here is what I felt in my womb that evening. About how I dragged myself to Wagenplatz crying and looked for my boyfriend at the time, a huge scary punk, to tell him I was in trouble. How I crawled alone towards my wagon, because my punk boyfriend, Robert, did not come; he pretty much had it with his own psychosis. About how I cried in my bed freeze to death and desperate asking myself what was happening inside me.
It took me years to understand. Many. During those learning years I fell broken in pain countless times in many places. The scene use to be accompanied by cold sweats and tremors. I screamed and cried for hours and sometimes days. Ibuprofen brought temporal relief to my misfortune, and I say temporal because I soon got used to the drug and it stopped being effective. I occasionally went to consult a gynecologist looking for solutions, but they told me in their patriarchal worldview everything was normal and prescribed me useless painkillers.
Once, back in Spain, and this time in the waiting room of my podiatrist, I had my period and I started feeling womb cramps, as every month. The nurse called the podiatrist who watched this sad scene and understood what gynecologists could not understand, this was a serious matter, pain torn me apart and it was necessary to do something. So he prescribed me a drug whose name I cannot remember but whose overall effect was like a horse shot.…
Alicia Murillo, de nuevo brillante, para Píkara Magazine. Estupenda. Un homenaje a Erika Irusta y su proyecto sobre el conocimiento del ciclo menstrual El Camino Rubí.…
Cuando vivimos sin conocer nuestro ciclo es muy posible que acabemos creyéndonos locas, inconstantes, inestables, falibles, incapaces de mantener nuestro criterio. Nos forzamos a actuar como se espera de nosotras y pisoteamos nuestras necesidades vitales para no ser tomadas por blandas, volátiles o flojas. Estas creencias se alimentan de los patrones culturales que se han creado a través del desconocimiento y estigmatización de la naturaleza cíclica de todos los seres, especialmente, del cuerpo de las mujeres. Así como la tierra es explotada para el cultivo intensivo, nuestro cuerpo es solicitado para la productividad intensiva. El desconocimiento de las diferentes fases del ciclo menstrual da como resultado el sentimiento de alienación que muchas mujeres hemos vivido durante muchos años. Sentirnos ajenas dentro de nuestra propia piel es uno de los pilares fundamentales de una autoestima baja, distorsionada y vulnerable. ¿Cuántas supermujeres seguimos viviendo en nuestra cabeza? ¿Cuántas sentimos que nuestro cuerpo está defectuoso y nos está tendiendo una trampa? Las molestias conocidas como SPM (Síndrome PreMenstrual) y otro tipo de dolencias que se producen a lo largo del ciclo son, con frecuencia, de naturaleza psicosomática. Dos de los principales motivos son el desconocimiento del ciclo menstrual y la creencia de que los cambios que se producen a nivel hormonal no afectan a nuestro cuerpo físico, mental y anímico.
Texto publicado el 17 de enero de 2013 en Diario Kafka, eldiario.es.
Era una tarde fría de invierno en Frankfurt am Main. Nevaba. Yo iba caminando por la Bethmann Strasse, camino de la biblioteca. De repente un dolor agudo y punzante me atravesó el vientre y me caí al suelo de rodillas. Me había venido la regla, como cada mes. Pero este mes había algo nuevo. El dolor.
Como pude me subí al U-bahn de vuelta a casa. Yo vivía por aquel entonces en un campo de caravanas en las afueras de la ciudad. En Alemania hubo un momento en los años 80 en el que la ocupación de inmuebles se hizo imposible, así que la izquierda radical alemana empezó a ocupar terrenos y a vivir en ellos en camiones, caravanas y vagones de madera. Ante un desalojo es mucho más sencillo mudarse, llevas la casa a cuestas. Hoy en día hay un montón de Wagenplatz, así se llaman. Yo vivía en Borsigallee, uno de los más grandes de Europa. Sin agua corriente, luz eléctrica, ni cuarto de baño. Tenía 23 años.
Pero de lo que yo quería hablar aquí es de lo que sentí en mis entrañas aquella tarde. De como me arrastré llorando hasta el Wagenplatz y busqué al que era mi novio de aquel entonces, un pedazo de punk que daba miedo verlo, para decirle que estaba en apuros. De como me arrastré luego hasta mi vagón sola, porque Robert, el novio punk, no vino, que bastante tenía él con su propia psicosis. De como lloré en mi cama muerta de frío y desesperación preguntándome qué estaba sucediendo dentro de mí.
Me ha costado años entenderlo. Muchos. Y durante esos años de aprendizaje me he caído rota del dolor en innumerables ocasiones y en innumerables lugares. El numerito solía ir acompañado de sudores fríos y temblores. Gritaba y lloraba durante horas y a veces días. El ibuprofeno trajo un alivio temporal a mis desdichas, y digo temporal porque pronto me habitué al fármaco y este dejó de hacer efecto. Yo acudía de vez en cuando a la consulta de algún ginecólogo para buscar soluciones, pero me decían que todo era normal en su patriarcal concepción del mundo y me recetaban algún analgésico inútil.
Una vez, ya de vuelta en España y esta vez en la sala de espera de mi podólogo, me bajó la regla y empezaron los calambres en mi útero, como cada mes.…
Era una tarde fría de invierno en Frankfurt am Main. Nevaba. Yo iba caminando por la Bethmann Strasse, camino de la biblioteca. De repente un dolor agudo y punzante me atravesó el vientre y me caí al suelo de rodillas. Me había venido la regla, como cada mes. Pero este mes había algo nuevo. El dolor.
Seguir leyendo el artículo sobre la menstruación que publico hoy en eldiario.es …
+ Una docena de cosas que tienes que saber sobre la regla:
«Los días de la menstruación nuestro cuerpo produce un coctel hormonal que nos ayuda a ir más despacio y estar más en contacto con nuestros sentimientos, con nuestros límites. Sucede que si en esos días tú osas traspasar estos límites YO tendré más fuerza para pararte lo pies. Los días de regla se pueden aprovechar para poner las cosas en su sitio.»
+ Premenstrual y creativa, en El Camino Rubí:
«Voy a mil por hora y sé que he de parar en algún momento. Mil ideas borbotean en mí y es que cuando una tiene el armario de los fantasmas en orden (cierto orden y en su propio orden) la fase premenstrual se muestra como la más creativa del ciclo. Es la fase en la que estoy más sensible y por ello más receptiva. Con lo que las ideas más intuitivas, las más sabrosas y disparatadas se agolpan en mis manos, mi frente, mis labios y piden nacer. Nunca pensé que podría vivir esta fase de tal modo. Es cierto que como os he ido explicando en otras entradas como ésta, la fase premenstrual esconde misterios negados por la cultura patriarcal que hemos de conocerlos íntimamente, primero, para después sacarlos a la luz.»…
Miriam Reyes
Eventualmente paso días enteros sangrando
(por negarme a ser madre).
El vientre vacío sangra
exagerado e implacable como una mujer enamorada.Si los hijos no salieran nunca
del cuerpo de sus madres
juro que tendría uno ahora mismo,
para sentirlo crecer dentro de mí
hasta poseerme como en una sesión espiritista
o como si mi bebé y yo
fuéramos muñecas rusas
una llena de la otra
mamá llena de bebé.También tendría un hijo
si ellos siempre fueran bebés
y pudiera sostenerlo en mis brazos por encima de la realidad
para que mi niño nunca pusiera los pies en la tierra.Pero ellos llegan a ser
tan viejos como uno.No alimentaré a nadie con mi cuerpo
para que viva este suicidio en cuotas que vivo yo.Por eso sangro y tengo cólicos
y me aprieto este vientre vacío
y trago pastillas hasta dormirme y olvidar
que me desangro en mi negación.*****
Miriam Reyes (Orense, 1974) es una de las poetas más importantes del panorama actual en España. Su obra se compone de tres títulos femeninos, potentes y desgarradores: Espejo negro, Bella durmiente y Desalojos. Este poema pertenece a su primer libro, publicado por DVD Ediciones en 2001.
La nueva antología de Luna Miguel: Sangrantes. Me da ganas de escribir poesía.…